3/10/11

Saint Andrews

Rompiendo con la tónica semanal, el sábado amaneció bastante cubierto: la bruma y las lloviznas ocasionales marcaron perfectamente a lo largo del fin de semana el paso de septiembre a octubre. Pero esto no disminuye la belleza de los paisajes escoceses; simplemente la modifica.


En 1413 en Saint Andrews se fundó la primera universidad escocesa. La ciudad, que era ya entonces un importante núcleo religioso, vio así completada su configuración con la adición de los estudiantes, que forman ahora una parte fundamental de su vida. Saint Andrews es hoy lo más parecido a Santiago de Compostela que se puede encontrar en esta isla. La Universidad, diseminada por todo el casco urbano, se compone en su mayoría de edificios ajardinados tan feos como este; y no es raro ver durante los fines de semana a muchos estudiantes camino de la iglesia o de diversos actos sociales ataviados con las vestes académicas tradicionales.


Pero si por algo es famosa esta ciudad, además de por ser la cuna del golf, es por el encanto de su costa, con las ruinas contiguas de la iglesia románica de San Régulo y de la espléndida catedral gótica de San Andrés (destruidas durante la Reforma) transformadas ahora en un cementerio.


Y un poco más allá, con espléndidas vistas sobre las limícolas, éideres, gaviotas, cormoranes y alcatraces que llenaban la costa, lo que queda del castillo arzobispal.


Saint Andrews es también justamente famoso por sus playas. En la de la foto (West Sands, de unos 3 Km.) se rodaron las famosas imágenes iniciales de Carros de Fuego; y sobre las dunas de la misma está el Old Course, el campo de golf más antiguo del mundo.

Esta ciudad ha sido todo un descubrimiento; aunque Jaime no estuviese allí creo que no tardaría mucho en volver...

2/10/11

Más de cuatro millones...

Aprovechando la coyuntura de (como os decía ayer) el Día Mundial de las Aves, SEO/BirdLife ha lanzado una campaña para hacer visible el problema de la caza de aves con métodos ilegales; que aunque permitidos o tolerados por los gobiernos locales o regionales, muchas veces con ánimos puramente electoralistas, contravienen todas las normativas estatales y europeas. El pardeleo en Canarias (expolio de volantones en nidos de pardelas), la caza en contrapasa (durante la migración primaveral) en el País Vasco y Navarra, y sobre todo las diversas variantes de caza con liga (enfilats, paranys y demás) en levante son más propias de épocas de hambrunas pasadas que de un país moderno. Curiosead un poco por el enlace, si queréis más información.

Y ya, rizando el rizo del tráfico ilegal de especies, no os perdáis esta noticia... increíble.

1/10/11

Visitas y viajes

Samuel, el novio de Sofía (que también está de estancia, pero en Bayreuth), ha venido a casa este fin de semana. Y como se han cogido un coche para darse una vuelta por libre por las Highlands, pues yo me voy a Saint Andrews, a devolverle a Jaime la visita de hace un par de semanas. Así que el lunes nos vemos (pero mañana os dejo algo prepublicado); disfrutad del Día Mundial de las Aves :-)

30/9/11

Greyfriars

La antigua iglesia franciscana y el cementerio de Greyfriars, en la parte alta de la ciudad vieja, es uno de los lugares más visitados por cuanto turista llega a esta ciudad. El ambiente de jardín cuidadosamente descuidado, que tan distintos hace a estos de nuestros cementerios, lo convierte en un lugar muy tranquilo por el que pasear. Grandes mausoleos, panteones medio derruidos; y en general el aspecto de “otoño permanente” que se descubre ante el visitante, contribuyen a crear una atmósfera irresistiblemente Romántica.
El camposanto alberga los restos mortales de muchos hombres ilustres de la ciudad; pero es reconocido sobre todo como el lugar donde se firmó el “Pacto Nacional”, una alianza político-religiosa por la que los escoceses presbiterianos se comprometieron a oponerse a la política y al influjo religioso de la odiada Inglaterra.


Pero a lo largo del S.XVII, en el que Gran Bretaña se vio asolada por multitud de guerras civiles, las cosas eventualmente se torcieron para los escoceses, y cientos de covenanters fueron encarcelados en un apartado del cementerio, y prácticamente dejados morir allí. Esta zona ocupa un lugar preeminente en todos los recorridos turísticos por el “Edimburgo maldito”; tours organizados que menudean como setas en esta ciudad.


