30/9/15

Bajo los focos alemanes

Estoy releyendo estos días la autobiografía de Sir David, y disfrutando tanto del libro como la primera vez, si no más. En concreto me están gustando especialmente las partes dedicadas a la vida "cotidiana" de nuestro amigo, que estoy viendo además que ocupan una porción mayor del libro de lo que recordaba, para mayor alegría mía: disfruto sabiendo más de los entresijos de una megacorporación, la BBC, que prácticamente ha visto crecer de cero; me río con las anécdotas inherentes al cargo de productor de renombre, tales como preparar la retrasmisión del mensaje de Navidad de una Isabel II muy enfadada, o meter la pata ignominiosamente al ir a jugar al tenis con un Primer Ministro...

Pero me viene muy al pelo, estos días para mí de trato con los estudiantes recién llegados, una descripción que hace de su paso por la universidad, pero no como joven estudiante de Ciencias Naturales en Cambridge, sino asistiendo de oyente por interés personal, siendo ya medianamente conocido, a las lecciones magistrales de un antropólogo de renombre en la London School of Economics:

"[...] Each seminar started with some dazzingly intelligent young graduate delivering a paper on a subject of his or her own choice. At its conclussion, there would be a discussion, led by the Professor. His gimlet eye would sweep slowly round the tiered ranks deciding on which of the listeners would be selected to make the first comment. I was reminded of those war films (one of which has, indeed, featured my brother Richard) in which daring British officers trying to escape from a German prisoner of war camp were caught by -or managed to dodge- the pitiless beam of a searchlight sweeping round he barbet wire fence..."

"Cada seminario empezaba con algún estudiante de doctorado deslumbrantemente inteligente comentando un artículo de su elección, a lo que seguía una discusión guiada por el Profesor. Su penetrante mirada recorría lentamente las gradas de asientos, decidiendo quién sería el primero en comentar, y a mí me recordaba esas películas de guerra (en una de las cuales de hecho actuaba mi hermano Richard*) donde valientes oficiales ingleses, que intentaban escapar de campos de prisioneros alemanes, eran detectados -o conseguían en cambio ocultarse- por el inmisericorde haz de luz de los focos de vigilancia, que recorrían el perímetro de alambre de espino..."


... mejor no se puede explicar.

* Richard... Attenborough, claro. Uno de los actores de La gran evasión (1963).

29/9/15

Con la "a" de Antón

Es cuestión de apellido, ni más ni menos. Del azar casi, podríamos decir. Culpa de la "p", como suele suceder para que algo se publique o no (o haya que realizar análisis estadísticos más creativos). De la "p" de "Pérez". Ella fue la responsable de que en 1º de EGB formase parte de la clase de B, y no de la de A... los de A: el enemigo. A partir de 5º, tres clases: pasamos de B a C. Pero toda la calaña sigue en A. Nada bueno hubo allí ni en 5º, ni en 6º, ni nunca. 2002, 1º de Biología en Santiago, la misma historia: la "p" me manda a C, y lo peor de la promoción se queda en A. Porque nada bueno puede salir de A.

2015. 1º de Biología de nuevo, pero desde el otro lado de la barrera. Frente a mí desde ayer, los 60 alumnos... de A. En un aula del edificio A, el principal. Los de la "a" de Antón, claro; los más majos de todos. ¡Si es que se les ven en la cara las ganas de aprender! Me huelo ya varias matrículas...

26/9/15

Reflexión catalana

Año y medio más tarde de haber escrito estas líneas, parece que el peligro de secesión amenaza mi lista más que nunca, ¡ay, qué será de mí...! En fin, ya veremos en qué para todo... o si se para alguna vez. Entre tanto, para que aprovechéis la jornada de reflexión, o simplemente el sábado, os comento el programa ornitológico que ha sacado TV3: Tocats de l'ala ("Tocados del ala"). La tradición ornitológica en Cataluña se mueve en estándares sajones o centroeuropeos muy alejados de los del resto de España: empezaron antes y con más fuerza, son muchos, y tienen mucho nivel. Desde luego a veces pienso en que es una pena que la SEO no sea el ICO... Dudo bastante de que lleguen a generalizarse pronto reportajes de categoría (no digo necesariamente "serios": humor -sin llegar a la comedia- y calidad no tienen por qué estar reñidos) sobre la afición naturalista (de nuevo, no digo "documentales", sino reportajes de actualidad) en el conjunto de España, donde los programas del estilo (qué sé yo, Aquí la Tierra o Instinto Animal, por decir algo...) tiran de granjas y zoos, del reportaje corto y el chiste fácil; pero viendo Tocats de l'ala uno se da cuenta de que en Cataluña eso sí es posible, y da bastante envidia... Os dejo con el vídeo del primer programa, dedicado al mochuelo boreal (en mi lista... aún) y demás aves de montaña. Sé que está en catalán, pero como eso bien poco os importa para ver los vídeos de APM, seguro que esto lo disfrutáis igual :-)

