8/10/10

Lund en negativo

Hierba amarilla y árboles verdes: Ciudad Universitaria parece la imagen en negativo del campus de Lund. Por lo demás, sin grajas por todas partes, el cielo parece de repente vacío…
El viaje de regreso transcurrió sin mayores problemas: como están haciendo obras a la altura de Malmo para soterrar el tramo de vía que atraviesa la ciudad camino del puente, nos cambiaron a un autocar para atravesar éste, así que desde arriba tuve una mejor última imagen del Sund. Ya en el aeropuerto, y ante el evidente exceso de peso de mi equipaje, la chica de facturación me preguntó si era estudiante; y sin esperar respuesta facturó mis maletas con gesto de resignación, pero sin cobrarme ningún recargo.
En comparación con la ventolera fría de las últimas semanas, los 24º C con que me recibió Madrid resultaban casi obscenos. Ayer pasé el día medio perdido, aterrizando todavía; saludando a los viejos, presentándome a los nuevos y recordando dónde se supone que debería estar cada cosa. Hoy tenemos defensa de tesis, por lo que no volveré a la “normalidad” (¿qué es lo normal…?) hasta el próximo miércoles, cuando vuelva de pasar el puente del Pilar en Ourense. Desde allí os escribiré mañana, o cuando Dios quiera…

6/10/10

“Entre el estanque y la esfinge”

En esa pequeña porción del Jardín Botánico de Lund, entre el estanque y la esfinge, estuvo recalando durante unos días este pequeñajo, un primer invierno de papamosmas papirrojo Ficedula parva. Aunque la especie críe en Suecia, es lo suficientemente escasa como para resultar bastante atractiva, y más si la tienes en un parque de tu ciudad. De forma que son muchos los lundavitas (o lundinienses, o lundenses; o como se diga) pajareros que se han pasado a verlo. Yo me acerqué el domingo sin éxito, pero como por la tarde en la página de citas sí que ponía que lo había visto mucha gente, pues me dije que si lo veían también el lunes yo iría ayer. Y fui, y no estaba. Y por la noche no lo había visto nadie (¡menos mal!), pero hoy seguro que sí, que aguafiestas siembre abundan... Bueno, ya me lo había tachado en Polonia, pero a nadie le amarga un dulce.
En cualquier caso lo del papamoscas ha sido una excusa para darme un último paseo de despedida por Lund. Me muero de ganas por volver a Madrid, pero he de reconocer que llevamos un par de semanas en que, no siendo por el viento, la ciudad está bien bonita, con todos los colores del otoño brillando al sol. Habrá que volver algún día, aunque espero que no sea ya por trabajo... Mañana más, ya si Dios quiere desde mi añorado despacho :-)

5/10/10

Virguerías microbianas

El hombre de la imagen de arriba es Niall L. Hamilton, médico aficionado a la microbiología. A la derecha, su “autorretrato” elaborado sembrando en una placa de agar Candida sp. y Aureobasidium pullulans. Ahí es nada...
Aunque en 2º de carrera la asignatura de Microbiología no es que fuese de mis preferidas, las prácticas de la misma sí las recuerdo como muy entretenidas (obviando un día en que casi muero por una intoxicación alimentaria que me pilló en medio, pero ésa es otra historia); con todo el tema de sembrar las distintas bacterias en múltiples medios, torturarlas con antibióticos y virus bacteriófagos, hacer análisis de agua o diseñar figuritas que brillaban en la oscuridad con Pseudomonas fluorescens.
Una entrada de Vero me recordó el tema de aprovechar bacterias para hacer dibujos, pero fue por casualidad como descubrí Microbial Art: una página donde se juntan varios virtuosos que, combinando especies y cepas de microorganismos sobre el medio adecuado, consiguen crear diseños de lo más variopinto. Echadle un vistazo a las galerías, que merecen mucho la pena.

4/10/10

De baja

Hace un par de semanas o así tuvo lugar una reunión entre todos los estudiantes de doctorado del edificio y los responsables académicos, para tratar un tema que me sorprendió: resulta que alrededor del 20% de los doctorandos estaba de baja; y la mayoría por problemas de ansiedad y depresión relacionados con que la carga de trabajo que le imponían sus directores era excesiva, o bien éstos nunca estaban localizables cuando se les necesitaba... Si me hubieran dicho que la reunión era para “solucionar un problema con marcianos” no me hubiera sorprendido mucho más... y no sé qué es lo que falla, si es que los suecos son unos llorones o nosotros aguantamos paladas de mierda sin chistar (seguramente más lo segundo); pero el caso es que “becario” y “baja” (¡baja por problemas con el director!) son palabras casi tan incompatibles para mí como la idea de “un círculo triangular”.
Otra cosa que sorprende entre los motivos de baja es el por comparación elevado número de ellas que se producen por maternidad (o paternidad). Que no es que aquí la gente tenga muchos más hijos, sino que se preocupan de hacerlo a una edad biológicamente más razonable... “Becaria de baja por maternidad”; otro concepto que me suena a chino.

