10/12/13

A la caza del mediano

Desde el mirador de Piedrasluengas... no se veía Cantabria. Bueno, siendo justos algo sí se ve: la parte cántabra de Picos de Europa al fondo a la izquierda, y Peña Sagra al fondo a la derecha, pero el mar de nubes ocultaba por completo el valle que nos esperaba casi mil metros más abajo...

 Tras haber bajado, y bajo un sol de justicia que ya no nos abandonaría hasta el domingo por la tarde y que a veces casi calentaba, La Liébana lucía esplendorosa: un mosaico de prados verdes y bosques entreverados de dorado y gris, según las proporciones relativas de robles y hayas.

 Por estos bosques nos perdimos gustosos, acercándonos progresivamente al telón de fondo de Picos. Ya que conseguimos salir de Madrid el jueves por la tarde en vez del viernes, nos pudimos permitir dedicar ese día a hartarnos de monte antes de bajar a la costa. Además de disfrutar un poco a partes iguales de paisaje y bicherío, íbamos también a la búsqueda de un pájaro carpintero que, aunque común en Centroeuropa, es bastante escaso en España, donde sólo aparece en bosques maduros del norte: el pico mediano Dendrocopos medius. Pero este diablillo nos dio esquinazo en los robledales de Argüébanes, que veis en la imagen...

 ... y en los hayedos de Fuente Dé, donde nos cruzamos con el muñeco de nieve de la entrada de ayer. Aquí tampoco vimos a su primo mayor y más esquivo, el picamaderos negro Dryocopus martius...

 ... pero esta ardilla roja Sciurus vulgaris no tuvo reparos en acercarse a saludarnos y convertirse en el único mamífero que, si no me falla la memoria, vimos en todo el puente. En cualquier caso, aunque la lista de aves no aumentaba muy deprisa, sí lo hacía en elementos de calidad: camachuelos comunes, zorzales alirrojos, trepadores norteños, chovas piquigualdas... especies muy agradecidas para el que se pasa la vida en el centro peninsular.

 Y además no nos dejamos la espinita clavada antes de bajar a dormir a Noja, pues en unas huertas de Vega de Liébana, entre las mismas casas (cosa que, aparentemente, no es nada infrecuente en la comarca), nos encontramos al dichoso pico mediano; dos, posiblemente.

Aquí lo tenéis, en una foto que cuelgo por ser mía a pesar de lo mala (por el aumento) que es: especie nueva para Mario y Diego, nueva para España para el que suscribe, y una más en la lista anual de Javi. Con todas las listas habidas y por haber pues un poco más llenas, tocaba descender hasta la costa, a seguir haciendo caja...

9/12/13

Un muñeco triste

Así de triste estaba este muñeco con el que nos cruzamos el viernes, a pesar de su gran corazón; abandonado en un claro del hayedo que crece junto al teleférico de Fuente Dé.... Dura vida, la del muñeco de nieve: pasando frío desde el día en que nace; pues si entra en calor, le espera la muerte. Daban ganas de cogerlo en brazos, pero eso lo hubiese matado también...

Buen puente, el que hemos echado en Cantabria: más frío que calor, pero mucho sol. No mucho bicho, pero de calidad. Todo esto, a partir de mañana...

5/12/13

Cantábrica

Aunque uno esté en paro, los amigos con coche (por suerte) no, de modo que hay que aprovechar los puentes como éste de la Inmaculada para las escapadas. Y como solemos hacer en invierno, toca escaparse al norte, al monte y a la costa; a recibir con los brazos abiertos a las aves que bajan a nuestro encuentro de todavía más arriba y a gozar con los colores imposibles del amanecer de la costa. Esta tarde nos vamos; ya el lunes, si eso, más...

4/12/13

Finale

... y con el parón del Ecuador de los zombis, la temporada de series de otoño echa la persiana. ¡Qué ganas de que llegue marzo...!

3/12/13

Primavera invernal

Normalmente los del Ayuntamiento quieren ir tan de vanguardistas con la decoración navideña que acaban llenando la calle de adefesios que a pocos gustan; pero este año he de reconocer que me han alegrado la vista bastante con sus "árboles de Navidad". y no lo digo por los abetos al uso, que además cada vez son de todo menos árboles: simples estructuras cónicas con elementos alegóricos, del color corporativo de la empresa de turno (rojo el de Vodafone de Callao, dorado el de Loterías de Sol...). Lo digo los otros, por los que son como el de la foto: "cerezos" blancos y morados, que me han hecho sonreír casi tanto como cuando, los de verdad, revientan y anuncian a los cuatro vientos que Proserpina ha logrado escaparse un año más...

