16/2/08

Sib-sab-sib-sab-sib-sab...

Esta mañana fuimos cinco los que nos acabamos juntando para pajarear por la Dehesa de la Villa, un pinar situado justo al norte de Ciudad Universitaria. Un lugar muy agradable, la verdad; parece mentira la cantidad de rincones más que aptos para ver bichos que hay dentro de la capital...
El paso postnupcial resulta siempre muy aparente, pero en estos días de final de invierno también se hace aparente que las aves que han bajado tienen tarde o temprano que volver a subir. En concreto, desde hace un par de semanas parece que a los pequeños e hiperactivos mosquiteros comunes Phylloscopus collybita se les haya activado algún chip misterioso, ya que están literalmente por todas partes: Entre las copas de los árboles del centro de Madrid, en arbustos de todos los jardines; incluso directamente sobre la hierba. La semana pasada conté doce en el mismo cedro, y su canto (que le ha valido su onomatopéyico nombre inglés: chifchaf) se oye por doquier de la mañana a la noche... Poco a poco, esto se va animando :-)

Una noche en el teatro

"Es el mejor anís; la ciencia lo dijo y yo no miento"

De su viaje alrededor del mundo en el H.M.S. Beagle, Darwin se trajo unas cuantas tortugas de las Islas Galápagos. Una de ellas, Harriet, murió en Australia en 2006, 176 años después de su encuentro con el naturalista inglés, siendo así el animal vivo más longevo registrado.
El jueves por la noche fui al teatro con mi hermano y una amiga suya. La obra: La Tortuga de Darwin. El dramaturgo Juan Mayorga se basa en Harriet para construir su historia. Harriet habría escapado de su dueño y recorrido la convulsa Europa de los últimos 150 años. Sintiéndose ya mayor, y transformada en una achacosa señora merced a una evolución excepcional, decide contar su historia a un escritor para que no se pierdan sus recuerdos. Carmen Machi (Aída) borda el papel de anciana-tortuga; pero ya. A lo largo de las dos horas de función Harriet no hace más que recordarnos que los hombres somos malos, muy malos, que el mundo es una mierda y que no merece la pena vivir entre nosotros.
Un fantasma recorre Europa; el fantasma del pesimismo... En fin, tras pasarme todo el día trabajando, si necesito una dosis de existencialismo prefiero a Siniestro...

PD. ¿Cuántos del público se acordarían, como yo, al escuchar a Harriet mencionar a su cronista que la primera palabra que aprendió a decir fue "no", de que ésa fue también la primera palabra que aprendieron los monos, según El Planeta de los Simios...?

13/2/08

"Clavó el cernícalo su vuelo..."

Neruda, aparte de todo lo demás, fue un pajarero empedernido; y a las aves dedicó una de sus obras: Arte de Pájaros. Una edición muy cuidada de la misma es la que ha realizado la editorial Lynx, con los poemas acompañados de su traducción al inglés (no riman, pero como tampoco lo hacen en castellano...) y de una ilustración del ave que tratan realizada por Juan Varela, conocido artista de la naturaleza español.
Follas Novas, la gran librería compostelana, edita cada año un calendario de mesa para sus clientes, que me gusta tener para recordar mis años en Santiago. Y en 2008, al igual que en 2005, acompañan a cada mes un fragmento de alguna de las poesías, junto con la ilustración de Varela correspondiente. Este mes de febrero la especie escogida es el cernícalo americano Falco sparverius, y el poema me parece magistral...

El mediodía estaba abierto:
el sol en medio coronado.
La tierra esperaba indecisa
algún movimiento del cielo
y todo el mundo se había quedado
indescifrablemente inmóvil.

En ese momento delgado
clavó el cernícalo su vuelo,
se desprendió del firmamento
y cayó como escalofrío.

No pasó nada en el paisaje
y no se asustó la arboleda,
los volcanes siguieron solos,
el río siguió pregonando
su abrupto y mojado linaje:

todo continuó palpitando
en la pausa de pauta verde
menos algo, una liebre, un ave,
algo que volaba o corría,
algo que existió donde ahora
hay una mancha colorada...

12/2/08

¿Y qué fue de...?

Recordaréis que, si bien mi estancia en Mallorca se limitaba a cuatro meses, Martín tenía la idea de quedarse allí a hacer la tesis. Efectivamente, ya antes de que acabase 2007 obtuvo una beca predoctoral del CSIC, y con esa financiación asegurada lleva desde enero en Chiloé, realizando el trabajo de campo del proyecto en el que se encuadra su tesis, el estudio del monito de monte Dromiciops gliroides, una especie de zarigüeya tan particular entre los marsupiales que detenta nada menos que un orden propio (Microbiotheria).
Según las guías y las páginas de Internet, la isla de Chiloé no debe de ser muy distinta a Galicia; con mucho verde y muchas vacas, muchos bosques y mucha lluvia. Y muy bien se lo debe de estar pasando el hombre, al calor del verano austral, porque hace semanas que no da señales de vida...
Pero, por si no te lo estuvieses pasando tan bien, te dedico el vídeo de abajo; una las canciones que, pese a ser tan machaconamente repetidas por la radio noruega, conseguían animar algo la tediosa tarea de pelar frutos y contar semillas...

