20/12/10

Aventuras y desventuras de un piquero patirrojo

Pues efectivamente la lluvia no parecía querer amainar en breve en Tarifa, y ayer nos volvimos ya a Madrid, un par de días antes de lo previsto. Mientras organizo fotos y demás, voy a ir dándole salida a una serie de noticias que se han venido produciendo estos días: la primera de las cuales está relacionada con la que sin duda podría ser la rareza del siglo (diez años llevamos de siglo; tiempo habrá para superarla), superando en mi opinión al colimbo del Pacífico del año pasado. Lo curioso es que en este año de heladas y nieves perpetuas, el megararezón no ha venido del norte (aunque sí que tenemos buenos números de por ejemplo serretas grandes y ánsares piquicortos, o la cuarta cita de ampelis europeo y la sexta de ratonero calzado…), sino del sur: resulta que durante varios días ha estado viéndose en el puerto de l’Estartit (Girona) un inmaduro de piquero patirrojo Sula sula; la segunda cita para Europa de esta especie de alcatraz tropical. Como el ave estaba más o menos aquerenciada en la zona, son muchos los que han ido allí y han podido verla posada en los barcos del propio puerto.
Sin embargo, un día el bicho desapareció. Todo el mundo creyó que, debido al frío, el bicho se habría ido del puerto… o incluso del mundo, ya que en algunas fotos el bicho no parecía andar allá muy católico. Pero hace unos días nos enteramos de que efectivamente el piquero estaba tocado, y que personal de medio ambiente de Cataluña lo había capturado a mano y trasladado a un centro de recuperación, donde se le operó para extraerle tres anzuelos que tenía en el estómago y donde esta actualmente en recuperación. La historia completa, aquí.

18/12/10

Actualización tarifeña

¡Buenas, queridos lectores! ¿Me habéis echado de menos? Yo también... pero no os quejéis tanto, pues la verdad es que no debería estar escribiéndoos todavía. Sucede que esta mañana, como seguramente podréis ver en las noticias, al Campo de Gibraltar le ha despertado una tormenta colosal que dura todavía. De modo que tras subir esta mañana al monte y abrir las redes sin mucho convencimiento, no tardamos mucho en recoger el campamento y pasar el día de un lado a otro, acabando ahora en un café con red inalámbrica... Como esto no tiene visos de cambiar, puede que incluso mañana nos vayamos ya de vuelta a Madrid, sin esperar al martes. En fin, Dios dirá.
En cualquier caso, por aquí todo bien. Hemos estado cogiendo unas 15 currucas al día; que mucho no es, pero menos da una piedra. Hasta esta mañana el tiempo se ha estado portando bastante bien (con sol y casi 20º C a mediodía); y la compañía, como de costumbre, inmejorable... Sea mañana o dentro de tres días, cuando vuelva a Madrid más, y con fotos. ¡Hasta entonces!

10/12/10

Y según llego, me vuelvo a ir...

Lo dicho, en 24 horas y parando en casa lo justo para deshacer una maleta, hacer otra y contaros qué tal me fue en Tremp, he atravesado la península y ahora que leéis esto previsiblemente estaré en Tarifa, donde nos pasaremos los de siempre (JPT, Sofía, Iván -que se baja desde Holanda a echar una mano- y yo) un par de semanas pillando currucas. Queridos lectores: os toca (una vez más) ser pacientes… miradlo por el lado bueno; ¡la de cosas que tendré para contar cuando vuelva…!

9/12/10

El congreso y la mariposa carmesí

¡De nuevo con vosotros! El congreso se ha desarrollado bastante bien. Fue curioso ver durante estos días cómo una localidad pequeña como Tremp era asaltada por ornitólogos que, de improviso, aparecían por todas las esquinas: acaparando las barras de los bares, prismáticos en ristre junto a las rieras o siguiendo (los menos) la novena de la Inmaculada en el precioso templo-fortaleza de Nuestra Señora de Valldeflors.
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Tremp carece de centro de congresos o lugares así, de modo que la mayor parte de nuestras actividades tuvieron lugar en el gimnasio reconvertido del instituto o en otras aulas del mismo. Entre otras muchas cosas, el congreso fue el momento ideal para dar la despedida al que ha sido director de la SEO durante veinte años, Alejandro Sánchez; y dar la bienvenida a su sustituta Asunción Ruiz.
En lo que a mí respecta, no he estado muy contento con mi charla, ya que notaba cómo me iba liando y olvidando de cosas que quería contar. Sin embargo vista desde fuera resultó una ponencia bastante normal, y por lo menos la gente demostró con sus preguntas que había estado atenta a lo que yo les contaba. Además nos regalaron a todos los ponentes un ejemplar del recientemente aparecido Las Aves en el Museo del Prado, así que tan contento…

El día seis por la mañana nos fuimos de excursión al congost (cañón) de Mont-rebei, pacientemente excavado por el Noguera-Ribagorçana a lo largo de los milenios a través de las areniscas llenas de fósiles del Prepirineo. El espacio, adquirido y gestionado por la Obra Social de Caixa Catalunya, muestra en vivo el proceso de renaturalización de unos terrenos que hasta mediados del S. XX fueron eminentemente agrícolas, y donde ahora medra una interesante mezcolanza de especies norteñas y mediterráneas, con el impresionante telón de fondo de los paredones rocosos.

