07/11/09

Sir David y la libélula

Con motivo de la entrega que se le hizo el mes pasado del Premio “Príncipe de Asturias” de Ciencias Sociales, El Mundo publicaba esta entrevista a nuestro querido Sir David, de la que me gustó particularmente un párrafo:

P- ¿Qué ha aprendido de los animales?
R- Aproximarme a los animales para descubrir qué tenemos en común sería una actitud muy egocéntrica. Si me acerco a ellos es para ver, precisamente, lo que me difiere de ellos. No tengo nada que ver con una libélula. Tal vez haya aprendido algo de ella, pero lo que me transmite es, principalmente, fascinación.

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Y no sabría explicaros muy bien por qué... Tal vez sea porque deja traslucir una actitud vital diametralmente opuesta a esa otra del rebujito “Madre Tierra-espíritu de la naturaleza-buenrollismo”, que me da especial repelús. O, dicho en otras palabras de otro idioma con un dicho que no quiere decir eso: “Un home é un home; e un gato un bicho”. O tal vez sea todo un pedaleo mental mío...

Y además, cuando se ponen a tiro, a mí también me gustan las libélulas...
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Ya para cerrar; otro extracto: "Me sorprende que mis programas para la televisión inglesa, me hayan hecho popular en España. Tal vez sea porque los animales no necesitan traducción. Ellos son los verdaderos protagonistas" ¡Pobre Sir David! ¡Mal sabrá él de las espantosas traducciones que de sus documentales perpetran en este país...

06/11/09

Termodinámica doméstica

Haciendo de la mugre poesía
en su hogar Rudolf Clausius se excusaba:
“¿Eso? No es pelusa: Es entropía...”

05/11/09

Cambios

Ayer al despegar de Madrid cerca de medio día yo iba de manga corta; el termómetro rozaba los 20ºC. Tres horas más tarde, Copenhague nos brindaba una calurosa acogida, con 2ºC, aguanieve y un viento endiablado. Cruzando el estrecho, Suecia mostraba una cara igual de amable... Esta mañana al levantarme amaneció más o menos despejado; por eso pensé que el leve velo blanco que cubría los campos era escarcha. Una mirada más detenida, sin embargo, me deparó una pequeña alegría: no era escarcha, sino la primera nevada del año... Así importa menos el frío.
Al ir el jueves pasado a la Facultad para imprimir los billetes del avión, descubrí que el legítimo ocupante de mi fantástico despacho había vuelto de Pakistán. En estos días me han recolocado en otro lado que, pese a mis temores, no es ningún agujero, sino el despacho “oficial” de visitantes. Lo comparto ahora con más gente y la silla es algo peor; pero sigue siendo mejor que el de Madrid. Para estos días está más que de sobra...

04/11/09

De vuelta en Lund

Falta de tiempo y de ganas, que no de cosas que contar, me han hecho no actualizar esto hasta hoy. También que me gustaba ver a mi abuela ahí cada vez que entraba para acceder desde aquí a los blogs que tengo enlazados... Pero ya estoy de vuelta en Suecia, y hay que coger tono de nuevo.
Estos cinco días en España me han venido personalmente muy bien; y aunque sean tonterías las que os cuente ahora, no deja de ser cierto y evidente que, si Dios permite un mal, saca después de él bienes mucho mayores. He estado muy a gusto en casa con mi familia, a la que no contaba con ver antes de Navidad. Y me he sentido muy querido y acompañado por todos mis amigos, por vosotros que me leéis ahora, que os habéis desvivido en mostrarme vuestro apoyo personalmente y por los más diversos medios. Y os quedo (como siempre) en deuda, por ser tan amables.
Si bien en Orense ha sido un poco un no parar, porque tras el entierro se puso mi tía (hermana mayor de mi padre) mala y ha habido que estar también muy pendientes de ella, pude escaparme un rato con Javi el sábado por la tarde a dar una vuelta, comprobando que (¡oh, sorpresa!) todo seguía igual y alegrándome al poder visitar, como el año pasado (I y II), la exposición con las obras ganadoras del Wildlife Photographer of the Year de 2008. De nuevo un bicho blanco y negro no ha sido el ganador pero sí mi preferido; uno que espero tachar antes de volverme a España
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Antes de volverme a España, por cierto, dentro de cuatro semanas justas, el 2 de diciembre. Y además no espero volverme solo... Si Dios quiere y no surge algún contratiempo, Javi (el de Madrid) se vendrá los últimos días para pajarear a muerte... o todo lo “a muerte” que se pueda teniendo en cuenta que apenas tendremos horas de sol (je, mejor dicho, de luz; el sol a ver si lo veo en todo este mes...). Pues eso, un aliciente más para echar el resto en el laboratorio durante noviembre... ¡Nos vemos enseguida!

