9/10/11

Whisky

Recuerdo que, cuando era pequeño, me gustaban especialmente los anuncios de whisky que aparecían en una revista (la Muy Interesante o la desaparecida Natura; puede que en ambas). No recuerdo la marca, pero sí que eran unos anuncios con evocadores paisajes escoceses y largos textos donde explicaban cómo filtraban el agua del río Spey con turba de las Highlands para conseguir el whisky más exquisito. El anuncio, más que ganas de beber, me las daba de viajar y de conocer aquellos brezales llenos de ciervos de las imágenes; lo siento por los publicistas. Ahora en Escocia los brezales y los ciervos ya los he visto; y ayer por fin me he enterado de cómo es el proceso completo de elaboración de esta famosa bebida: este fin de semana nos visitan los padres de Sofía, y con ellos fuimos a la Scotch Whisky Experience, una especie de museo-bar donde se ve la reproducción de una destilería y se organizan cursos de cata. Pues una cosa más que queda vista...

8/10/11

"Se abre el telón....

... y aparece este mismo blog y esta misna entrada, con este mismo vídeo cutre que, por cierto, creo que ya he colgado más veces...

¿Cómo se llama el grupo musical? (Se entiende que NO el del vídeo) La respuesta en el primer comentario... no me matéis por esto.

Ni tanto ni tan calvo

Cuando ya nos habíamos olvidado de que estábamos apuntados, ayer la alarma del móvil nos recordó a Sofía y a mí que teníamos que asistir a la charla de una hora de Introducción a la Seguridad; obligatoria para todos los nuevos trabajadores de la Universidad, desde estudiantes de doctorado de primer año hasta profesores que peinaban las pocas canas que les quedaban, como el recién llegado español que se sentó detrás de nosotros. El 10 % de la charla fue bastante interesante; el resto temas tan básicos que deberían resultar obvios a cualquiera, pero bueno... Lo más divertido es que nos dieron una tabla con tooooooodos los cursos de salud y seguridad que se imparten en la Universidad (y todos son un montón, lo menos cincuenta): algunos, según en lo que trabajes, son obligatorios; los otros sólo extremadamente recomendables. Junto al nombre de cada curso, una casilla para tachar que ya lo ha hecho y otra para que el responsable del mismo firme, dando fe de que efectivamente lo has hecho...
Mientras, en la lista de correo interno de la Facultad, la mayoría de los mensajes son del responsable de seguridad: pidiendo disculpas por algo que está mal, bramando por alguna otra cosa que también estaba mal; y ofreciendo a la gente discutir los temas que no hayan quedado suficientemente claros. La pinta de rompehuesos que tiene el tío no invita precisamente a discutirle nada... Probablemente en Madrid, donde el que pregunta es que es tonto y la sensación es un poco de “si pasa algo mariquita el último”, necesitásemos un poco más de esto; pero sinceramente creo que lo que aquí tienen montado roza ya lo patológico.

7/10/11

La sala de arriba

Por supuesto, entre la miríada de confesiones religiosas presentes en esta ciudad, estamos también los católicos. De hecho, al buscar antes de venir dónde se podía ir a Misa aquí me sorprendió gratamente ver que, de hecho, hay varias parroquias por toda la ciudad. Así que se pierde un poco el encanto que tenía en Lund la de Santo Tomás de Aquino, con aquel ambiente un poco de tierra de misión; pero se gana mucho en comodidad. Además, sigo entre los perros de Dios: San Alberto Magno (la parroquia que me queda más cerca, que es además la capellanía universitaria) está también regentada por dominicos. Aunque se está construyendo una capilla, los actos litúrgicos tienen lugar en una sala grande habilitada para tal fin, en el primer piso de la casa de los religiosos; y lo que le pueda faltar de solemnidad a la misma lo suplen los feligreses: la gente (al igual que en Suecia, por otra parte) sigue las celebraciones con una atención y recogimiento que es difícil ver en España. Y al llegar me encontré además con que había chuletas para seguir la Misa en inglés; así que ¿qué más se puede pedir?

6/10/11

WTF? (What the Fact?): Apuntes caledónicos (III)

Callejeando por Edimburgo, creo que a cualquiera acostumbrado como nosotros a una cierta homogeneidad religiosa le sorprenderá encontrarse con tal cantidad de iglesias distintas; pertenecientes a todas las denominaciones protestantes imaginables. Pero aún me ha sorprendido más ver la cantidad de iglesias que ya no se destinan al culto y que, tras haber sido vendidas, se destinan ahora a los más variados usos: edificios administrativos, oficinas de turismo, bares, discotecas... ¡y hasta un rocódromo! ¡Y una tienda de lámparas!

5/10/11

Me temo que ni a chiste llega...

"Desde luego... vaya timo: me compré esta caja de Carbono 14 hace 5.760 años, y al ir hoy a abrirla, resulta que está por la mitad..."

4/10/11

En el NMoS

El National Museum of Scotland, a un paseíto de nuestra casa, bien merece la pena una visita y unas cuantas revisitas, por lo grande y por lo interesante. Fuimos a verlo Sofía y yo con Jaime nuestro primer fin de semana aquí, y ayer volvimos con los de nuestro grupo de la Facultad. Así que os cuelgo unas cuanta fotos...



Las colecciones del museo explican la evolución de la Humanidad y sus distintas culturas, haciendo especial hincapié en Escocia. Pero es la parte de Historia Natural la que resulta especialmente interesante: aparentemente esa sección estuvo largo tiempo en reformas, y justo abrió sus puertas de nuevo días antes de que llegásemos nosotros. La sala, enorme, parece algo caótica al principio, con cientos de esqueletos, animales disecados y reproducciones por todas partes: en vitrinas, en el centro de la sala, colgando del techo o sujetos a las columnas; pero siguiendo los paneles explicativos todo cobra rápidamente sentido, y uno aprende mucho entreteniéndose además.

Lo mejor es que los montajes, tanto de animales reales como de modelos, tienen un acabado soberbio, que permite apreciar todos los detalles de una manera excepcional.


Un lagópodo alpino, por ejemplo, camuflado a la perfección en una ladera nevada.


Y una zarigüeya, un “marsupial sin marsupio”, acarreando su numerosa camada.



O un lince ibérico, que casi parece que está vivo...


Aquí, para mi enorme pasmo, mis piezas favoritas de la exposición: una pareja de huias Heteralocha acutirostris. Estas espléndidas aves neozelandesas, extinguidas el siglo pasado al desaparecer los bosques en los que vivía, destacan por su acusado dimorfismo sexual: mientras que el macho, con su pico corto y fuerte, levantaba la corteza de los árboles muertos buscando larvas de insectos, la hembra las extraía de las galerías internas de la madera con su pico largo, fino y curvado.


Y un amblipígido de regalo, que sé que te gustan :-)


Probablemente hayáis notado que a lo largo de esta semana mis fotos han sido mejores que de costumbre; eso es porque la gran mayoría no son mías, sino de Sofía y Jaime, pues mi cámara ha estado algún tiempo en horas bajas. Así que ¡mil gracias a los dos!


Y eso, otra cosa más que merece la pena ver, y que os estáis perdiendo por no venir a visitarme...