23/8/09

Antes y después del barquito...

Javi, en una pose muy profesional
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Pues el día antes y el después del ajetreado fin de semana pasado, Javi y yo, y aunque lo pasamos muy bien (yo al menos sí; a ver si comentas tú algo, para variar un poco...) fuimos casi de decepción en decepción: Nos dedicamos a buscar las especialidades de la fauna norteña para que Javi pudiese darle uso a la cámara que le cayó por su cumpleaños y apenas sí encontramos nada... El 15 por la mañana nos dimos una vuelta por los alrededores de la aldea buscando buscarlas en paso, alcaudones dorsirrojos y ranitas de San Antón: alcaudones vimos un pollo que no se puso a tiro, buscarla podría ser una especie de ratón emplumado que no con seguimos sacar del zarzal donde saltaba de rama en rama y de las ranitas, de nuevo, ni rastro (mucho me temo que “gracias al cangrejo americano”).
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La lagunilla temporal ofrecía ya su aspecto típico de verano; nada que ver con la masa verde de Eleocharis sp. del día de mi santo... Algunas ranas verdes recién metamorfoseadas se ocultaban del sol entre las grietas del barro; mal futuro les espera como no salten de allí.

Eso en cuanto al 15. El lunes 17 fuimos por la mañana hasta las areneras de Sandiás; un lugar bastante similar a las graveras del sureste de Madrid, con una serie de charcas formadas a raíz de las explotaciones mineras en diversos grados de renaturalización.

Los taludes arenosos resultantes son un lugar muy adecuado para que el avión zapador Riparia riparia, una pequeña golondrina que excava túneles en vez de construirlos de barrio, instale sus colonias.

Un bonito somormujo lavanco Podiceps cristatus; muy vistoso en su atuendo de cría. Había unas cuantas parejas en toda la zona, atendiendo a sus pollos, ya bastante crecidos.

Pero el objetivo real de nuestra visita a la zona era otro algo más grande. A través del correo electrónico un naturalista ourensano, Alberto Rivero, me había dado aviso de la aparición en esta zona de dos gansos del Nilo Alopochen aegyptiacus. Esta especie propia del África subsahariana posee no obstante poblaciones naturalizadas en el sur de Inglaterra y los Países Bajos, de donde podrían provenir las aves de la foto, ya que no parecían mostrar signos que indicasen un origen doméstico. Tras llegar a la zona no tardamos mucho en dar con ellos; por lo menos cumplimos uno de los objetivos...
Porque por la tarde nos quedamos de nuevo con las ganas. Nos acercamos hasta Couso, una aldea del ayuntamiento de Sarreaus donde nace el río Limia, que da nombre a la comarca. Esta aldea estaba abandonada hasta que un empresario la recuperó, transformándola toda en una especie de hotel. Nuestro objetivo era sacar más fotos chulas de bichos, de herpetos endémicos del NO peninsular en concreto; pero huelga decir que no apareció ninguno de los que buscábamos...

Así que os dejo con una foto de una bonita hembra de lagarto verdinegro Lacerta schreiberi...

... y de una rana patilarga Rana iberica. Ambas las hice allí el año pasado.

21/8/09

Coincidiendo...

Bueno, qué duro es esto de volver al trabajo... En fin, vamos a hacer algo de memoria de estos días pasados :-) Después de comer, Javi y yo dejamos un Vilar de Barrio que empezaba a remojarse con una incipiente tormenta camino de Cariño, al pie de cabo Ortegal. Por el camino, nos desviamos ligeramente hasta la playa de Sartaña, en Cobas, cerca de Ferrol. Llevaba viéndose allí desde hace unos días un andarríos maculado Actitis macularius; el equivalente americano de nuestro andarríos chico A. hypoleucos. Al llegar a la playa, que iba ya vaciándose de bañistas, nos encontramos con un famoso fotógrafo de aves, Miguel Rouco; estaba allí desde hacía un par de horas con otro fotógrafo igualmente famoso (Juan Sagardia) y no había ni rastro del ave... Y, no bien dijo esto, apareció volando entre unas piedras; esto sí que es chegar i encher... Tras entretenernos un rato con el bicho, continuamos viaje. Llegados a Cariño, y pese a que una señoras se empeñaron en que nos perdiésemos con sus indicaciones, acabamos encontrando el Hotel Cantábrico (muy recomendable); cena y a la cama.
A la cama, porque el Aula do Mar salió del puerto a eso de las 6:30. El viento de nordés no era el mejor para la observación de aves marinas y el día, pese al chum, tardó bastante en animarse; de forma que por momentos parecía que iba a ser una gran kk en lo que a observaciones se refiere. Sin embargo poco a poco fueron cayendo las aves, y finalmente aparecieron todas las especies emblemáticas, dejándose ver además todas muy bien, salvo el págalo rabero Stercorarius longicaudus (que se me queda para otra ocasión). Como no disponía yo de cámara, y además no hubiese sacado nada decente, os enlazo a las páginas personales de Rouco y Sagardia, que iban también en el barco.
Ya en tierra, y después de comer, salimos hacia las lagunas de Riocaldo (Begonte, Lugo), a intentar tachar el zampullín picogrueso Podylimbus podiceps que dejamos pasar en febrero. Nada más llegar a la laguna coincidimos con unos ornitólogos locales, que muy amablemente se prestaron a cubrir la zona desde otro ángulo. Al rato, nos llaman al móvil para decirnos que el bicho nadaba hacia nosotros, que enseguida lo veríamos aparecer... Gran alegría, claro, pero... El bicho no apareció en las tres horas que estuvimos esperando; maldito él... Entremedias aparecieron ¿os imagináis quiénes? Rouco y Sagardia. No vieron al bicho, pero sacaron fotos curiosas de una barnacla canadiense Branta canadensis que también estaba en la laguna (es una especie introducida en Europa que ya había visto en Francia, pero que constituyó el noveno bimbo para la lista española del viaje)... Y mañana más, del antes y después de este frenético fin de semana de recorridos por Galicia.