29/10/09

Hasta que nos volvamos a ver...

Es una pena no tener una mejor foto suya reciente; pero por lo menos sirve para que veáis a mi abuela Elicia con sus cuatro nietos (la cuarta está haciendo la foto). Tras varios años de enfermedad en que ha estado viviendo con nosotros, finalmente anoche, apenas un par de semanas antes de cumplir 93 años, nos dejó momentáneamente para esperarnos en la casa del Padre.
He venido a la Facultad para imprimir los billetes del avión y del autobús de hoy; en breve salgo hacia Madrid y después a Orense, hasta el próximo miércoles. También querría pediros, queridos lectores, que si tenéis tiempo y ganas (y si no buscad en quién delegar :-) ) rezaseis un responso por ella; aunque seguramente más que necesitar de nuestras oraciones estará ya intercediendo por nosotros...
¡Nos vemos por aquí!

28/10/09

Fågelsångsdalen

Así se ve ahora, y así hace un mes
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Ya estáis viendo estas semanas que, por aprovechar mejor el tiempo, estoy yendo a la Facultad los fines de semanas; y en compensación me cojo libre el miércoles. Esto me permite disfrutar de un horario de autobuses más amplio que los fines de semana por si quiero ir a pajarear a algún lado, y me asegura también el que haya mucha menos gente. Pero como para hoy daban ayer lluvia decidí que me quedaría en casa trabajando con el ordenador, sin más.
Sin embargo esta mañana, aunque cubierto, no parecía que fuese a llover; así que he salido a dar una vuelta por el carril bici, que ya hacía más de un mes desde mi último paseo. Estaba todo como muy parado en el Fågelsångsdalen (el “valle del canto de las aves”; la reservita por la que iba caminando): No soplaba nada de viento, que normalmente hace crepitar intranquilizadoramente los enormes árboles muertos de la reserva; y de “canto de las aves” ni el primero. Con paciencia y sentidos despiertos fueron apareciendo, en cualquier caso: Empiezan a hacerse notar los zorzales alirrojos, aunque se mostraban muy desconfiados. Había mucho carbonero palustre, que aunque feúcho en comparación con sus coloridos parientes es un bicho que se me hace muy simpático; y me topé con unos cuantos grupetes de escribanos cerillos que, cosa rara en este bicho, no parecían tenerme mucho miedo, y pude disfrutarlos a gusto.
Caminando por el bosque ni siquiera se oían mis pasos, de tan espesa y mullida que era la alfombra de hojas muertas. De modo que sólo rompían el silencio las cornejas cenicientas de vez en cuando, graznando y volando de un árbol a otro: pesadas sombras grises y negras. Y, de cuando en cuando un trompeteo agudo, como de corneja adolescente a la que le estuviese cambiando la voz. Y ya de vuelta en casa la desolación, apenas mitigada por la alegría del bimbo, de constatar que una nueva especie a la que tenía muchísimas ganas se subía a mi lista general y doblaba el número de aves que he oído sin haber visto: De la forma que menos me hubiese gustado, hoy me he tachado el picamaderos negro Dryocopus martius.

Amanita muscaria. Así de rozagante luce en frente de casa mi nuevo fondo de pantalla...

27/10/09

Twicheos masivos

La mayor afición ornitológica de Centroeuropa y las Islas Británicas y la rapidez de difusión de noticias que posibilita Internet nos deja imágenes de twicheos masivos que serían difíciles de imaginar en España, donde el evento de pajareo más multitudinario que haya tenido lugar supongo que fue con ocasión de la Ross de febrero en Alcázar, y no creo que se juntasen allá más de 30 personas a la vez (que ya es bastante para este país). Sin embargo, escenas como las proporcionadas por el mérgulo piquilargo Brachyramphus perdix de 2006 en Devon (¡1ª cita en el Paleártico Occidental!) o, más recientemente, las de un correlimos dedilargo Calidris subminuta en Zwolle (1ª cita “sólo” para Holanda; pero ésos sí que son frikis...), tienen algo en común: el agua. Y es normal, ya que normalmente las limícolas o aves acuáticas se mueven en medios despejados donde es relativamente más fácil verlas.
Lo que se da más raramente es un twicheo masivo de éstos donde el protagonista sea un paseriforme que aparece y desaparece en una maraña de arbustos; pero supongo que un 1st for the UK es lo suficientemente atractivo como para que centenares de ingleses se junten para verlo: La noticia de la primera observación de un mosquitero coronado Phylloscopus coronatus en el Reino Unido (una especie con sólo cuatro citas previas en nuestra región) ha contado con una amplia cobertura en los medios británicos (1 y 2; ¡y sorprendentemente también en los nuestros!), y está dejando estampas tan curiosas como ésta.