Con el devenir de los años supongo que tendré al menos un par de buenos recuerdos de la etapa de Zapatero en La Moncloa: uno será la gestión de Cristina Narbona al frente del Ministerio de Medio Ambiente, y otro esta ley antitabaco. A lo largo de esta semana de ley que llevamos ya he ido notando la diferencia de ambiente en los bares al ir a tomar un café y cosas así, pero ayer fue la prueba de fuego: celebramos la cena “de Navidad” de doctorandos y similares del Departamento en la Taberna Griega. Tanto allí, como en el bar al que fuimos luego, la diferencia respecto a lo que podría haber sido hace ocho días era abismal. En los diferentes locales, y según la clientela, olía más a comida y a colonia o a “humanidad”; pero el humo llenándolo todo y la peste en la ropa al llegar a casa eran solo un mal recuerdo. Veremos en cualquier caso en verano, cuando la gente empiece a sudar de verdad, si los bares no se trasforman en una prolongación del Metro...
9/1/11
8/1/11
Humildad en rebajas
Desengáñate; el mundo está lleno de gente como tú: en rebajas tu talla es la primera que se agota...
7/1/11
Al Museo de Ciencias, otra vez
Este viernes 7 de enero, “laborable pero festivo”, era el día ideal para (ya de vuelta en Madrid), tras arreglar unas cuantas cuestiones de papeleo dedicarse a ir de museos. Llevaba tiempo decidiendo si pasarme o no por la exposición temporal de Rubens en El Prado, básicamente con la idea de poder restregárselo en los morros a todos mis amigos de fuera que se que están deseando venir y no pueden (ya que, aunque no le quito un ápice de genialidad, no es de mis pintores favoritos); pero finalmente opté por visitar otra vez el Museo Nacional de Ciencias Naturales, disfrutando además de la agradable compañía de Sonia y Alberto.
En el MNCN siempre encuentro algo nuevo (hoy sin ir más lejos la primera sorpresa fue ver la cantidad de gente que había, ya que me lo suelo encontrar medio vacío), pero tenía ganas sobre todo de ver cómo había quedado la sección de fósiles y minerales tras su remodelación. Me ha gustado bastante; lo que más ver unas cuantas réplicas nuevas de dinosaurios, todos ellos de la famosa formación Morrison, como el Stegosaurus armatus, el Camarasaurus grandis o el Torvosaurus tanneri.
Además, me he llevado la sorpresa de encontrarme con una nueva sala llamada Almacén Visitable, ya integrada en la exposición permanente, donde se amontonan (literalmente) cientos de ejemplares de aves y mamíferos naturalizados, muchos datando del S.XIX; y que es una llamada de atención a la vez respecto al enorme volumen de los fondos del museo como de lo precario de los medios disponibles para su conservación. Otras exposiciones temporales sobre acuicultura, la historia del propio museo o la convivencia en distintas partes del mundo entre humanos y grandes depredadores nos sirvieron para completar la visita al museo con mejor relación calidad/precio de la capital. Como para perdérselo...
En el MNCN siempre encuentro algo nuevo (hoy sin ir más lejos la primera sorpresa fue ver la cantidad de gente que había, ya que me lo suelo encontrar medio vacío), pero tenía ganas sobre todo de ver cómo había quedado la sección de fósiles y minerales tras su remodelación. Me ha gustado bastante; lo que más ver unas cuantas réplicas nuevas de dinosaurios, todos ellos de la famosa formación Morrison, como el Stegosaurus armatus, el Camarasaurus grandis o el Torvosaurus tanneri.
Además, me he llevado la sorpresa de encontrarme con una nueva sala llamada Almacén Visitable, ya integrada en la exposición permanente, donde se amontonan (literalmente) cientos de ejemplares de aves y mamíferos naturalizados, muchos datando del S.XIX; y que es una llamada de atención a la vez respecto al enorme volumen de los fondos del museo como de lo precario de los medios disponibles para su conservación. Otras exposiciones temporales sobre acuicultura, la historia del propio museo o la convivencia en distintas partes del mundo entre humanos y grandes depredadores nos sirvieron para completar la visita al museo con mejor relación calidad/precio de la capital. Como para perdérselo...
5/1/11
El toro que se enfadó con el precio del billete
Seguramente ya estéis al tanto de las correrías de Tame (ahora Santiago), el becerro que se escapó hace un par de semanas por los montes de Porriño cuando era conducido al matadero. Por si acaso no, o por si queréis hacer memoria, os pego el vídeo de la noticia.
