24/5/15

Reflexionando por la provincia adelante

 Aunque la invasión de cernícalos patirrojos está pegando fuerte en el oeste peninsular, y en Galicia llevamos más citas este año que sumando todas las anteriores, ni el viernes en el tren (sin que me tocase ventana) ni ayer al ir a la aldea tuve suerte con ellos, y no sé si hoy en el tren de vuelta tendrá pinta de irme mejor... En cualquier caso, al ir pendiente ayer a lo que sucedía fuera sí que pude entretenerme con las rapaces, pues aquí y allá varias parejas de recién llegados abejeros europeos se elevaban en sus vuelos nupciales sobre unos bosques de robles que de verdes y rozagantes que estaban eran la imagen misma del frescor.

 Subimos a Vilar de Barrio por entretener un poco el tiempo en la huerta: a regar y a poner unos cuantos tomates y pimientos. Es curioso, esto que decimos, al menos aquí, de "poner tomates" en vez de "poner tomateras", cuando nadie dice "plantar manzanas" cuando quiere decir "plantar manzanos"... Sin que estén ya mis abuelos, la porción de terreno que cultivamos es mínima, pero para llenar unas cuantas veces el plato ya da.

Por la tarde, ya de vuelta en Orense, di un breve paseo con JaviP junto al Lonia, por una senda que, saliendo de la ciudad, tras alejarse del río sube hasta Santomé. Nos quedamos sin embargo en la parte baja, que tampoco teníamos tiempo para más. Y a mí me bastaba en cualquier caso, que el paisaje sombrío de las alisedas, tapizadas las bases de los árboles de helechos reales y nabos del diablo, resulta también tremendamente evocador del verano que ya llega. Eso y las laderas de los montes tapizadas de amarillo, pero no del amarillo limón y falso de las mimosas, sino del dorado leal de los escobones, cuyo olor, aunque más tenue que el de las invasoras tasmanas, se vuelve también omnipresente en la provincia por estas fechas.

Ea pues, espero que también vosotros disfrutaseis de la jornada de reflexión. Y a ver si, gane quien gane hoy, somos nosotros los que salimos ganando...

22/5/15

A través de El Pardo y más allá

Aunque tardamos en abrir la temporada porque sólo veíamos juveniles, al final cogimos ayer por la mañana en El Pardo ocho lagartijas adultas en menos de una hora. Más que suficientes para hacer unos pocos ensayos de experimentos que haremos este año; las lagartijas "de verdad" empezaremos a cogerlas en breve también.
Tan poco tiempo estuvimos en el monte que no dio pie a hacer ninguna observación reseñable. La nota de "naturaleza salvaje" vino por la tarde a través de la socorrida ventana del baño de la planta 9: la escena, no por repetida menos entretenida, de un milano negro buscando la cena por Ciudad Universitaria. Al de ayer poco parecía importarle llevar pegada a la cola una miríada de aves beligerantes y enloquecidas (vencejos, urracas, grajillas, cotorras argentinas y de Kramer...), que se tomaba con calma lo de ir flotando de acá para allá...
Al principio de mi estancia en Madrid, el Talgo pasaba por Ávila en vez de por Segovia. Y entre el Adaja y el Manzanares paraba en (Collado) Villalba (de Guadarrama) y atravesaba el monte de El Pardo por la vía que ahora sólo recorren los Cercanías. Duraba poco el trayecto, pero daba para ver muchos bichos: ciervos, gamos, jabalíes y otras cosas... Ahora que el tren se planta en una exhalación en los túneles de la Sierra, y a través de ellos en la Meseta, ya sabéis por entradas anteriores que es en los trigales castellanos donde mayormente busco ahora la inspiración ferroviaria. Con el voto debidamente cobijado en la saca del cartero, hoy subo a Orense de fin de semana. Y como en 2008, con la ilusión de volver a tener invasión de patirrojos (1 y 2)... poca excusa necesito para disfrutar de los viajes.

21/5/15

Lagartijas patibularias

 Tranquilos, ya sé que parece una horca a punto de caramelo, pero a pesar de la canción de anteayer de Los Punsetes todavía no estamos tan mal por aquí... es simplemente un añadido a la panoplia lagartijil de cada año, que empezamos a montar ayer.

Y así la dejamos, más o menos igual que antes de desmontarla hace ya casi un año (¡qué tarde estamos empezando éste...!). Y hoy, primer día de verano, saldremos de caza por vez primera. A ver qué tal se nos da...

19/5/15

Me siento como un pequeño marsupial

He notado cómo a lo largo de este curso, y aunque siempre dejo sitio para pequeñas innovaciones, a la hora de planchar he ido teniendo un referente constante sonando en Spotify a lo largo de las semanas. Fue Sabina durante las tardes frías de lo que tarda en llegar (y en pasar) el invierno, tardes a la orilla de la chimenea, esperando... que llegase la primavera. La primavera supuso un cambio radical de estilo, un impulso electrizante (y latinizante) elevador de temperaturas y adrenalinas. Pero tal impulso se estrelló como taxi sin frenos contra el Muro que anuncia que summer is coming: un verano lleno de solicitudes, de laboratorio, de campo para el que ya vamos tarde, de papers, de preparar congresos y de mil cosas más. Y me temo que he entrado en modo Punsetes...

