8/8/11

Curiosidades varias

Por acabar con las historias de nuestros muestreos de campo, os junto aquí unas cuantas fotografías medianamente interesantes.

El pequeño pajarillo al que JPT está muestreando ácaros de las plumas en la foto de arriba es un pico de coral Estrilda astrild. Los estríldidos son una familia de aves granívoras propia de latitudes tropicales del Viejo Mundo; la mayoría de las especies tienen colores vistosos y por eso son muy apreciadas como aves de jaula. A partir de introducciones accidentales, tanto el pico de coral de arriba como el bengalí rojo Amandava amandava de las fotos de abajo crían en diversas regiones de España, siendo especialmente abundantes en los humedales y arrozales extremeños (fotos de Badajoz).
Un precioso macho al que menos mal que fotografié cuando aún estaba en la red, porque luego se me escapó al sacarlo :-S

Y una hembra, también bastante aparente.

En la Sierra Norte de Sevilla capturamos este curioso pollo de herrerillo, con la cabeza y las coberteras alares medianas y pequeñas de un curioso color herrumbre, en vez del verde-azulado habitual de los juveniles de esta especie.

Otra foto de frente del mismo ejemplar.

Y ya para terminar, esta curruca mirlona occidental Sylvia hortensis es sin duda el pájaro que más ilusión me hizo. No solo porque era la segunda vez que veía la especie (y la primera fue bastante cutre); sino también por el lugar de la captura: el Pueyo de Jaca, a 1.100 m snm. en los Pirineos, ligeramente fuera del área de cría conocida de la especie en España y en un hábitat poco habitual para la especie, que abunda más en encinares y sabinares aclarados y secos de zonas más bajas.

7/8/11

Guarrerida congelada

¡Pobres pandas! Los cazamos, deforestamos sus bosques, se los dejamos a la Reina para que los achuche... y encima, les metemos un palo... por ahí. ¿¿¿E Iniesta qué opinará de todo esto???

6/8/11

En Cazorla

Esta temporada de campo no he visto ningún pájaro nuevo (sí que he tocado sin embargo pluma nueva; lo dejo para otra entrada), pero sí un mamífero... Estábamos hace dos semanas al atardecer junto a un arroyuelo de vegetación exuberante, en el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas; aburridos, porque solo había caído un pájaro, cuando mi jefe señaló en silencio algo detrás de mí. Al girarme, vi cómo cruzaba sigilosa la carretera, a unos cincuenta metros de donde estábamos, ¡una garduña Martes foina! La garduña o fuina, vieja conocida de los gallineros ibéricos es un mustélido muy similar a la marta, de la que se diferencia por tener un “babero” bajando por el cuello más extenso y de color blanco en vez de crema; y por sus hábitos más terrestres. Dando gracias al Cielo por la observación de este normalmente esquivo animal, lo que menos podía esperar es verla reaparecer luego bastante más cerca, para mayor alegría mía...


... pero cuando el animal volvió a salir de la espesura a escasos metros de nosotros, se hizo evidente que algo no andaba bien. Para empezar estaba esquelética, y caminaba tambaleándose como quien está a punto de estirar la pata.
Haciendo caso omiso de nuestra presencia, pasó trastabillando a escasos dos metros de donde estábamos y se metió debajo de un contenedor de basura, donde, supongo que desesperada de hambre, se puso a lamer el exudado que goteaba del mismo, antes de seguir su bamboleante camino monte arriba.

Cuando más tarde al ir a tirar unos papeles levanté la tapa del contenedor, descubrí el origen del caldillo garduñero: rodeado de medio millón de moscas y un hedor indescriptible estaba el cuerpo hinchado de un jabalí medianejo; que supongo que alguien, tras atropellarlo, no tuvo mejor idea que dejarlo allí tirado.
Cazorla la verdad es que es un lugar conocido por la abundancia de grandes mamíferos, y al recoger los bártulos y volver esa noche al pueblo donde nos alojábamos pudimos ver muchos más jabalíes, ciervos y gamos junto a la carretera.


Sin embargo lo que no esperaba, llegando al pueblo, era ver a la gente tirando desde las terracitas pan a los cerdosos, como quien se lo echa a las palomas. Piaras de cochinos (en su mayoría jovenzuelos recién independizados, pero también algún verraco imponente) recorrían las calles de bar en bar, como universitarios en noche de jueves. No se detenían mucho, no obstante; supongo que preocupados por lo que leían en los carteles...

5/8/11

La vuelta curruquista a España

El muestreo, en general, se nos dio bien. Este año podría decirse que “nos hemos dejado de tonterías” y que hemos ido directamente al grano: si un sitio no funcionaba no nos quedábamos mareando la perdiz, y tirábamos al siguiente. Y entre que algunos lugares tuvimos que dejarlos por imposibles y en otros nos entretuvimos más de la cuenta, al final han sido diez las localidades muestreadas. Estas son:

Cuando salimos el lunes 18 Sofía y yo, Iván y JPT ya habían muestreado el valle del Jerte con bastante éxito; así que nos encontramos con ellos directamente en Badajoz ciudad. Allí, los sotos del Guadiana, aunque bonitos (y es una joya de espacio, tan lleno de vida), resultaron ser la primera localidad marrada; de modo que al día siguiente nos bajamos a Andalucía, a la Sierra Norte de Sevilla. El truco de muestrear currucas capirotadas consiste en localizar, en el lugar que toque, el fruto que estén comiendo en ese momento, para colocar allí las redes y forrarse si la cosa se da bien. Y una vez nos dimos cuenta allí, junto a Cazalla de la Sierra, de que eran los aladiernos el menú de moda, pues nos forramos. Confiados en el éxito, bajamos a los sotos del Guadalquivir, a Palma del Río, entre Sevilla y Córdoba; pero tras una jornada de extenuante calor solo conseguimos capturar al mismo bicho dos veces. Dedujimos pues que ya habíamos capturado toda la población de currucas de la zona, y nos largamos con viento fresco (lo de fresco es un decir; hacía mucho calor...).