El reportaje, sin llegar a ser tan divertido como el del jabalí aquel, la verdad es que tiene sus momentos; a destacar por ejemplo el de la señora en bata persiguiendo al toro con una estaca (eso si que es una “supergalega”, y no los del anuncio de Gadis), la que tras soltar una obviedad grita “¡Moncho, cuidao...!” o la otra señora (y esto ya parece un grupo de Facebook) que nos desvelaba las intenciones kamikazes del animal al querer meterse en la autovía en sentido contrario...
Santiago ha conseguido el indulto por aclamación popular. Yo también creo que se lo merece, pero por algo distinto al resto de la gente... ¡Santiago es el único en su especie que sabe coger el autobús!
Y conociendo el transporte público del área metropolitana de Vigo, normal que el pobrecito bajase cabreado...
El reportaje, sin llegar a ser tan divertido como el del jabalí aquel, la verdad es que tiene sus momentos; a destacar por ejemplo el de la señora en bata persiguiendo al toro con una estaca (eso si que es una “supergalega”, y no los del anuncio de Gadis), la que tras soltar una obviedad grita “¡Moncho, cuidao...!” o la otra señora (y esto ya parece un grupo de Facebook) que nos desvelaba las intenciones kamikazes del animal al querer meterse en la autovía en sentido contrario...
Santiago ha conseguido el indulto por aclamación popular. Yo también creo que se lo merece, pero por algo distinto al resto de la gente... ¡Santiago es el único en su especie que sabe coger el autobús!
Y conociendo el transporte público del área metropolitana de Vigo, normal que el pobrecito bajase cabreado...
4/1/11
Empalado
Estos últimos días el tema de las aves ha caído sobre este blog como los turpiales sargento (que no mirlos; cosa de los traductores... parece mentira que El Mundo se salve esta vez) sobre Arkansas. Hoy toca más de lo mismo, ya lo siento; pero es que el tema es de ver para creer: os dejo el enlace y juzgad vosotros mismos...
3/1/11
El primero
De aquíNunca he puesto demasiado empeño en aprender inglés, y de hecho mis calificaciones en esta materia no destacaban precisamente mientras estaba en el colegio; pero a fuerza de usarlo en el día a día tanto en el trabajo como en mi tiempo libre las cosas se van quedando y considero que tengo un nivel medianamente aceptable.
De todas maneras, nunca me había atrevido a leer un libro “de verdad” (y no las guías de pájaros ni las adaptaciones de lectura obligatoria de Penguin Readers) en inglés. El que veis arriba, regalo de Javi de mi último cumpleaños, ha sido el primero. El tema va de plumas, como (casi) siempre; en concreto son una serie de historias acerca del mundo del pajareo en general y de la caza de rarezas en particular en el contexto británico a cargo de Stuart Winter, periodista que redacta habitualmente columnas sobre el tema en varios periódicos ingleses. Nombres propios (de personas y de aves), historias de avistamientos completamente inverosímiles, de viajes alocados, de celos, traiciones y engaños que resultan casi increíbles, llenan 200 páginas la mar de entretenidas y de lectura recomendable.
El libro, por otra parte, supone un duro enfrentamiento con el inglés “auténtico”, y muchas palabras y expresiones resultaron completamente nuevas para mí. He de confesar que soy tan vago que, en vez de coger un diccionario, siempre confío en que el significado de las mismas acabará deslizándose en el contexto... y a veces sí, pero muchas otras no. Por si os animáis a leerlo (o si queréis echaros unas risas sin más), aquí os dejo un enlace con muchos términos específicos del twicheo más genuino. Porque nunca está de más saber idiomas...
De todas maneras, nunca me había atrevido a leer un libro “de verdad” (y no las guías de pájaros ni las adaptaciones de lectura obligatoria de Penguin Readers) en inglés. El que veis arriba, regalo de Javi de mi último cumpleaños, ha sido el primero. El tema va de plumas, como (casi) siempre; en concreto son una serie de historias acerca del mundo del pajareo en general y de la caza de rarezas en particular en el contexto británico a cargo de Stuart Winter, periodista que redacta habitualmente columnas sobre el tema en varios periódicos ingleses. Nombres propios (de personas y de aves), historias de avistamientos completamente inverosímiles, de viajes alocados, de celos, traiciones y engaños que resultan casi increíbles, llenan 200 páginas la mar de entretenidas y de lectura recomendable.
El libro, por otra parte, supone un duro enfrentamiento con el inglés “auténtico”, y muchas palabras y expresiones resultaron completamente nuevas para mí. He de confesar que soy tan vago que, en vez de coger un diccionario, siempre confío en que el significado de las mismas acabará deslizándose en el contexto... y a veces sí, pero muchas otras no. Por si os animáis a leerlo (o si queréis echaros unas risas sin más), aquí os dejo un enlace con muchos términos específicos del twicheo más genuino. Porque nunca está de más saber idiomas...