El trencalòs (quebrantahuesos), emblema del congreso, no se dejó ver en esta salida; pero sí lo hizo un pajarito que tenía muchísimas ganas de ver: ni más ni menos que un treparriscos Tichodroma muraria. Esta especie desciende para pasar el invierno desde la alta montaña a este tipo de espacios a menor altitud, donde, afanado en sus quehaceres, “aparece y desaparece” según aletee o no con sus grandes y redondeadas alas de color negro y carmín. Durante el recorrido por el congost tuvimos uno justo en la pared de enfrente, tan a la vista e inalcanzable como el seno de Abrahán para Epulón. Se portó maravillosamente dejando que todos lo viésemos: sin duda el mejor momento de estos seis días en Lleida.

3/12/10

A Tremp en tren

Si Dios quiere, cuando esto se autopublique estaré tras estrenarme en el AVE en un trenecillo de la FGC camino de Tremp, el pueblo del Pallars Jussà donde tendrá lugar desde mañana hasta el martes el XX Congreso Español de Ornitología. No sé muy bien cuál sería el motivo de celebrar el congreso en un lugar tan perdido, al que con lo bien que se está portando el tiempo no creo que se llegue hoy muy bien por carretera; pero desde luego va a estar curioso, si como parece durante el puente la mitad del pueblo va a estar formada por pajareros.
El domingo por la mañana (estos ornitólogos descreídos hay que ver, no respetan nada...) daré una charla sobre la malaria aviaria en milanos, esas aves tan cagonas. Si en el hotel o donde sea encuentro conexión os iré contando las novedades; y si no os veo a la vuelta, ¡sed buenos!
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De PhDComics, cómo no...

2/12/10

Irrepetible (Zoología de Vertebrados, y II)

Una serie de factores han hecho de la excursión de este año algo difícil de superar. Que de Juana (al que no hay nada que reprochar de cómo organiza su asignatura, que quede claro) estuviese este año de sabático propició que Chechu y Álvaro tuviesen carta blanca para ayudar a Pepe (el profesor este curso) a organizar la excursión, proponiendo una serie de actividades que salieron francamente bien. Además el grupo de alumnos se portó, supliendo con creces su general falta de conocimientos con su entusiasmo y ganas de aprender... vamos, que escogiendo estas prácticas este año Sofía y yo acertamos de pleno.
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Chechu fue el artífice de que en nuestra visita a las marismas del Odiel, junto a Huelva ciudad, contactásemos con José Manuel Sayago, uno de los mejores anilladores de España, que aúna un instinto innato para saber cómo y cuándo capturar cada especie con el primor con que trata las aves. Poder tener un pájaro en la mano y toda la, como si dijéramos, liturgia que rodea al acto del anillamiento, suelen calar hondo, sobre todo la primera vez; y muchos alumnos disfrutaron así enormemente con esta actividad.

Pero como digo, la ayuda de Sayago nos permitió ir un poco más allá y descubrir técnicas para mí del todo novedosas, como son la captura nocturna y anillamiento de limícolas (en la foto dos alumnas gozando del privilegio de que les dejasen manejar las aves, mientras el que esto escribe se contentaba con apuntar las medidas de las mismas)...

... o el de aves rapaces, como el aguilucho lagunero Circus aeruginosus de la imagen, atrapado con un artilugio inventado por Sayago.
Además de anillar, el Odiel es un área que se presta mucho al pajareo general, y no nos defraudó en absoluto. Este año el bicherío se ha dado especialmente bien, y la lista final sumaba muchas más especies que cuando yo fui a esta excursión.
Ya para acabar, pasamos el último día en la sierra de Andújar, el principal (y uno de los últimos) reducto del lince ibérico Lynx pardinus. Linces no vimos, pero paseando junto al Jándula acompañados por Germán Garrote (biólogo que trabaja en la conservación de la especie, licenciado en nuestra Facultad y compañero de promoción de Álvaro) aprendimos que la principal medida de gestión del lince es la de sanear y tratar de aumentar por todos los medios las poblaciones de conejos; medida a la que el lobo cerval o gato clavo (ambos nombres vernáculos del bicho) responde maravillosamente bien.

Y esto ha sido, en resumen, la excursión de Vertebrados. Un resumen muy resumido, por cierto. ¿Mi impresión general? Que esté ya contando los días para la del año que viene creo que resulta bastante ilustrativo...

1/12/10

Censando Extremadura entera (Vertebrados I)

Aunque aprendimos mucho durante toda la excursión, la parte más “científica” estuvo concentrada en el primer día y medio, en Extremadura. Aprovechamos los viajes en autobús para hacer índices kilométricos de abundancia de rapaces, y además realizamos estaciones de escucha para comparar las comunidades de aves de dehesas y medios esteparios, como los dientes de perro de La Serena de la foto de arriba.
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Y además de las actividades accesorias que acabo de comentar, nos dedicamos con pasión a la principal: disfrutar de la naturaleza. En las Vegas Altas del Guadiana, los arrozales en pleno fangueo nos tuvieron muy entretenidos viendo zancudas y limícolas mientras esperábamos que las grullas entrasen a dormir.
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Visitamos el embalse de Azután, en Toledo, para ver aves acuáticas; y en los cortados aguas abajo de la presa de García de Sola (en la foto) nos sorprendió una pareja de águilas perdiceras Hieraaetus fasciatus que apareció de improviso entre los numerosos buitres leonados; sin duda para mí la observación del viaje, ya que era la tercera vez que veía esta escasa especie, más frecuente en la Península en las sierras costeras mediterráneas.

Y en un lugar para el profano a priori tan impropio para ver bichos como puede ser un vertedero, cientos de cigüeñas, garcillas, cuervos, milanos reales y gaviotas; todos desayunando con lo que a nosotros nos sobra.
El martes tuvimos nuestros mases y menos con la lluvia, que ya no nos molestó más en toda la semana. El viaje iba cada vez mejor y alcanzó su clímax el miércoles en Huelva; pero eso ya lo dejo para mañana...