21/4/14

Apéndices de lepidóptero

 A la vuelta de Semana Santa toca reincorporarse al "trabajo de investigador en paro". Pero la cosa amarga menos si se puede empezar con campo, jeje. Hoy saldremos a hacer el cuerpo de la mariposa lagartijil (1 y 2), y ayer, mientras yo bajaba en el tren de vuelta a Madrid, Álex y Laura aprovecharon para hacer una localidad que se quedaba descolgada de todas las demás, y a mayores las dos que por falta de tiempo no pudimos hacer el miércoles 9.

 Por estas dos empezaron: primero por San Martín de la Vega...

 ... y luego por el límite entre Aranjuez y Ocaña, localidad que yo ya conocía de venir con Joaquín a soltar lagartijas, aunque en fechas más avanzadas, con todo menos verde y más amarillo. Estas dos localidades se parecen mucho: retamares abiertos con mucha vegetación herbácea.

La "descolgada" en cambio (Brihuega, saliendo por la A-2) ya retomaba el aspecto habitual de otras localidades anteriores: mezcla de encina y quejigo, con mucha maleza. A ver qué nos encontramos hoy por ahí, que estas fotos que me fue mandando Álex ayer al móvil me hicieron sufrir bastante por la envidia y el mono de salir a muestrear...

20/4/14

Luz Pascual

"Goce también la tierra, inundada de tanta claridad, y que, radiante con el fulgor del Rey eterno, se sienta libre de la tiniebla que cubría el orbe entero". Del Pregón Pascual.

La liturgia de la Vigilia Pascual de ayer noche está perfundida de luz: el Cirio encendido preside la ceremonia de inicio a fin, y la luz aparece en todos los textos, en todas las lecturas. Por primera vez en bastantes años hemos disfrutado además de una Semana Santa soleada y cálida, y pese a los malos augurios meteorológicos incluso ayer y hoy aguanta de momento sin llover. Parece que no va a durar esta racha en cualquier caso, y que de vuelta en Madrid nos espera unas cuantas jornadas (puente de mayo incluido, ¡qué novedad...!) de agua y de olvidar la manga corta... Últimamente parece que mi humor oscila más que nunca al compás de los vaivenes meteorológicos; a ver si en los días que vienen, aunque se me borre el moreno incipiente, me esfuerzo en que no se me borre la sonrisa. Que os lo debo.

17/4/14

Aterosclerosis espiritual

... los soberbios han forjado mentiras contra mí, pero de todo corazón guardaré tus preceptos. Su corazón está cubierto de grasapero yo me deleito en tu ley.Salmo 119. 69-70.
Estos días de Semana Santa se prestan a las reflexiones espirituales. De vez en cuando se me desliza alguna en el blog, a veces con toda la intención, a veces sin darme cuenta. Creo que antes ("antes"... en algún momento antes de "ahora") abundaban más, y eran tal vez más atrevidas. Supongo que me he vuelto más cobarde... que me he vuelto más perezoso. Así que, igual que la gente hace en Año Nuevo el propósito de pisar (más) el gimnasio, tocará aprovechar la Pascua para hacer propósito de poner de nuevo el alma a ejercitarse. A ver si al menos hago propósitos de hacer propósitos...

15/4/14

Pescando a patita

Hace unos días se mencionaba en la prensa el descubrimiento por parte de varios científicos españoles de que una especie de murciélago del levante, el murciélago patudo Myotis capaccinii, era capaz de pescar peces con regularidad (aquí en el periódico, y aquí el artículo original). Los murciélagos están enormemente diversificados y los hay especializados en casi cualquier tipo de alimento, pero todos los europeos son, simplificando, insectívoros; aunque ya hablamos de la predilección de los nóctulos por los pajarillos hace tiempo, y las habilidades pescadoras del murciélago patudo vienen a aumentar la lista de curiosidades. De todos modos, sí hay murciélagos pescadores "de verdad", y además merecerían por pleno derecho el adjetivo de patudos...