11/2/08

Metabloguística

Si giras la vista unos grados a tu derecha, verás la extensa columna de blogs que tengo enlazados. Sólo con leer el encabezado se hace evidente el monotematismo de la mayoría de ellos, que no necesitan de comentario alguno. Pero sí puedo decir algo acerca de los primeros de la lista, de los “personales”:
1. Con Compostela, profesor de griego de la USC que vive en mi antiguo Colegio Mayor de Santiago, descubrí lo que era un blog. Es una experiencia curiosa, ésa de por un lado conocer a una persona en el trato personal del día a día, y por otra conocerla a distancia, aunque más por dentro, a través de su blog...
2. Siguiendo el ejemplo y la estela de Compostela nació Periféricos, un blog con personalidades múltiples obra de otro antiguo residente de La Estila, actualmente residente en Getafe.
3. A través de un enlace de Compostela descubrí Inseminario, el blog de la Galicia que ni se odia ni se calla, suavizando (¿o aguzando, más bien?) cada entrada con la dosis justa de retranca.
4. Y si yo decidí iniciar De Intercambio en Madrid al venirme a la capital, Titinadas (otro compañero del Mayor) hizo lo propio al irse a Londres, pero parece que con poco entusiasmo.
5. Por lo menos gracias a Titinadas descubrí que don Enrique Monasterio, sacerdote y pajarero, tenía un blog: Pensar por Libre. No tengo el gusto de conocerle en persona, pero alguien que escribe cosas tan bonitas tiene que ser bueno a narices.
6 y 7. Y podríamos decir que BioVero (que no necesita de más presentaciones, porque ya quedó todo dicho) y Anecdotario Veterinario (recién llegado a la red, de la mano de un compañero de aquel ya lejanísimo 1º de Veterinaria, y además paisano) al menos se inspiran en este blog que ahora estás leyendo... Y yo encantado; que vengan muchos más.

10/2/08

El lado oscuro de la lengua

¡Madre del Amor Hermoso! ¡Tanto decir “de esta agua no beberé”, y resulta que me estoy convirtiendo en uno de ellos…!
Durante esta semana se me han escapado involuntariamente varios eh que; tímidamente pronunciados, eso sí, de forma que apenas se notaba la glotalización de la –s implosiva, pero mucho me temo que de eso a cambiarla por una inequívoca fricativa velar sorda sólo hay un paso…
¿Y cuánto tardaré luego en cruzar la última frontera? ¿Cuánto tardaré en volverme un lalaicista…?

9/2/08

Ametralladoras noruegas

Tras decidirlo un poco sobre la marcha, esta mañana Mario y yo (que ya hacía demasiado tiempo que no salíamos juntos) hemos subido a dar una vuelta por el valle de La Hiruela, donde nace el Jarama, justo en el vértice superior del “triángulo” que es la Comunidad de Madrid.
Aunque el sol de febrero ya calienta lo suyo, arriba en la Sierra todavía hace bastante fresco, y el aspecto del paisaje era típicamente invernal. En un prado profusamente salpicado de rosales silvestres, sorprendimos un grupito de pájaros que, asustados por nuestra presencia, dejaron de cebarse en los escaramujos y volaron previsoramente hacia los rebollos cercanos, desde donde nos miraban de reojo. Para mi sorpresa inicial e inmensa alegría posterior, resultaron ser zorzales reales Turdus pilaris; a los que, como a los alirrojos de enero, tenía olvidados desde aquellos días en Noruega, donde abundaban sobremanera por todas partes. Estos túrdidos son bastante gregarios incluso durante la época de cría, y anidan formando colonias laxas, donde todos los adultos colaboran para ahuyentar a posibles depredadores. Paseando por el Campus de Ås era muy frecuente escuchar el reclamo traqueteante, como una metralleta, con el que delataban a los demás la presencia de alguna corneja cenicienta de intenciones poco claras...

De vuelta en Madrid a la hora de comer, subí en bus de vuelta a la montaña; pero a San Lorenzo de El Escorial esta vez, donde Javi, mi director, nos había invitado a comer a los becarios del Departamento. Y entre charla y charla se nos fue yendo la tarde... ¡Quién iba a pensar que la vida de puertas afuera de los distintos profesores de Zoología fuese tan interesante! ¡Menudas historias (todas buenas, eso sí)!