En fin, que es un comienzo. Desde mi punto de vista, todo este movimiento nacido en Sol aglutina gente con anhelos demasiado dispares como para llegar a concretar en nada, al menos a corto o medio plazo. Pero como aquí cabemos todos, y mis cabreos siguen presentes, pues aunque sea como vía de escape, bueno será mientras dure. Gracias a Jaime por las fotos, por cierto. Otra vez.
16/10/11
“...que somos cinco o seis”
En fin, que es un comienzo. Desde mi punto de vista, todo este movimiento nacido en Sol aglutina gente con anhelos demasiado dispares como para llegar a concretar en nada, al menos a corto o medio plazo. Pero como aquí cabemos todos, y mis cabreos siguen presentes, pues aunque sea como vía de escape, bueno será mientras dure. Gracias a Jaime por las fotos, por cierto. Otra vez.
15/10/11
¿Y yo qué hago aquí,
sentado en casa escribiendo una entrada, cuando fuera casi hace sol...? Pues la verdad es que no lo sé. Recuerdo cada vez más vívidamente una conversación con Iván durante el primer verano de muestreo curruquil, en 2008. En cada sitio en que parábamos y colocábamos toda la panoplia de trastos que usamos en el campo, yo sacaba siempre mis prismáticos y los dejaba al alcance de la mano, por lo que pudiera pasar. Iván, un poco por picarme, un poco porque tal vez se sentía como yo me siento ahora; me dijo que ya vería, que a medida que fuese avanzando en la tesis iría perdiendo también el gusto “de aficionado” por el pajareo, que iría dejando cada vez más de salir al campo a ver bichos... Lo negué rotundamente; con la misma vehemencia con que Pedro aseguró que nunca traicionaría a Nuestro Señor. Y aquí me tenéis... por frío, por lluvia, porque hay que ir a hacer la compra, porque tengo que quedar con X, porque a lo mejor quedo con Y... por un millón de justificadas excusas; por pereza, al fin y al cabo, he ido sacando los bichos de mi exigua lista de aficiones. Al que se aburra mucho le invito a que recorra un poco este blog a modo de diario, y compare los primeros meses del mismo con los actuales; yo ya lo he hecho.
En fin, hoy en concreto sí que tengo excusa: este fin de semana no tenemos invitados oficiales, así que le hemos dicho a Jaime que se venga a pasarlo con nosotros; y algo haremos... Mientras, espero que se me vaya pasando la tontería, antes de que vuelvan a entrarme ganas de vender el telescopio y alguno de vosotros se lo quede por un plato de lentejas...
14/10/11
Lo malo de Spotify...
13/10/11
Berzotas
12/10/11
Cerveza
... Pero a mí, que disfruto tan poco de ella como de su hermano mayor, la palabra “cerveza” me recuerda sobre todo una famosa canción:
11/10/11
Princes Street
10/10/11
Las focas melómanas
¿Os suena? (de aquí) ... Todo esto para vestir el hecho de que ayer, de camino a Saint Andrews (otra vez) en el tren con los padres de Sofía, pudimos ver perfectamente una foca, en equilibrio precario sobre una roca, como suelen hacer, levantando a la vez ambos extremos del cuerpo. Y no era por suerte una foca común, como las que me había tachado en Suecia, sino una foca gris Halichoerus grypus; así que un nuevo bicho p’al cuerpo :-) Esta foca, relativamente común en las costas rocosas del Atlántico norte (la común ocupa preferentemente costas arenosas), es la que con mayor frecuencia se presenta en aguas ibéricas. El nombre científico (“cerdo marino de morro ganchudo”) hace referencia al perfil "romano", de nariz convexa de los machos de la especie. Pues hala, ya podéis iros hoy a la cama contentos, con tantas cosas nuevas que sabéis ya...