a
Y otra ciudad escandinava que queda vista. La verdad es que al llegar no tuve ninguna sensación de novedad, ya que el estilo general de las edificaciones y demás es el mismo que se encuentra uno en este extremo sur de Suecia, pues no en vano fue moneda de cambio corriente entre ambos reinos durante cientos de años. Copenhague tiene algo más de vida que lo que conozco de Suecia; podría decirse que es más “latina”, aunque no lo sea en absoluto. Es también una ciudad terriblemente cara, de modo que sin financiación externa es mejor esperar a visitarla cuando tengáis más posibles.
Personalmente, la verdad, me han venido muy bien este tiempo de ver a mi familia y de verdadera desconexión dentro de la estancia, de la que me quedan sólo ya diez días. Diez días en los que espero echar el resto y, aunque en el laboratorio poco se pueda salvar ya, avanzar al menos todo lo posible con el trabajo de ordenador, para no volverme de vacío. Diez días; y restando...
Personalmente, la verdad, me han venido muy bien este tiempo de ver a mi familia y de verdadera desconexión dentro de la estancia, de la que me quedan sólo ya diez días. Diez días en los que espero echar el resto y, aunque en el laboratorio poco se pueda salvar ya, avanzar al menos todo lo posible con el trabajo de ordenador, para no volverme de vacío. Diez días; y restando...
1 comentario:
Que bien ya por aquí. Tus dos últimos comentarios en mi blog me han dejado pasmado jajaja.
Vaya hombre, justo vas a ir cuando la sirenita anda por la China. Ya veo que tu familia no perdió el tiempo en tu ausencia, jeje. Y el Tívoli ese tiene muy buena pinta.Hacen bien.
Bueno, ánimo que ya no queda nada. En seguida estas aquí, madrileño!! ;D
Publicar un comentario