En cualquier caso, probablemente el muerto más famoso del cementerio sea Bobby, un terrier de Skye que, tras la muerte de su dueño, pasó los ¡catorce! años que le restaron de vida velando sobre su sepultura; o al menos eso dicen por aquí...

Y creo que no dejará nunca de sorprenderme el énfasis que rezuman aquí todos los monumentos funerarios por glosar lo que fue el muerto en vida, en vez de hablar de lo que le espera. Fotografié este porque me pareció especialmente prolijo en sus loas a las virtudes del difunto:



Un tributo de admiración, afecto y pesar a la memoria del difunto Rev(erendo) Ja(mes) Struthers, hombre de entendimiento superior, inteligencia y valía; cuyos talentos y éxitos como predicador no fueron superados, y apenas sí igualados, durante el espacio de tiempo en que nos honró con su corta pero distinguida existencia mortal. Nació en Glassford el 31 de Octubre de 1770, se educó en la Universidad de Glasgow y fue ordenado ministro en la primera capilla de la Relief (Church) (College Street), Edin (burgh), el 28 de Julio de 1791, y murió el 13 de Julio de 1807


¡Con lo conciso y práctico que resulta un “Rogad a Dios por el alma de...”!

29/9/11

Peluches letales

Estas dos semanas que llevamos por aquí han estado tan llenas de cosas que, de bicherío, más bien poco. La única cosa nueva que he visto no es un pájaro, sino un mamífero; y además introducido: me refiero a la ardilla gris Sciurus carolinensis, un animal muy cuco, con la cola como una nube de algodón y terriblemente descarado, al que no es raro ver paseando por los jardines de la ciudad (también desde las ventanas de casa, como la de la foto).

Pero estas ardillitas norteamericanas albergan su propio pasajero oscuro: son más grandes y agresivas que las ardillas rojas europeas, a las que desplazan sin dificultad. Y además, les transmiten una enfermedad vírica mortal que ella no padecen. La ardilla roja se ha convertido así en una especie rarísima en Gran Bretaña, que sobrevive solo en zonas aisladas, incluyendo algunos bosques escoceses...
Hoy he visto una merodeando entre los contenedores de basura. No lucía muy distinta de una rata.

28/9/11

Un first for Spain en el parque de al lado

Muchas veces las rarezas aparecen tras concienzudas búsquedas en zonas costeras azotadas por el viento, o tras horas de soportar el frío y los mosquitos anillando en un cañaveral; pero a veces son más consideradas, y deciden dejarse ver en sitios donde a los pajareros les cueste menos encontrárselas. A mi juicio ninguna ha superado todavía a aquel mosquitero bilistado que el noviembre de 2005 se coló en un Carrefour; pero sí son varias las que han aparecido en parques y jardines de aquí y de allá. Y en parques y jardines de Coruña, concretamente, acaba de aparecer ayer la última adición a la lista española: nada más ni nada menos que un bisbita pechianteado Anthus rubescens descubierto por Damián Romai (del que ya os he hablado en otra ocasión). Este bisbita norteamericano, pariente muy próximo de nuestros bisbitas alpino y costero, aparece muy rara vez por Europa, así que es de agradecer que cuando lo hace se deje ver a gusto. Aquí unas fotos reales del bicho en cuestión.

27/9/11

WTF? (What the Fact?): Apuntes caledónicos (II)

Lo pronuncien mejor o peor, en Escocia se habla inglés. Pero hay además otras dos lenguas principales: el gaélico escocés y el escocés a secas. El gaélico es la lengua que trajeron los escotos, los invasores irlandeses que llegaron del oeste a la zona mientras los romanos todavía atacaban por el sur. Su uso fue prohibido tras la unificación de Inglaterra y Escocia, pero pervivió entre las gentes de las Highlands y las islas*; y es ahora objeto de grandes mimos por parte del gobierno nacionalista escocés. Siendo una lengua cooficial, aunque muy minoritaria, las señales aparecen muchas veces escritas en ambas lenguas. El gaélico, “fríkicamente” hablando, es una lengua que escrita parece quenya, pero que al pronunciarse parece klingon.
El escocés, por otra parte, es una lengua germánica hermana del inglés, que no se estudia, pero que todo el mundo aquí comprende y chapurrea en mayor o menor medida. Es la lengua preferida para poner nombre a los pubs, por ejemplo; y probablemente las peculiaridades del “acento inglés escocés” se deban al influjo de la misma.

*Ya sé que Gran Bretaña es una isla; me refiero a los de las otras islas menores: Hébridas, Shetlands, Orcadas; y un puñado más de "protuberancias monosilábicas", como les llama Waugh en Oficiales y caballeros.