19/8/09

Fin de vacaciones

Como suponía, tecleando ya de nuevo de vuelta en la Facultad... No ha sido un final de vacaciones precisamente para tirar cohetes: Me vengo algo tristón, ya que no he disfrutado mucho de mi estancia en casa y ya no volveré hasta Navidad. Para redondear las cosas, por no ser previsor nos quedamos sin billete de tren y tuvimos Javi y yo que volvernos en autocar, que no me gusta nada: llegamos a las mil después de chupar 7 h de aire acondicionado a tope, para salir a los 30 ºC con los que hemos tenido que capear intentando dormir esta noche; total, que mi garganta se ha declarado en rebeldía...
Pero bueno, estos últimos días han estado la mar de bien; mucho pajareo y nada menos que ocho especies nuevas :-D Ya os iré contando estos días, cuando vaya preparando las fotos en el tiempo que me deje libre el laboratorio...

18/8/09

Un “invisible” 1º para España

El anillamiento científico ha permitido a lo largo de los años conocer muchas cosas acerca de la migración e invernada de las aves. Pero muchos de los datos vienen no en la primera captura, sino cuando el ave es “recapturada”, ya sea viva o muerta. Es entonces cuando se puede saber cuál es la ruta que sigue en sus desplazamientos, si utiliza unos u otros lugares para reposar... Con las aves pequeñas el anillamiento con redes japonesas, como las que usamos nosotros en verano, permite acumular el número suficiente de capturas y recapturas como para que sea suficientemente útil. En otras aves cuyo tamaño lo permite, como las cigüeñas de Prado Herrero o las gaviotas que anotamos Javi y yo en el GTT, el uso de marcas de lectura a distancia facilita mucho el que se sucedan los contactos con un mismo ejemplar.
Sin embargo hay especies en las que apenas hay recapturas, ya sea porque son difíciles de capturar o porque son muy escasas (y muchas veces por ello amenazadas, por lo que es aún más apremiante si cabe el tener los datos)... Un ejemplo claro de todo esto es el de las aves rapaces. Los avances tecnológicos han permitido que ahora, en la medida en que los medios lo permitan, se las pueda marcar con emisores de lectura por satélite, que permiten saber en todo momento por dónde se mueve el ave que los lleva: Así se descubrió hace un par de años que los halcones de Eleonora no migraban entre España y Madagascar por la costa, sino atravesando el continente.
Y en ocasiones, se lleva uno la gran sorpresa: resulta que un pollo de halcón sacre Falco cherrug (un gran halcón de las estepas de Europa del este, bastante amenazado) marcado este año en Hungría, en el periodo de dispersión juvenil tras volar del nido, en vez de dirigirse como suele ser habitual hacia el SE ha tomado otra dirección, ¡y lo tenemos en España! Nadie lo ha visto aún, pero el satélite no miente, y constituye así la primera cita de un divagante genuino de esta especie a nuestro país. Más datos, aquí.

