Como decían, junto con alguna cosa más, un par de famosas pintadas de Pontevedra. Famosas al menos para mí, porque en el breve recorrido en coche que hacía por la ciudad cuando me tocaba acercarme por una u otra cosa me coincidía verlas siempre... pero bueno, a lo que vamos: tras la primera y segunda vueltas, ajustadísimas ambas, ya tenemos ganador del RARO2011, que recibió su galardón el pasado domingo en un bar de Ortigueira: el negrón aliblanco Melanitta deglandi stejnegeri de San Simón y A Lanzada; primera cita para España y segunda para Europa. Yo no lo voté, porque nos dio plantón a Javi y a mí; pero sí lo consideré entre mis primeras opciones. Me decanté al final por el bisbita pechianteado por ser el primer paseriforme Neártico visto en Galicia; y porque lo había encontrado Damián, que es un tío la mar de majo. Y bueno, de segundo quedó... Fotos del evento, incluyendo el cocido, el el blog del organizador y en los demás blogs de los asistentes. Algún año tocará ir...
29/2/12
28/2/12
He(-Man) is sexy... and he knows it
(1:20... es un... ¿¿Ewok peinado a lo mohicano?? OMG...)
27/2/12
Se van las grullas
El sábado por la tarde celebramos en su casa el cumpleaños de Vero; de nuevo con fiesta de disfraces incluida, de la que creo que este año no veréis fotos por aquí... como quiera que llegué a casa... algo tarde, y que ayer domingo había quedado con Alberto para intentar relocalizar frente a su casa la gaviota de Delaware (sin éxito; pero nos dimos el gustazo de poder pasear ya de manga corta), mis horas de sueño fueron bastante testimoniales. Así que después de comer me metí en la habitación con más ganas que pocas, deseando pillar un ratito la cama. Y tumbado sobre el costado derecho, iba leyendo las historias de Sir David grabando un documental sobre un periplo de la Orquesta Sinfónica de Londres por Japón, hasta que en una deliciosa duermevela empecé a escuchar la propia orquesta resonando en el patio de luces, por la ventaba abierta... pero un segundo antes de caer profundamente dormido caí en la cuenta de que lo que en realidad estaba escuchando no era ningún instrumento; eran grullas. Asomé la cabeza y allí estaban: medianamente altas en el cielo, pero tantas y tantas que sus trompeteos llenaban el aire madrileño. A comienzos de primavera se celebran en Centroeuropa festivales de “bienvenida a las grullas”; aquí en cambio nos toca despedirnos de ellas hasta el año que viene... pues hasta el año que viene, si Dios quiere.
26/2/12
Una golondrina no hace verano
25/2/12
El pez de Tan
24/2/12
Poca cosa
Y tengo hoy, dentro de dos horas, mi primer Consejo de Departamento, en el que participo, por primera vez, como flamante e infrautilizado representante de “resto de PDI”. Mejor os lo cuento ahora y no luego, para evitar la tentación de romper luego el secreto de las deliberaciones, que supongo se espera que guarde.
Pues eso; poco que contar.