
Pero cualquiera que se haya parado a mirar una farola sabe que de noche también vuelan los bichos; y muchos, además. Otro grupo de aves, los chotacabras, se han adaptado a capturarlos. Sus parientes más cercanos son los búhos, pero de nuevo comparten con vencejos y golondrinas una estructura corporal muy similar. Como podéis ver en la foto del chotacabras cuellirrojo Caprimulgus ruficollis de arriba y el vídeo del chotacabras europeo Caprimulgus europaeus capturado para anillamiento de abajo (son éstas las dos especies que tenemos en España), el pico es diminuto y la boca enorme.
Y una curiosidad más: para limpiar la “red de captura” y las presas más grandes y peludas (como muchas polillas, por ejemplo) poseen otra curiosa adaptación, una uña pectinada (a modo de peine) en el dedo III.

No hay comentarios:
Publicar un comentario