Un ejemplo notable en Palma son las distintas especies de higuera (género Ficus) que crecen en muchas calles, como el árbol del caucho Ficus elastica que aparece en la foto a la izquierda de la lonja (y detrás de mi hermano; es una foto de cuando vinimos en verano los dos), que normalmente no es si no un único tallo con hojas sobreviviendo en la esquina de algún despacho. Además, el tener las calles llegas de higueras trae un beneficio añadido: los higos. No serán higos grandes de frutería, pero sí que son comestibles; y los higos negros y pequeños como un garbanzo de las higueras del Passeig Mallorca, o los algo mayores y pardos del Parc de la Mar, nos han entretenido a lo largo de todo este otoño a las cotorras argentinas y a mí.
14/12/07
Higos de ciudad
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