Ayer por la mañana, de camino a la Facultad, al pasar por el medio del meadow, resulta que las locas de las hormigas habían cambiado sus rutas de recolección de semillas, y en vez de cruzar transversalmente el sendero, tiraban longitudinalmente por el medio del mismo: para cuando me quise dar cuenta llevaba unos cuantos metros pisoteándolas con descuido, y al tiempo que saltaba como acto reflejo hacia un lado, se me escapó un "¡perdón!" en voz alta... Y me acordé de un episodio infantil , en el que, estando jugando con un niño en el parque, bajo la mirada de mi tía y la abuela o lo que fuera de aquel enano, éste empezó a aplastar hormigas con un dedo. Y yo, que ya venía bien aleccionado por mi tía de ocasiones anteriores, aparentemente ("aparentemente" porque yo en realidad no lo recuerdo, sé lo que me cuenta ella) le dije: "no las mates, que tienen derecho a la vida". La abuela del niño le comentó entonces a mi tía que "ay, ¡qué bien, este niño! ¡Ojalá todos los terroristas pensasen así!"... y al segundo siguiente estábamos el otro crío y yo machacando hormigas a dos manos. Ya cada uno que saque la moraleja que vea...
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5/9/14
7/11/13
Meadow revisited
... con las lluvias de octubre y el sol de noviembre, el prado ha vuelto a la vida. La hierba se mantendrá así, bajita, como el césped de un jardín, aguantando el tirón del invierno; hasta que en primavera con las horas de luz y la temperatura pase la adolescencia en un santiamén y pegue de golpe el estirón, florezca, y vuelta a empezar... Y entremedias, los antiguos selectivandos que ahora se estrenan como universitarios, seguirán pisoteándola puntualmente cada tarde. A ver si se les pega algo más que las hojas marchitas.
26/4/13
Meadow
Desde que con XX años vi en un documental de Sir David, en pocos minutos, resumida la sucesión ecológica de las plantas del claro de un bosque; me encanta esa palabra. Y me encantan los baldíos revegetados. Y odio el ruido de las segadoras y el olor a hierba cortada...
El amarillo de la primavera temprana (dientes de león, jaramagos...) ha dado paso ya al lienzo más multicolor de mediados de estación (margaritas, vezas, viboreras, llantenes, salsifíes, amapolas...). Pero amarillea un poco ya la cebadilla de ratón; y en breve se secará, al tiempo que la achicoria abra sus cabezuelas ciáneas. A ver hasta qué día aguantan este año...
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