14/8/09

Novedades (pocas)

Otro viernes más, vuelvo a Orense con ansias de retomar mi conexión con el mundo exterior. Esta semana se ha desarrollado con mucha tranquilidad: un día es igual al siguiente y mi relación con el esfuerzo físico es una asíntota cada vez más peligrosamente cercana al cero; como le dije a mi madre al llegar aquí, estas vacaciones vengo a cultivar mi espíritu, no la huerta.
Sin embargo, a pesar de la falta de cuidados, y siguiendo lo que parece ser la tónica general de este año en la comarca, muchos de los frutales que languidecen junto a nuestra casa han decidido cargarse de fruta como nunca... Algunos (¿serás tú uno de ellos?) recibiréis a mi regreso un tarro de mermelada como recuerdo de este año excepcional. Más os vale que os guste; para eso me deslomé cosechando primero y fregando los desaguisados pringosos que arma mi madre en la cocina cada ver que fabrica potingues de éstos después.
Esta noche sin embargo habrá una cama más ocupada en casa: Javi llegará esta tarde desde Madrid para participar en un asunto algo alocado que nos traemos entre manos y que iréis conociendo en futuras actualizaciones del blog... Actualizaciones que os dejo ya programadas, por cierto; pues me da que la próxima entrada “en directo” la subiré ya desde Madrid...

11/8/09

Descubrimientos ornitológicos de verano

Uno de los muchos que cogimos el verano pasado en Ponferrada
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Ahora que se están preparando para migrar, los mosquiteros ibéricos Phylloscopus ibericus resultan bastante más conspicuos que habitualmente, no teniendo reparo alguno en encaramarse a la punta de ramas de árboles y arbustos (lo que, por suerte para mí, implica a veces tenerlos a menos de 1 m. de mis narices ventana de por medio) buscando los pulgones que les permitan engordar rápidamente antes de iniciar su periplo transcontinental hasta el sur del Sahara. Esta especie hasta hace poco se consideraba conespecífica con el mosquitero común P. collybita. El mosquitero común, además, es muy parecido al musical P. trochilus; y como el ibérico presenta en cierta medida un aspecto intermedio entre ambos, ¡pues a ver quién es el guapo que los identifica! En fin, no es tan fiero el león como lo pintan; tanto el canto como el reclamo son bastante distintos entre las tres especies, y en mano no son muy difíciles de distinguir. En el campo ya es otro cantar, pero la guía más usada en este momento (la Svensson) menciona una serie de caracteres en los que fijarse para distinguir el común del musical: entre ellos, está el de que el común sacude de vez en cuando la cola hacia abajo, cosa que no hace el musical. Pues bien, tras arduos minutos de pajareo sentado plácidamente frente a la ventana, puedo anunciar a los cuatro vientos que el mosquitero ibérico también sacude la cola... Qué, ¿cómo se os queda el cuerpo? :-) (vete tú a saber, igual nadie lo había publicado hasta ahora...)

... Otros “aficionados” sí que se acaban de marcar un descubrimiento de verdad; una nueva especie de pájaro con todas las de la ley, el bulbul calvo Pycnonotus hualon; que destaca por ser el único, en una familia donde abundan las especies con crestas, en poseer la cabeza desprovista de plumas. Más, aquí.

10/8/09

Un par de fotos, por acabar con el campo (TBT 2009, y 4)

Los becarios, al igual que ciertas especies como el cetia ruiseñor Cettia cetti, si bien extremadamente similares en su aspecto externo (la mierda acumulada, que homogeniza mucho), presentan a menudo un notable dimorfismo sexual por el tamaño...
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Y todos vosotros, que suspiráis por la supuesta “vida de aventura” que llevamos durante el verano, no deberíais quedaros sin conocer la cara B del trabajo de campo...

9/8/09

Un soto cualquiera (TBT 2009, 3)

No es el Edén precisamente, pero hemos anillado en sitios mucho peores. Por lo menos, había sombra...
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No siendo en el norte, donde las capirotas aparecen un poco por doquier, nuestras aventuras curruquenses siguen con relativa precisión por el resto de la Península el curso de los ríos, ya de los más grandes (como el Duero o el Tajo), ya de los chicos. Buscamos los ríos porque junto al río medra normalmente el soto, el bosque de chopos, sauces, alisos y tarays en cuyo sotobosque de zarzas medradas anidan las currucas. A modo de ejemplo os traigo aquí una recopilación de imágenes tomadas junto al Guarrizas, en Aldeaquemada (Jaén). Nunca he presumido de ser un buen fotógrafo, pero con todo y con eso las fotos que he hecho en estos quince días me temo que son malas con avaricia...
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El Guarrizas, la verdad, es que bajaba un poco seco... Sin embargo la serie de charcas que quedaban en el cauce pedregoso, a donde bajaban constantemente multitud de aves a beber, eran lugares ideales donde tender sin ninguna dificultad redes bastante productivas.

Además, en las horas centrales del día, cuando apenas hay movimiento de pájaros, resulta muy entretenido investigar qué pulula por el agua. Y entre los miles de zapateros y chinches barquero aparecen de vez en cuando mastodontes como esta rana verde Pelophylax perezi. La verdad es que son ranas de estas grandes las que se ven en este tipo de sitios, porque todos los renacuajos, pececillos y ranas más pequeñas sucumben pronto al montón de depredadores, como ...

... los galápagos leprosos Mauremys leprosa, que no se dejan acercar mucho más que esto (pero de los que tengo mejores fotos, por ejemplo, en el embalse de Santillana)

... las culebras viperinas Natrix maura, de aspecto tan amenazador como inofensivas

... o esta bonita hembra de martín-pescador europeo Alcedo atthis que cogimos en la red de arriba y que, como podéis ver, no estaba de muy buen humor.