2/12/13

La redención de Lars

De la página del autor, que cuando quiere es de los mejores
Algunos días después de la tesis, me encontré con un paquete envuelto en papel de periódico. Dentro, un libro de gran formato (Birds and Light: the Art of Lars Johnsson) y una nota manuscrita de mi director: mi regalo. El libro me lo voy mirando con calma los fines de semana, y me está sirviendo para mirar con más benevolencia un autor al que le tenía una cierta tirria... y es que su guía (Aves de Europa: con el norte de África y Próximo Oriente), a pesar de acompañarme asiduamente antes de que cayese en mis manos la primera Mullarney-Svensson, siempre me ha sacado de quicio por el desorden de las figuras de muchas láminas (lo cual puede que no sea culpa suya y sí de la editorial) y, sobre todo, por la cantidad de acuarelas malas entremezcladas entre otros dibujos de gran calidad (destaca más un malo, ya sabéis, que cien buenos)... a ver, entendámonos, no son "malas", pero tienen un estilo más de pajarillo de bodegón que de obra de guía de campo. Ha tenido que ser ahora al leer este libro cuando he caído en la cuenta de que las aves así retratadas, son todas especies o bien muy comunes y familiares para el sueco medio (petirrojos, mirlos...), o bien tan distintivas (abubilla, carraca europea, corneja cenicienta...) que es "imposible" confundirlas con cualquier otra. Y, ya que hay que ilustrar aves de las que en realidad nadie necesita una ilustración, ¿por qué no tomarse una pequeña licencia...? Bueno, porque a mi entender afean una obra en conjunto bien acabada; pero ea, me convence: ¡te perdono, Lars!

1/12/13

"Bastantidad", mediocridad y santidad

Me mandaba Aída hace unas semanas este vídeo que ahora os pongo aquí, tras pensármelo unas cuantas veces:
Os lo resumo brevísimamente, por si en el futuro deja de estar disponible: Rafael Santandreu, autor de El arte de no amargarse la vida, da con la clave de la felicidad: el ser humano, que tiene una capacidad de querer infinita, vive en un mundo en el que incluso las mejores cosas son terriblemente limitadas. Ni el mejor trabajo ni el mejor coche, ni el mejor viaje ni el mejor perro, ni los mejores amigos ni la mejor pareja; dejan de ser limitados, y no consiguen satisfacer las ansias humanas de plenitud. Santandreu nos dice pues "entra en la filosofía del bastante": no es la mejor casa, pero me llega para dormir cómodamente. No es el mejor trabajo, pero me da para vivir. No es el mejor perro, pero... podría ser peor, ¡podría ser un gato! Reconoce que nunca vas a ser plenamente feliz, para olvidarte de ese ideal inalcanzable y darte cuenta de que, con lo que tienes, puedes ser bastantemente feliz... que es todo lo feliz que se puede llegar a ser.

Estoy de acuerdo con él, y al mismo tiempo no puedo estarlo menos, pues echo en falta dos detalles capitales en su discurso:
- Uno (que tal vez sí venga detallado en el libro, no lo sé) es recordar que conformarse con lo que uno tiene no está reñido con la lucha por mejorar; que saber conformarse y ser un conformista de miras mediocres no tienen nada que ver. Porque la vida es una cuesta arriba y nosotros pelotas, y en cuanto nos cansamos de luchar no nos quedamos quietos, sino que nos vamos rodando...
- Y otro (que sí no creo que venga en el libro) es que tener una capacidad de amar infinita sería una tremenda injusticia y fuente de frustración insuperable... sino fuese porque el infinito que la puede colmar plenamente está ahí, al alcance de la mano y esperándonos desde siempre: Dios. La vida sería una mierda enorme si el sentido de la misma, que es ser felices, se nos quedase siempre a medias; si sólo pudiésemos ser "bastante" felices. Entender que la vida carece de sentido si no se articula como una relación personal con Dios repugna y escandaliza a muchos, y parece una utopía irrealizable en el mejor de los casos a tantos otros. A mí el primero, que tantas y tantas veces (lo sabéis vosotros que me veis) desespero y me doy de cabezazos contra la pared. Pero si no tuviese esa certeza última, si no fuese cristiano aunque sea el peor de ellos, sí que estaría rematadamente perdido...

Feliz inicio de Adviento a todos hoy. Ya no queda nada para Navidad :-)