17/8/09

A otro nivel

Como ya os dije en una entrada anterior, he aprovechado estos días en la aldea para ver las dos últimas series de documentales que ha hecho sir David. La última de todas (Life in Cold Blood, 2007), dedicada a anfibios y reptiles, pese a ser muy buena, no me ha gustado tanto como otras; no sé, creo que trata demasiados temas y demasiado someramente... En fin, manías. Sin embargo, Life in the Undergrowth (2005) es sencillamente genial. Trata de la vida de los invertebrados terrestres en general, centrándose en particular en los artrópodos, y ofrece imágenes realmente espectaculares; desde arañas con telas de un diseño admirable hasta ciempiés venezolanos grandes como un brazo que capturan murciélagos al vuelo. Y el capítulo de Intimate relations, centrado en las relaciones mutualistas en insectos con ciclos vitales complejísimos es alucinante en todos los sentidos...
Pienso que todos los niños, a menos que tengan la desgracia de caer en manos de educadores histéricos, nacen con un gusto innato por los bichos, que lamentablemente muchos van perdiendo con el tiempo. Supongo que es una cuestión de nivel, en sentido literal: en cuanto creces más que las plantas dejas de poner atención en lo que se mueve sobre ellas y se la dedicas a lo que hay por encima; ya sean coches, chicas... o pájaros :-) Estos veranos en la aldea, sin embargo, y a pesar de los inconvenientes que puedan tener, me permiten retomar un poco ese gusto infantil por lo invertebrado: entretenerme echándole moscas a las arañas, viendo lo que bulle bajo un tronco podrido o buscando cada noche los bichos de las paredes...
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Y mis preferidas, las mantis...

16/8/09

¡A por pelágicas!

Cuando se publiquen estas líneas, si Dios quiere, Javi y yo estaremos en un barco a unas veinte millas náuticas al NO de cabo Ortegal, disfrutando como niños de las aves marinas. El ayuntamiento de Cariño rehabilitó el año pasado un antiguo pesquero, el Aula do Mar, para dedicarlo a tareas turísticas y de educación ambiental. Y el verano-otoño del año pasado y de éste, cada quince días el barco realiza salidas específicamente para disfrutar de la migración de muchas especies de aves marinas que, finalizada la temporada de cría, comienzan ahora su viaje rumbo al sur. No siendo para anidar, estas aves normalmente no se acercan a tierra, pero sí siguen muchas veces a los barcos pesqueros, de los que saben que siempre podrán obtener algún descarte de las capturas... Y en un barco pesquero vamos a ir nosotros, tirando además por la borda alegremente restos de pescado de la lonja. Esto de las aves es siempre una lotería, e igual nos comemos hoy los mocos; pero el precedente de la salida realizada el año pasado en esta misma fecha invita a pensar que no... ¡Menudo día, ocho me habría tachado yo de un tirón (y además pegaditas a uno; no "puntitos" volando a lo lejos)...! ¡Qué ganas tengo de contaros cómo ha ido!
De nuevo con los pies en la tierra, iremos volviendo poco a poco a Vilar de Barrio. No está Galicia tan llena de rarezas como este invierno pasado, pero algo hay por ahí: un andarríos maculado Actitis macularius en una playa cerca de Ferrol, el zampullín picogrueso Podylimbus podiceps que lleva un par de años en las lagunas de Riocaldo (Lugo)... En fin, que vamos a estar entretenidos.

15/8/09

Yo, el "negro"

Aunque las distintas “Marías”, si es que tienen “apellido”, celebren su santo el día en que se celebra la advocación mariana correspondiente, lo cierto es que el día en que se celebra a un determinado santo es habitualmente el de su muerte, por coincidir, claro, con el de su nacimiento a la Vida... Y así, el día propio de Santa María es hoy, el de la Asunción. Por eso ¡felicidades a todas! :-) Y felicidades, mamá...
El que hoy sea una fiesta tan señalada nos retrasa un tanto a Javi y a mí en nuestro proyectado viaje al norte de Galicia, ya que me apetece comer en casa y arañar cuantos más minutos mejor (qué menos si luego no he de volver hasta Navidad...), pero después de comer saldremos ya rumbo a Cariño (¿a qué? Mañana...). Eso me llena de alegría, ya que me permite “librarme” de un evento al que no me apetece nada ir: Unos cuantos del pueblo se han inventado el montar hoy una “Homenaxe aos nosos maiores”, para todos los que tengan de 75 en adelante... Entre los actos programados está el de la entrega de una placa a la mujer y al hombre más longevos de la aldea, seguido de la lectura de un texto de agradecimiento por parte de algún nieto; y como a sus 98 años mi abuelo será uno de los dos homenajeados, ¿adivináis a quién le tocaba leer el manifiesto...? Ya se encargarán mi madre o mi querida hermana mayor...
Sin embargo no me he librado del todo, ya que me han conminado a que sea yo el redactor del texto... ¡Menuda papeleta, ¿y pretenden que escriba un texto almibarado sobre mi abuelo, que -aunque le quiera mucho- es malo como un bicho?! Así que he tenido que forzar la inspiración y hacer unas cuantas piruetas lingüísticas para decir sin decir y generalizar todo lo posible: el resultado es una carilla asquerosamente PC y anodina, que no me gustaría leer ni aunque me pagasen. Pero en fin, que aunque sea otro el que la lea, no reniego de su autoría... Además, y en un guiño a los que sepan “oír entre líneas”, he deslizado en el discursito un par de frases del himno a San Fiz; ya os contaré si alguien se da cuenta.