1/1/11
Balance pajarero de 2010
No recuerdo cuál fue el último bicho que vi ayer tarde, pero sí me he fijado en que mi primer pájaro de 2011 ha sido la curruca capirotada, cuyos reclamos rasposos me saludaron esta mañana desde los aligustres frente a mi portal. Ya ves, una curruca, y sin haberlo planeado; si fuese de los que mantienen una lista anual no se me hubiera ocurrido una especie más “mía” para encabezarla.
No mantengo lista anual, pero sí general; así que continuando con la inveterada tradición que comencé el año pasado, vamos a repasar juntos brevemente lo que ha dado de sí 2010 en lo que a pajareo se refiere. El año empezó fuerte, tachándome los escribanos nivales en Coruña ya el 2 de enero (mañana, 2 de enero, vuelvo a Coruña, por cierto); y apenas tres semanas más tarde volvíamos Javi y yo de un intenso fin de semana por tierras cántabras, donde sumé otras cuatro especies (más tres para la lista española), con observaciones además muy buenas de los bichos. En marzo bajamos al sureste, donde el desgraciado del martín-pescador alción nos daría esquinazo; no así el águila moteada. A finales del mismo mes, en un viaje muy agradable a Tarifa a por mosquitos con Sofía y Samu, pude añadir a mi lista el vencejo moro. Un buen balance general para el primer trimestre...
El segundo no tuvo muy buen comienzo, con el fiasco de la avefría sociable. Pero ya hacia el final vinieron los platos fuertes del año: el congreso en Polonia y sus doce (¡doce!) bichos nuevos y la visita a Lleida y la Cerdanya (de nuevo con Javi; ¡que sería de mí sin él!), con aves tan emblemáticas como el alcaudón chico y el lagópodo alpino. Podemos acabar el periodo ya metidos de lleno en el sofocante verano con la aratinga frentirroja boliviana de Barcelona, que aunque sea “de pega” siempre pone a prueba las habilidades de uno.
Ya en el último tercio del año, de mi visita de este año a Suecia me volví con un par de subespecies nuevas (algo es algo) y buenas observaciones de bichos mal vistos; pero nada nuevo para el gran total. Tendríamos que esperar ya hasta el precioso treparriscos de diciembre para completar la bonita cifra de 22 especies nuevas a lo largo del año.
22... para lo poco que he salido al campo, no está nada mal. Otro de mis propósitos para 2011 es salir pronto de esta especie de astenia pajarera que tiene chafado últimamente. Con vuestra ayuda cuento...
No mantengo lista anual, pero sí general; así que continuando con la inveterada tradición que comencé el año pasado, vamos a repasar juntos brevemente lo que ha dado de sí 2010 en lo que a pajareo se refiere. El año empezó fuerte, tachándome los escribanos nivales en Coruña ya el 2 de enero (mañana, 2 de enero, vuelvo a Coruña, por cierto); y apenas tres semanas más tarde volvíamos Javi y yo de un intenso fin de semana por tierras cántabras, donde sumé otras cuatro especies (más tres para la lista española), con observaciones además muy buenas de los bichos. En marzo bajamos al sureste, donde el desgraciado del martín-pescador alción nos daría esquinazo; no así el águila moteada. A finales del mismo mes, en un viaje muy agradable a Tarifa a por mosquitos con Sofía y Samu, pude añadir a mi lista el vencejo moro. Un buen balance general para el primer trimestre...
El segundo no tuvo muy buen comienzo, con el fiasco de la avefría sociable. Pero ya hacia el final vinieron los platos fuertes del año: el congreso en Polonia y sus doce (¡doce!) bichos nuevos y la visita a Lleida y la Cerdanya (de nuevo con Javi; ¡que sería de mí sin él!), con aves tan emblemáticas como el alcaudón chico y el lagópodo alpino. Podemos acabar el periodo ya metidos de lleno en el sofocante verano con la aratinga frentirroja boliviana de Barcelona, que aunque sea “de pega” siempre pone a prueba las habilidades de uno.
Ya en el último tercio del año, de mi visita de este año a Suecia me volví con un par de subespecies nuevas (algo es algo) y buenas observaciones de bichos mal vistos; pero nada nuevo para el gran total. Tendríamos que esperar ya hasta el precioso treparriscos de diciembre para completar la bonita cifra de 22 especies nuevas a lo largo del año.
22... para lo poco que he salido al campo, no está nada mal. Otro de mis propósitos para 2011 es salir pronto de esta especie de astenia pajarera que tiene chafado últimamente. Con vuestra ayuda cuento...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)