Tras detenernos brevemente y rechazar sin miramientos Andújar y Sierra Mágina, acabamos recalando en Cazorla. Allí, y aunque costó algo al principio, sí acabamos teniendo éxito. Y además vimos cosas de las que ya os hablaré mañana. Cazorla fue nuestra última parada en tierras andaluzas, y de allí subimos a la zona de las lagunas de Ruidera, entre las provincias Ciudad Real y Albacete. Yo, que creo conocer las lagunas de la Mancha Húmeda razonablemente bien, esperaba encontrarme con algo similar: pero el agua clara, el entorno rocoso y las cascadas de las lagunas de Ruidera no tienen nada que ver con esas otras en las que tan a menudo pajareamos Javi y yo.



No vimos ninguna maravilla en la cueva de Montesinos, y realmente nos costó un poco rematar la localidad, pero terminamos saliendo de allí airosos... si no fuese porque uno de los dos coches de alquiler decidió que ya había tenido bastante; el domingo 24, víspera de festivo, como no podía ser de otra manera. Sofía y yo terminamos por subir a Madrid en taxi a recoger otro coche para encontrarnos de nuevo con Iván y JPT en Trillo, Guadalajara; a coger como en Cofrentes currucas nucleares.

Y de Trillo ya al Pirineo oscense; a El Pueyo de Jaca, junto a Panticosa: un lugar muy bonito donde se nos dio el muestreo francamente bien. Pero donde sin duda arrasamos fue después en San Adrián, a la vera del Ebro entre Navarra y La Rioja, donde completamos el cupo en una sola tarde y seguimos ruta ya hacia el Cantábrico, durmiendo de camino. En Limpias muestreamos también, junto al Asón, antes de que se abra en las marismas de Santoña; y de allí al Alto Campóo, donde un divertido (a toro pasado) incidente con un mastín me enseño que, con buena voluntad y bajo presión, se puede perfectamente sacar pájaros de la red desde la ventanilla del coche.
Rematamos el muestreo en Galicia, en San Cosme de Barreiros, junto a la ría de Foz. Hubiéramos querido muestrear también en los Ancares, pero las currucas gallegas resultaron ser muy medrosas y nos costó un mundo acabar, yéndonos al final de vuelta a Madrid cabreados con solo 19 bichos, como de Talavera en 2009... Pero poco afecta eso al total de muestras que me esperan ahora en Madrid, para ser analizadas deprisa y (esperemos) eficientemente antes de irme a Edimburgo. Habrá que cargar bien las pilas estas dos semanas...

4/8/11

Seis metros

La consecuencia más curiosa de pasarse dos semanas de muestreo es que al día siguiente mi tendedero parece un muestrario de ropa interior masculina: tres metros de calzoncillos y otros tantos de calcetines... Y algo de vergüenza sí me da, porque imagino a los vecinos pensando que “vaya, hoy debe de ser el día en que se cambian de ropa...”

Me subo en unas horas a la aldea, a disfrutar de dos ¿merecidas? semanas de vacaciones. Alguna cosa os dejo prepublicada, pero después no tendré conexión muy a menudo; así que ya sabéis, os toca ser pacientes una vez más. Gracias por seguir ahí :-)

3/8/11

Sin estancia, con viaje

No paso un año tranquilo, chico... cuando por fin en esta ocasión parecía que todo estaba ya atado y bien atado con respecto a la estancia (planes, piso... todo) van, y rechazan mi solicitud. Y no solo la mía, por cierto: mientras que otros años se han concedido prácticamente todas las solicitudes de estancias breves de las FPU, este han sido 700 las aceptadas y ¡420! las rechazadas. Crisis y recortes, supongo... El caso es que, después de enterarme de esto la noche tras llegar del campo di por perdida la oportunidad de ir a Edimburgo; no siendo a visitar a Sofía, a la que dejaba ahora vendida, teniendo que buscar piso otra vez. Pero esta mañana Javi ha visto que, rascando pasta del proyecto, podemos pagar al menos el alquiler de mi piso allí (eso y punto, pero menos da una piedra), así que parece que esto se queda en un susto desagradable y que me iré igualmente. Si Dios quiere y no sucede nada más...

2/8/11

Debería haber sido hoy...

... pero finalmente regresamos ayer a casita (y hoy a la Facultad, claro). Los pormenores del viaje los dejo para estos días que vienen, cuando haya descargado alguna foto de la cámara y recupere algo mi humanidad durmiendo un poco. De momento toca descargar el material y las muestras, ir a devolver los coches de alquiler, y dar salida al porrón de correos acumulados en la bandeja de entrada, que parece que ciertos temas de los que ya os hablaré van a traer cola...; ¡muchas gracias por seguir ahí, al pie del cañón! :-)