Donde no va a llegar ya la primavera es a nuestro querido pradito. A final de año empezaron a trajinar obreros de un lado a otro, y poco después de la vuelta de Navidad pude estrenar el camino de arena pisada (que ya se empieza a llevar el agua de la lluvia...) con vallas a los lados que veis en la foto. Y de regalo, sin comerlo ni beberlo, metieron hace unos días por medio una roturadora, llevándose todo el verde por delante...
Y encima con recochineo, pues como colofón a la obra de la vallita van y plantan este cartel, que se intuye en la foto de arriba y que como veis habla de lo buenas que son las zonas verdes asilvestradas para mantener la biodiversidad en zonas urbanas... pues menudo disgusto me ha dado su mantenimiento no convencional.