18/5/15

Cortes medievales de Castilla, y II

 Como seguro habréis adivinado tras ver mi entrada de ayer, tras visitar el viernes Segovia, el sábado fuimos con mi madre a Toledo, otra ciudad que ya tocaba tachar de la no corta lista de "¿pero todavía no has estado en xxxx?"; y las que quedan...

 Toledo nos gustó, mucho. Aunque por la mañana durante la visita guiada (Catedral, Entierro del Señor de Orgaz y "Cuevas de Hércules") me quedé con peor sensación que la que me llevé de Segovia. Tras pensarlo un poco, creo que fue porque en Toledo la candidad de cosas que ver y saborear era mucho mayor, por lo que, en una visita de idéntica duración que la segoviana, se pasaba uno el tiempo con la sensación de estar dejando todo el tiempo cosas interesantes por ver... que uno siempre dice "bueno, para la próxima visita", pero ya veremos cuándo es eso...

 Fue de agradecer que por la tarde, como el día anterior, le diésemos al día una buena remontada: visitando primero nosotros por libre el monasterio de San Juan de los Reyes y la Sinagoga del Tránsito, y haciendo después otra ruta guiada. Ésta, a cargo de Entorno Toledo, sí os la voy a recomendar, porque Rober el guía se desenvolvió muy bien. Aunque el nombre de la ruta invita a pensar en un tour superficial donde se cuentan tres tonterías de tal o cual plaza, la verdad es que fue un paseo de lo más ameno e instructivo de convento en convento, viendo zonas por las que por falta de tiempo no pasan los tours habituales.

Como a Segovia, a Toledo me fui a propósito sin cámara, pensando en sacar únicamente con el móvil res o cuatro fotos con las que vestir la entrada. Cuando voy al campo no tengo otra manera de enseñaros los paisajes o similar que estoy viendo, pero si os digo que me ha gustado tal o cual monumento podéis buscar por Internet imágenes mucho mejores que las que yo pudiera obtener. Así que cierro sin más con una foto de la fuente de las Tres Aguas, un charco que representa el cauce del Tajo y que se vacía y llena a intervalos regulares. Tiene un cierto rollito detrás, pero independientemente de eso me pareció agradablemente curioso.

Y el resto de ciudades pendientes... no sé. Cuando vuelva mi madre de visita.

17/5/15

Cortes medievales de Castilla, interludio

Mercado de San Agustín, Toledo. Primer café con hielo que veo en el que, en aras de la calidad del producto, el hielo está hecho con café y no con agua. Desde luego algunas culturas nos llevan siglos de ventaja...

16/5/15

Cortes medievales de Castilla, I

 Supongo que no os pongo demasiado a prueba si os pregunto dónde estuve ayer, ¿no? ... Aprovechando que por San Isidro tenemos un fin de semana largo, vino el jueves mi madre a vernos a mi hermano y a mí. Ayer nos acercamos a Segovia, una de las ciudades de visita obligada a la que, por tenerla tan a mano desde Madrid, no habíamos ido nunca...

 Y me encontré con una ciudad que me gustó mucho, mucho más de lo que esperaba, mucho más de lo que las pocas fotos que me entretuve en sacar con el móvil podrían atestiguar. Tras la "decepción" inicial tras comprobar que el Acueducto era más bajo de lo que pensaba, todo el día fue en continuo ascenso: empezando por la majestuosidad del propio Acueducto, claro, y después el encanto de la ciudad vieja, la Catedral y el Alcázar; todo esto con guía dentro de un grupo organizado por la mañana. Por la tarde nos envalentonamos y fuimos ya por libre a descubrir conventos, finalizando con los artesonados excepcionales del de San Antonio el Real.

 Segovia estaba de lo más animada. Llena de turistas, para empezar, tanto que tuvimos que dejar el primer autobús que pensábamos coger para ir. A los turistas "habituales" se les sumaban los llegados con motivo del Titirimundi, que ya por la tarde traía a los críos locos de esquina en esquina. Animados estaban los cielos también con los gritos y las piruetas de las chovas, ave nada habitual en medios urbanos. Y a éstas se sumaba todo un cortejo de aves de roquedo: aviones comunes y roqueros, colirrojos, grajillas, gorriones chillones... y cigüeñas, buitres, milanos... vamos, que no se quedaba uno sin cosas que ver.

 Incluidas curiosidades como las famosas "tejas a la segoviana". Y para no cerrar la entrada con esta tontada, os cuelo una foto del valle del Eresma visto desde el Alcázar. Y hasta que volvamos a vernos.