25/9/15

Freshmen

Empezó ayer oficialmente el curso 2015/16 en la UCM, con los actos de bienvenida a los alumnos de 1º en sus respectivas facultades, y de repente Ciudad Universitaria estaba llena de estudiantes ataviados de domingo, y los supermercados de Moncloa de estudiantes en pantalón de deporte y zapatillas de andar por casa. Fui ayer al de nuestra facultad, a un Salón de Actos abarrotado de estudiantes (sudorosos, y olorosos), a entretenerme pensando en quiénes de entre los asistentes formarían parte del 1/6 de matriculados con los que me veré las caras a partir del lunes... Ellos son los que verán este gráfico incluido en una de las diapositivas de mis clases, y al preparar esa diapositiva y mezclar los conceptos de "lavandera blanca" y "alumno de 1º"... pues me acordé de Lugo, claro que sí. De Lugo, de ese outlier en mi carrera universitaria que fue 1º de Veterinaria, y de la lavandera blanca enlutada con la que nos cruzábamos a diario al ir a clase durante el invierno, un bicho que me pareció precioso entonces y me lo sigue pareciendo ahora; una de las pocas cosas buenas que nos trae el invierno.
¿Y qué bicho asociarán éstos con 1º a la vuelta de los años? ¿Las cotorras, argentinas o de Kramer? ¿Los gorriones molineros? ¿Los cernícalos, que saludan al otoño encelándose ligeramente y volando en círculos frente a la fachada a grito pelado...? A ver si tengo la ocasión de preguntárselo a alguno.

22/9/15

La morácea equivocada

 En algún momento, de pequeño, recuerdo haber visto por la tele el clásico Rebelión a bordo. Mejor dicho, lo poco que recuerdo de la historia fue todo el lío armado en torno a los plantones de árbol del pan y a si se los regaba más o menos, y que me había dado pena ver a los marineros amotinados tirar las macetas al agua... Ahí debió de comenzar a forjarse en mi cabeza la idea de que, si el fruto del árbol del pan Artocarpus altilis desataba semejantes dramas, debía de ser un manjar sin parangón. Pero claro, como no es que tales frutos abundasen en las fruterías orensanas, mi ansia por el mismo se fue qudando bastante olvidada... hasta ayer.

 Ayer apareció esta "cosa" en el despacho de becarios: una especie de naranja verde y eccematosa con pelillos dispersos que, en un arrebato de pasión y tras una breve búsqueda confirmatoria, identifiqué como un fruto del árbol del pan, ¡bien! ¿De dónde había salido? Lo había traído Amparo el viernes para ver qué era, tras recogerlo bajo unos árboles de una calle de Trujillo.

Pero me duró poco la alegría, pues mientras contaba con abrirlo después de comer para ver a qué sabía, JaviFL, nuestro exbecario ahora en el Botánico, dijo que igual era un fruto del naranjo de Luisiana Maclura pomifera, cuyo fruto tiene el mismo aspecto que el del árbol del pan (ambos son de la familia de las moráceas), aunque es mucho más pequeño. Y tras confirmar con Amparo cuál era la forma de las hojas del árbol de origen, identificado como Maclura se quedó; algo mucho más lógico por otra parte que si fuese un árbol tropical, que aunque Trujillo no sea Siberia tampoco es Tahití.

Los frutos del naranjo de Luisiana sin embargo no dejan de tener su chascarrillo que contar, aunque no sea uno de motines: no son venenosos, pero tampoco se comen, pues son básicamente secotes e insípidos (sí, lo probé). Hay que tener pues una boca y unos dientes muy grandes para disfrutar de ellos... y eso, junto con que el arbolillo en cuestión está fuertemente armado de espinas, tal vez os recuerde otra historia comentada en este blog... 

20/9/15

"Pollosaurio" beta

 Los premios IgNobel suelen aparecer reseñados en prensa en artículos del estilo "mira qué cosas más estúpidas hace algunos científicos", como si fuesen una especie de premios razzie, lo que suele propiciar una ola de lamentables comentarios furibundos en las noticias en la línea de "y luego se quejarán de que no hay financiación". Pero los IgNobel, aunque en ocasiones sí se otorgan a investigaciones (o, más a menudo, decisiones de organismos públicos) sin las que bien hubiéramos podido vivir, muchas veces son más bien una celebración del ingenio brillante de algunos científicos (y, por qué no, de su sentido del humor), y se otorgan a trabajos que han aparecido publicados en revistas donde ya me gustaría a mí aparecer...
De los premiados este año, me ha llamado mucho la atención el IgNobel en Biología, porque trata en cierto modo un tema ya reseñado en este blog: el pollosaurio. Todavía no tenemos pollosaurios vivos con los que entender mejor la evolución y la ecología de aves y dinosaurios, pero entretanto un equipo de paleontólogos chilenos ha ideado un modo de estudiar el movimiento bípedo de los dinosaurios estudiando el de las aves de una forma mucho más precisa de lo que se había echo hasta ahora...: ponerle una cola artificial a una gallina.

Disponible en la web del artículo
Al ser los parientes más cercanos disponibles, el movimiento bípedo de las aves ha servido usualmente como punto de partida para estudiar de forma comparada la anatomía y movimiento de los dinosaurios, pero claro, en éstas ya no hay una cola ósea larga, y además los músculos pectorales que mueven las alas están mucho más desarrollados que los de los brazos de los dinosaurios. Todo esto desplaza el centro de gravedad y hace que la postura bípeda de una paloma sea muy distinta de la de un dinosaurio... pero bastaba con coger un ave que volase poco y caminase bien, como una gallina, y colocarle una cola, para conseguir que se moviese en una postura mucho más antediluviana. Lo dicho, hay gente con una capacidad de inventiva asombrosa...