Bajo un puente cercano se encontraba el chalet de una parejita de golondrinas dáuricas Hirundo daurica (foto, del año pasado, en Monfragüe) que, con sus dos pollos, revoloteaban despreocupadamente sobre nuestras cabezas, engordando antes de partir hacia el sur.

Ésta sí que fue una sorpresa. Estando quieto mirando los zapateros, de repente una piedra se puso a nadar y a probar a mordiscos las hojas caídas de los árboles que flotaban sobre el agua, comiéndose enteras las que aún estaban verdes. Hacía tiempo que no veía una rata de agua Arvicola sapidus...

A la sombra de los árboles y de las piedras de la orilla se habían congregado miles de moscas, avispas y otros insectos. Entre ellas destacaban sobremanera (cuando conseguías descubrirlas, claro, que se camuflaban a la perfección) unas cuantas enormes novias Catocala nupta (a tamaño natural si ampliáis la foto). Este noctuido, que frecuenta los sotos porque sus orugas se alimentan de hojas de chopo, dispone de un mecanismo de defensa común a otras polillas y a muchos saltamontes, entre otros: Si su camuflaje falla y es descubierto por un ave enseguida echa a volar, resultando entonces muy evidentes sus alas posteriores de color rojo carmesí. De repente deja de huir y se deja caer al suelo como muerta, y el señuelo coloreado que en teoría ha atraído la atracción del depredador deja de existir; el pongamos por caso mirlo se queda entonces buscando como tonto el sabroso insecto rojizo que se ha esfumado ante sus ojos y no advierte el nuevo pedazo de “liquen”. Pero un depredador que no se fía tanto de su vista como de su oído se ha especializado en la captura de estos montones de proteína con alas; y también tuvimos de éstos en las redes...

La foto es mala, pero es la mejor que pude tirar de uno de los dos orejudos grises Plecotus austriacus que se enredaron a última hora en la red que veíais extender a JPT en la segunda foto de esta kilométrica entrada. Mientras que los murciélagos rateros Myotis spp. que frecuentan los mismos ambienten son puro nervio, estos bichos gordos y pachones como un hámster de enormes orejas se mueven con calma entre la vegetación, escudriñando con su sónar cada resquicio del follaje para detectar polillas como la de arriba, que son su presa principal.

A última hora el soto ofrece un espectáculo para mí grandioso, y que compensa todos los calores y penurias pasados durante el día: Con la caída del sol se elevan sobre arbustos y carrizos nubes de insectos, ya mosquitos quironómidos, ya efímeras, enredados en sus danzas nupciales. Y enseguida, comienza la cacería: como en esos documentales en los que bancos enormes de sardinas van siendo diezmados por arriba y por abajo por alcatraces, pingüinos, atunes, tiburones, delfines, focas y ballenas; sobre nuestras cabezas libélulas y murciélagos de toda clase, golondrinas, aviones, vencejos y chotacabras se daban un buen homenaje a costa del bicherío...


Chotacabras como este Caprimulgus europaeus que cogimos en Mave (Palencia)

8/8/09

Un día en Orense

Siempre tengo mis reparos a la hora de ir al cine, porque si coincide que la película es mala duele bastante la pequeña fortuna que te has gastado en la entrada... Pero bueno, basándonos en las entregas anteriores Ice Age 3 no podía ser muy mala, y ayer por la tarde fui a verla con Javi. y bueno, para pasar el rato estuvo bastante bien.... Tengo algo de resquemor con esta serie desde que en la primera película ridiculizaran a mi modo de ver de una manera injusta y vil a los pobres dodos; pero bueno, las aventuras de Scratch bastan para compensar eso.



Y tras un día de asueto, vuelta a la aldea. Os he dejado entradas preparadas para estos días; no os despistéis :-)

7/8/09

¡Por fin es viernes!

Qué cosa más cutre, pajarear desde la ventana...
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Como dice la canción (muchas, vaya), por fin ha llegado el viernes. Y, con el viernes, me he venido yo a Orense, para arreglar diversos asuntos, ver a Javi y también, cómo no, a haceros algo de caso, queridos lectores. Estos días en la aldea han pasado sin pena ni gloria; pero no me he aburrido, ojo, que no he parado de hacer cosas: Leer, tanto material científico como la pobre Eneida, que la empecé en Semana Santa y no acabo de terminarla; hacer el oído al inglés de cara a Suecia viendo en su lengua original los documentales de sir David que me trajeron los Reyes y la serie original de Brideshead revisited que, efectivamente, calca bastante bien la espléndida novela en que se basa; algo de pajareo (sin moverme mucho de casa, eso sí)...
Pero bueno, necesitaba airearme un poco para quitarme 40 años de encima, que en la aldea, rodeado de venerables, es fácil fosilizarse. Venga pues, ¡me voy a la calle!
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Aunque desde mi ventana de Madrid no es que sea sencillo ver un juvenil de tarabilla común Saxicola torquatus y otro de zarcero común Hippolais polyglotta de la misma tacada...

1/8/09

San Fiz revisited

Talgo a casa y ¡oh, sorpresa! Nubes, previsión de lluvia, máximas de 20 y mínimas de 9; ¡que vivan el verano gallego y los frentes atlánticos...! Ayer por la tarde me dejó el tren en Orense y salimos ahora mi padre, mi hermana mayor y yo a encontrar al resto de la familia en Vilar de Barrio, para celebrar hoy el San Fiz y pasar un par de semanas. De nuevo unos días en que las actualizaciones del blog quedarán tal vez algo comprometidas (quién sabe, igual dejo algo prepublicado); pero no temáis, seguro que estaré bien: comida, no me va a faltar...