3/10/10

Por los lagos de Escania

El primer fin de semana de octubre se celebra el “Día Mundial de las Aves”, y como coincide que es mi último fin de semana en Suecia, convencí (tampoco hubo que esforzarse mucho, la verdad) a mis compañeros de piso de que había que salir a celebrarlo de pajareo por Escania adelante. Así que ayer visitamos unos cuantos lagos del centro de esta región. No vi nada nuevo para mí, pero sí cosas bastante raras por España, así que como tampoco hizo demasiado viento y frío fue un día de lo más agradecido.
Comenzamos la visita en Krankesjön, donde vine por vez primera hace casi un año. Casualidades de la vida, y aunque no había mucho movimiento de pájaros, vi por primera vez este año en Suecia dos bichos que taché el año pasado: el ánsar careto Anser albifrons y la gaviota enana Larus minutus; aunque la de esta vez no era un adulto, sino un primer invierno, con esa "M" tan característica a lo largo de las alas.
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De allí, calcando la ruta del primer día que echamos pajareando aquí Javi y yo, nos fuimos a los prados del Vombsjön. Aunque era día de caza y vimos muchos escopeteros a lo largo de la jornada, este año sí había gansos aquí; y además bastantes pajareros viéndolos también. Sin necesidad de buscar mucho, entre los miles de ánsares vulgares y barcaclas cariblancas aparecieron...

... ¡un par de preciosos ánsares campestres! Y además de la subespecie de tundra, Anser fabalis rossicus; que es la que me faltaba por ver (la de taiga, la nominal, de mayor tamaño y con más naranja en el pico, la vi también con Javi el año pasado). La foto es mala, pero mi alegría compensa el defecto; y os enlazo una mejor para que podáis ver lo bonito que es el bicho.

También había bastante ánsar careto, que me parecen la mar de atractivos, con esos “brochazos” negros en el vientre.

De allí, y tras hacer un alto para comer, nos fuimos al pequeño lago de Häckeberga, algo más al sur. En una isla del mismo hay un palacete que ahora funciona como hotel; y todos los alrededores están cubiertos por un bosque de hayas. El ambiente era más de parque, más señorial que salvaje, pero igualmente nos dimos un paseo bien majo.
Ya volviendo a casa, al noreste del Vombsjön sorprendimos un rebaño de ciervos en su mayoría blancos, que suelen merodear por esa zona. Resultaron ser mucho más desconfiados que los ciervos españoles, y a la que nos acercamos un nada con el coche pusieron pies en Polvorosa y adiós muy buenas...

Así que os contentáis con este machito de corzo, que también había bastantes y eran menos mirados, que no observados por nosotros. La foto, para variar, malurria; pero tengo la disculpa de que ya la luz escaseaba bastante.

2/10/10

Dos artículos muy interesantes (y II)

El segundo artículo con el que podréis entreteneros este fin de semana (y que es de libre acceso; podéis descargároslo aquí), aunque tiene un título muy largo, es un artículo tan brillante como conciso y sencillo, que habla de la importancia de tener en cuenta cómo el pasado afecta a lo que vemos ahora. Los archipiélagos de Azores, Madeira y Canarias albergan sendas razas relacionadas entre sí de pinzones vulgares Fringilla coelebs. En Tenerife y Gran Canaria aparece además el precioso pinzón azul F. teydea. Por un proceso que se conoce como desplazamiento de caracteres, cuando dos especies ecológicamente similares coexisten éstas tienden a divergir morfológicamente para aprovechar recursos distintos. De esta manera, y aunque para un ave granívora le conviene tener un pico cuanto más grande mejor (que le permite abrir semillas grandes sin perder tampoco la oportunidad de consumir las pequeñas), en las islas en que cohabitan ambos pinzones, el azul tiene un pico más grande que el vulgar, y ambos explotan distintos recursos.
En Azores, donde no hay pinzones azules, consecuentemente con la teoría los vulgares poseen un pico mayor, similar al de los azules canarios. Pero, y aquí está lo interesante, resulta que en Madeira y en las islas de Canarias donde no hay pinzón azul, los pinzones vulgares tienen un pico idéntico al de los de las islas donde sí los hay. ¿Por qué no desarrollan un pico mayor? El registro fósil reciente tiene la respuesta: aunque ahora el pinzón vulgar disfrute de los recursos para él solito, hasta ayer, como quien dice, coexistían con ellos distintas especies de fringílidos del género Carduelis, muy emparentados con los verderones actuales, que sí poseían picos de mayor tamaño, imponiendo a los pinzones la restricción al aumento del suyo. Estas especies se extinguieron muy recientemente, probablemente durante la colonización humana de las islas. Ya no están, pero su huella ecológica permanece...

1/10/10

Dos artículos muy interesantes (I)

Hace tiempo que no os hablo de cosas científicas “serias”, así que ya toca: acabo de leerme un par de artículos, todavía calentitos y crujientes, recién horneados, que os comento para ver si os pica a vosotros la curiosidad también de leerlos:
El primero es todo un señor Nature; y no sólo eso, sino que es de los llamados a ser bastante revolucionarios. La malaria causada por Plasmodium falciparum, como todos sabemos, es la enfermedad infecciosa que a más personas afecta y mata cada año, de ahí que ocupe un puesto preeminente en cuanto a estudios científicos publicados. Varios de ellos versan sobre la historia evolutiva del mismo y sus relaciones con (el que se creía que era) su pariente más cercano, P. reichenowi, que infecta a chimpancés. Sobre todo destacan sesudos artículos que intentan dilucidar la velocidad a la que se forman nuevas especies de estos parásitos situando el punto de divergencia entre ambas especies en el de la propia separación del linaje de humanos y chimpancés.
¿Pero qué pasa ahora? Pues que Liu y sus colaboradores, tras analizar miles de muestras fecales de grandes simios tomadas en toda África tropical, han descubierto que en realidad P. falciparum no es en origen un parásito propio de humanos... ¡sino de los gorilas! Y que ha dado el salto interespecífico muy recientemente, lo que explica muchas de sus características biológicas, desde su virulencia hasta su baja diversidad genética. Y lo que invalida de paso todos los trabajos anteriores sobre la datación de su origen. Este artículo, que podéis encontrar aquí (si no pedídmelo y os lo mando), dará mucho que hablar...