23/6/14

Empezando por el final...

Si alguno piensa que la imagen de arriba, tan montañosa, poco tiene que ver con el lugar donde os dije que iba a pasar este fin de semana largo... no se equivoca. Pero es que tras pasar buena parte de estos tres días en la carretera, a pesar del cansancio que lleva uno encima la idea de echar ayer horas y horas de atasco volviendo a Madrid echa para atrás; de modo que sobre la marcha nos sacamos un plan de la manga: desvío a unos 200 Km de casa hacia el corazón de Soria y allí, por tierras de Almazán, a buscar halcones de Eleonor Falco eleonorae por los pinares, en una de sus localidades clásicas de presencia estival dentro de la Península... y contra todo pronóstico, pues íbamos bastante a la aventura y además este año todavía no los habían citado en la zona, terminamos por dar con un par de ellos a la altura de Matute de Almazán: la mejor y más atípica manera de concluir un viaje a Pirineos.

La observación fue mejorable, en cualquier caso: apenas dos a modo de alcotanes larguiruchos deslizándose suavemente sobre las copas de los pinos, en un visto y no visto. Pero espero volver a verlos mejor dentro de poco: en diez días nos vamos de vacaciones familiares (como el año pasado al Algarve) ¡a Mallorca! La verdad es que tengo muchas ganas de volver a visitar con una cierta calma la isla donde nació este blog: de ver de nuevo gentes, lugares... y bichos, claro. Cuantos más, mejor. Pero antes de hablar de la costa, os iré contando estos días que siguen qué tal se nos dio de risco en risco...

20/6/14

A la vera del Alberche

 Aprovechando que ayer, día del Corpus Christi, se había declarado festivo este año en la Comunidad, decidimos organizar hace unos días los becarios una salida de fin de curso - inicio de verano. El plan sufrió varias bajas de última hora y al final fuimos sólo tres (Álex, Iván y yo) los que terminamos acercándonos a pasar el día a orillas del Alberche: primero paseando en Madrid junto al embalse de Picadas, y yendo después a comer y a bañarnos en Escalona, en Toledo ya. Fuimos pocos, como digo, pero nos las apañamos para pasarlo bien por nosotros y por todos los ausentes...

 El recorrido junto al embalse va por una antigua vía del tren, de la que queda incluso algún que otro túnel. Por suerte éstos son lo suficientemente cortos como para que, con la tenue luz que llega de ambos extremos, se puedan ver algunos bichillos...

 ... como esta colonia (creedme, son lo que os digo que son) de murciélagos orejudos grises Plecotus austriacus, algún que otro murciélago de herradura y varios nidos de avión roquero.

 Pájaros pocos vimos, en cualquier caso; el día estuvo bastante más servido de lagartijas colilargas, como este macho bien pintón...

 O este adolescente tremendamente confiado, que se dejó tocar (que no coger, ojo) y todo.

 Con el verano no salen sólo las lagartijas, claro, sino también multitud de bichos. El de la imagen es un escarabajo de catorce puntos Acmaeodera degener (tiene más de 14, ya), un bupréstido.

 La foto de esta libélula es mala, ya, pero tiene su valor documental: la postura al posarse (abdomen hacia arriba y alas apuntando hacia delante y hacia abajo), y su bonito color púrpura, la identifican como un macho de Trithemis annulata, especie africana que ha colonizado la Península en fechas recientes, siendo la primera cita de 1980.

 Y esto, ya en Escalona, pues es una langosta Locusta migratoria, que por tamaño casi igualaba a sus homónimas marinas...

Con otra foto de Escalona me despido: con la de un pollo de ruiseñor común Luscinia megarhynchos, que por joven e inocente carecía aún de la desconfianza propia de los adultos, a los que es casi imposible pillar en descubierto.

Y siendo ayer festivo, no es de sorprender que hoy medio Madrid (y seguro que me quedo corto) ande de puente... Yo subo con Javi a Pirineos, en una escapada exprés que se prevé tan agotadora como entretenida. El lunes os lo cuento...

19/6/14

En el fondo del frasco

 En un vistazo rápido, esto no parece más que un puñadito de eppendorfs de 1,5 ml...

 ... pero claro, basta con moverlos un poco para ver que algo raro hay: están todos fusionados entre sí, cementados por el descuido del que puso a funcionar la autoclave (la especie de olla a presión donde se esteriliza el material de laboratorio) sin demasiado cuidado. Me los encontré en el fondo de un frasco, donde engañaban al más pintado hasta que intentara coger uno.

No deja de ser bonito el conjunto, con ese aire a reproducción a escala de algún edificio de Gehry; una especie de pequeño recordatorio a que nunca está de mas comprobar dos veces las cosas. ¿Qué nombre le pondríais, de ser un escultura cuyo valor tuviese muuuchos ceros? ¿E pluribus unum? ¿Los becarios están muy quemados? ¿Intento de casa para pájaros II...?