14/4/14

En Ourense y fuera

Me gustaría estos días pasarme a ver un par de curiosidades ornitológicas. Ya que no va a poder ser, me contento con comentároslas:
- En Tarifa han criado por segundo año consecutivo los bulbules naranjeros Pycnonotus barbatus, una especie muy común en huertos y jardines de casi todo el continente africano (me la había tachado en Marruecos yo), con algunas citas previas en la Península y que parece tener ganas de dar el salto definitivamente. Cuando fuimos al Estrecho en mayo del año pasado ya estaban criando por allí, pero como había demasiadas cosas que ver nos centramos en otros asuntos. Tal vez si el año pasado y no éste alguien hubiese sacado esta foto de un progenitor con tres polluelos tan monos...
- El notición está en cualquier caso estos días en Mélida, un municipio del sur navarro, donde apareció el sábado un bicho espectacular: un macho adulto de alcaudón núbico Lanius nubicus, el primero que se ve en la Península (hay un par de citas antiguas de Baleares). El alcaudón núbico es una especie ciertamente carismática, no un "pajarillo marrón" que sólo gusta a los más devotos; y son legión los que se han pasado en este par de días por la ribera del Aragón.

Yo mientras, en Orense, contento con las peculiaridades pajarísticas que no encuentro en Madrid con la misma facilidad. Un reventón de cañerías junto a mi antiguo colegio había llenado esta mañana de barro la acera; barro que recogían diligentes los aviones roqueros, entretenidos con la reparación anual de sus nidos. Junto al Miño, los mosquiteros ibéricos hacían coro desde los sauces a los colirrojos que cantan desde las antenas. Y cada ciruelo rojo parece que trae de serie un macho de verderón, que le da un aspecto paradójico: un árbol morado portando una fruta verde. Qué bonita sería esa acuarela, si yo supiese pintar...

13/4/14

Domingo de Ramos con moviola

¡Uf! ¡A punto he estado de liárosla otra vez...! Estoy seguro de que más de una vez he "repetido" entrada en el blog: escrito sobre ideas que ya había mencionado antes. En fin, será porque son muy importantes, jaja... El caso es que hoy Domingo de Ramos he estado a punto de hacer lo mismo, no una vez (2009 y 2012), sino dos, pues he estado a puntito de, como en 2008, escribir una entrada sobre lo mucho que la procesión de mi parroquia en Orense, aunque en la ciudad, se vive con aires de aldea. Podría añadir que, al igual que los pequeñajos se divierten zurrando con el ramo al de delante, he visto a más de un padre hacer lo mismo con sus vecinos. O el detalle del cura pidiendo a la gente que (algo común a todas las procesiones) no se echasen a correr al enfilar el último tramo del recorrido de vuelta para coger sitio en los bancos, porque "total saben que ya otros se han ido descolgando antes de la procesión y ya no va a haber sitio para ninguno de nosotros...". Podría, y puedo, y acabo de hacerlo. Que para eso es mi blog.

12/4/14

Nieve de abril

Mañana domingo cumple mi madre 70 añitos, y esa es la principal razón por la que este año, en lugar de remolonear en Madrid hasta el Miércoles o Jueves Santo, he subido ya hoy a Orense, dejando atrás una ciudad en la que por fin los cielos comenzaban a llenarse de vencejos... y las aceras de nieve ocrácea. En el mundo vegetal siempre hay quien gusta de llevar la contraria, y si bien la mayoría de las plantas florece y fructifica al final de su vida, o bien si viven muchos años florecen pronto, pero van engordando sus frutos con la ayuda del sol del verano; las hay a las que las come la prisa y, no bien llega la primavera, se apresuran a florecer y regarlo todo de semillas, para después ya dedicar el resto del buen tiempo a crecer sin preocupaciones. Hacen esto los sauces por ejemplo, o los chopos, o... los olmos, que son los artífices de la nieve primaveral que cubre Madrid estos días. El olmo siberiano Ulmus pumila es una especie que, por resistir bien tanto la grafiosis como la mala vida que la ciudad da a sus árboles, se ha plantado mucho por la capital, y se ha asilvestrado aún más; enseñoreándose de cuanto solar o jardín queda descuidado un par de años. En primavera pasan de los primeros del marrón al verde cuando brotan sus flores femeninas, pero están de nuevo estos días enredados en metamorfosearse del verde al marrón; por unos días, mientras tiran todos sus frutos ya tempranamente maduros; y verdes (por las hojas, ahora sí) estarán de nuevo en breve espacio. Y entremedias dejarán detrás un reguero de porteros cabreados y de niños felices pateando montoncitos pardos; montoncitos de sámaras que juegan a persegurise unas a otras cada vez que sopla un poco de aire...