Con motivo de la entrega que se le hizo el mes pasado del Premio “Príncipe de Asturias” de Ciencias Sociales, El Mundo publicaba esta entrevista a nuestro querido Sir David, de la que me gustó particularmente un párrafo:
P- ¿Qué ha aprendido de los animales?
R- Aproximarme a los animales para descubrir qué tenemos en común sería una actitud muy egocéntrica. Si me acerco a ellos es para ver, precisamente, lo que me difiere de ellos. No tengo nada que ver con una libélula. Tal vez haya aprendido algo de ella, pero lo que me transmite es, principalmente, fascinación.
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P- ¿Qué ha aprendido de los animales?
R- Aproximarme a los animales para descubrir qué tenemos en común sería una actitud muy egocéntrica. Si me acerco a ellos es para ver, precisamente, lo que me difiere de ellos. No tengo nada que ver con una libélula. Tal vez haya aprendido algo de ella, pero lo que me transmite es, principalmente, fascinación.
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Y no sabría explicaros muy bien por qué... Tal vez sea porque deja traslucir una actitud vital diametralmente opuesta a esa otra del rebujito “Madre Tierra-espíritu de la naturaleza-buenrollismo”, que me da especial repelús. O, dicho en otras palabras de otro idioma con un dicho que no quiere decir eso: “Un home é un home; e un gato un bicho”. O tal vez sea todo un pedaleo mental mío...
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Ya para cerrar; otro extracto: "Me sorprende que mis programas para la televisión inglesa, me hayan hecho popular en España. Tal vez sea porque los animales no necesitan traducción. Ellos son los verdaderos protagonistas" ¡Pobre Sir David! ¡Mal sabrá él de las espantosas traducciones que de sus documentales perpetran en este país...