18/6/14

The Flying Burrito Brothers

No sé cómo he podido tardar tanto en traer por aquí un a banda con semejante nombre... ¡...Qué lejos queda ya el invierno!

15/6/14

Hay veces en que...

Movido por mis ganas de compartir mi afición con vosotros, os hablo a menudo de pájaros ("no, ¿en serio..?"); y en ocasiones os comento, con envidia manifiesta, que en tal o cual sitio se ha visto una nueva especie para la lista española (la última, este marzo). Muchas veces esto os dejará bastante fríos, ya que a mayores de que la lista española os la traiga al pairo, entráis en los enlaces que os pongo y resulta que el bicho en cuestión es cualquier minucia pardusca... pero hay veces en que no. Hay veces en que los vientos africanos acercan a las costas canarias bichos tan espectaculares como ¡una carraca abisinia Coracias abyssinicus!, un bicho común al sur del Sáhara que acaba de citarse en Fuerteventura. Hay veces en que uno, de la envidia, se pone no ya verde, sino del color de una carraca...

14/6/14

Desorden vegetal

Los que me conocéis más de cerca sabéis que el orden es una de las virtudes que en mí más escora hacia el lado de la manía y el vicio. Algunas cosas son más fácilmente ordenables que otras, y algunas no son ordenables en absoluto, como las plantas, que una vez echan raíces no suelen ser muy dadas a moverse... y por eso me causa bastante angustia ver la finca de casa. Ayer tarde fui hasta la aldea con mi madre y mi hermana del medio; van ("vamos", cuando estoy) con bastante frecuencia, pero este año más, pues han limpiado parte de la finca para entretenerse plantando algunas historias. La zona de huerta mas próxima a la casa siempre ha sido un desbarajuste, pues al quedar más a mano es allí donde se han ido plantando diversos frutales y plantas ornamentales que a alguien en su día le parecieron bonitos o útiles; y allí crecen, se matan entre ellas y mueren en una batalla continua por el espacio y el sol, pues nadie en su momento se preocupó de pensar en qué casaría bien junto a qué. Ya en vida de mis abuelos era aquello un desbarajuste, y ahora, con una supervisión mínima, está todo salido de madre; y cada vez que lo veo sólo tengo ganas de meter una desbrozadora y poner el contador a cero... En fin. Al menos las plantas en el monte crecen donde pueden, y no están ni ordenadas ni desordenadas. Sin duda la palma de la "representatividad" del principio del verano se la llevan los saúcos, que tiñen de verde lozano y blanco estos días los setos de toda Galicia, como grandes pasteles escarchados de azúcar o nata. Y además, sí hay castaños floridos en torno a Orense...

13/6/14

Polo San Antón...

¡Como odio el aire acondicionado del tren! Unido en estas fechas al permanente "olor a TALGO" que se impregna durante días en la ropa se las apañan para que, aunque el viaje cada vez dure menos, se le haga a uno cada vez más largo... menos mal que al bajar hace un rato me esperaban en la estación los taitantos grados que coge esta ciudad a la que sale un poco el sol.
Iba un poco pendiente por la ventanilla de ver por Castilla adelante si se notaba de alguna manera que estamos en año de topillos... sinceramente no sé ahora qué esperaba ver: supongo que cascadas de topillos desbordando por los taludes, masas de topillos flotando sobre el agua y permitiendo a la gente atravesar el Duero a pie enjuto, notar cómo patinaban las ruedas del tren al aplastar millones de topillos... topillos por todas partes, vamos; y entrando y saliendo enloquecidos de la masa topillil una barahúnda de milanos, cernícalos, búhos, lechuzas, zorros, busardos, garzas, comadrejas y culebras, todos entregados al frenesí devorador... No vi eso, aunque hubiera estado bien, jeje; si acaso algún milano negro más que de costumbre. Tenía más curiosidad por llegar al NW, a Territorio Castaño, y ver si los susodichos estaban ya adornados con sus candelas peculiarmente perfumadas... pero no. No al menos en la montaña; ya me fijaré ahora en el fondo del valle. En cualquier caso, el "polo San Antón, ourizos coma botóns" no lo he llegado a ver yo nunca: hoy 13 de junio podrán estar los castaños florecidos o no, pero de ahí a que ya asomen los erizos va un trecho... Lo malo de venir de vez en cuando es que, en vez de seguir como en Madrid el desarrollo de las estaciones a cámara lenta, uno va coleccionando fotogramas sueltos, y si (como en las siete y media) uno no llega o se pasa, toca esperar los doce meses para ver si, esa vez sí, se encuentra uno al otro lado de la ventanilla con los castaños vestidos de amarillo. Otro año será...