5/5/15

De todo tiempo

A menudo la temática de mi artículo en EMNMM va en consonancia con la época del año; este mes no es así, y para el número de mayo he escogido un bichejo con el que se puede topar uno en cualquier estación... teniendo un poco de suerte. Espero que os guste.


4/5/15

Dentro y fuera de la charca

© Raquel Quejido Pozuelo
 Tiro de fotos de mis compañeras para ilustrar cómo el fin de semana en Monfragüe, a la que asomaba un poco el sol, la pequeña charca de Villarreal de San Carlos se llenaba de bichos como el centro de gente los fines de semana.

 Había por ejemplo un número de galápagos leprosos Mauremys leprosa que superaba con creces cualquiera que haya visto yo antes allí. Galápagos de todos los tamaños, subidos a la basura (¡ay!) flotante o deslizándose sobre la masa de plantas acuáticas.

© Verónica López Rodríguez
Deslizar se deslizaban también no una, sino ¡dos! culebras de collar Natrix natrix, segunda vez que me topo con esta especie que Raquel nunca había visto este año; una culebra además con la que no nos habíamos cruzado antes en Monfragüe, donde la más habitual es su prima la culebra viperina, de la que también vimos otro par.

© Raquel Quejido Pozuelo
 Las culebras andaban a lo que andaban, a llenar la panza de ancas de rana, por lo que no es de extrañar que los batracios como esta rana verde Pelophylax perezi prefiriesen dejarse ver al frescor de la noche.

© Raquel Quejido Pozuelo
 Noche lluviosa y llena de cantos de las ranitas meridionales Hyla meridionalis, que habían montado su discoteca de ligoteo particular entre los juncales de la orilla.

© Raquel Quejido Pozuelo
 Noche lluviosa, por fin, que utilizaron muchos para, liándose la manta a la cabeza, dejar las charcas donde habían croado por encima de sus posibilidades y dispersarse a otras más lejanas, confiando en que allí les esperará un futuro mejor, pero sin saber siquiera si llegarían o si un coche se iba a cruzar en sus sueños húmedos de un futuro mejor. Los malpensados creeréis que cogimos los bichos a mano, pero os prometo que no tocamos uno solo de los bichos que salen en esta entrada. La carretera estaba llena tanto de tritones pigmeos Triturus pygmaeus...

© Raquel Quejido Pozuelo
 ... como de los gigantones gallipatos Pleurodeles waltl.

© Raquel Quejido Pozuelo
Despido la entrada con este magnífico macho de Crocothemis erythraea, otra de las especies de libélula que desde África han ido colonizando la cuenca mediterránea a lo largo del S. XX.

1/5/15

Cotorreando por la tele

Os contaba hace un par de meses que este año se iba a realizar el I censo Nacional de Cotorras. El programa de La 2 La Aventura del Saber le ha dedicado una de sus emisiones a esta iniciativa de SEO BirdLife, y ese vídeo es el que os cuelgo ahora. Y feliz puente a todos :-)

30/4/15

Flores monfragüeñas

 Pudo llover más o menos el fin de semana en Monfragüe, y eso afectar algo (no mucho) nuestras observaciones de bichos, pero la que se mantenía impávida, aguantando sol y lluvia, era la alfombra de flores primaverales. Vamos con algunas de ellas, que por una u otra causa me llamaron la atención:

 Empiezo con la jara pringosa Cistus ladanifer, cómo no, para hacer honor a mi artículo de abril.

 El carpazo Cistus psilosepalus, otra de las especies de jara del Parque, debe de ser la especie que más al norte llega por el oeste peninsular, pues se la ve creciendo hasta las zonas de clima más suave de Galicia.

 La jara cervuna Cistus populifolius es otra especie típica del oeste peninsular cálido y húmedo, y típica también en Monfragüe del entorno de La Portilla, donde al verla cada año la busco y miro con la misma simpatía que a las águilas imperiales.

Hay al menos otra jara más en Monfragüe, la blanca Cistus albidus, que vi desde el coche creciendo escasa cerca del Salto del Gitano. Pero diluviaba todas las veces que pasamos por ahí, por lo que para compensar subo esta foto de su pariente más humilde la hierba turmera Tuberaria guttata. Esta cistácea anual de porte herbáceo se llama así porque asociadas a sus raíces crecen a menudo las turmas o criadillas de tierra, unos hongos comestibles a modo de trufas.

 Pero dejemos las jaras. Toca ahora presentar esta pequeña viborera Echium plantagineum mutante. Su mutación no le daba superpoderes ni nada similar; simplemente la hacía ser de un lavanda pálido, en vez del azul violáceo normal en su especie y que se ve en los ejemplares del fondo.

 Otra planta de color similar, pero ésta ya sin mutación alguna: Convolvulus althaeoides, una especie de correhuela bastante bonita.

Y otra especie más de la gama de los rosas: la dedalera de roca Digitalis thapsi, que es otra especie que tengo muy asociada con el Parque, y que por ello me gusta mucho volver a ver cada temporada.

Y una nueza blanca Bryonia dioica, pequeña calabacilla que produce unas bayas muy venenosas, para despedir la entrada de nuevo con el color con que la empezamos.

29/4/15

LHEEM

 LHEEM ayer por la mañana. O, lo que es lo mismo, La Herrería, El Escorial, Madrid. JPT está estos días a vueltas con las clases prácticas de la asignatura de Parasitología del Máster de Zoología, y ayer tocaba que los alumnos viesen en directo cómo se capturan los pájaros para tomar muestras. Y como a JPT le venía bien que alguien le echase una mano, como vuelve a ser mi jefe, y como pocas cosas me podrían apetecer más, porque ya ni recuerdo cuándo fue la última vez que trasteé con los bichos en las redes; pues allá que me fui con él.

 Las sesiones de anillamiento dan bastante trabajo, en realidad, y aunque uno se pasa el día tan a gusto en el bosque, rodeado de pajaritos, no es que haya mucho tiempo de andar por ahí prismáticos en mano. De modo que, mientras uno se contenta con que los papamoscas cerrojillos y los picos menores se le acerquen de vez en cuando, reclamando encelados a más no poder, sólo queda tiempo para sacarle fotos a las flores curiosas en el recorrido entre la mesa y las redes y vuelta. Flores conocidas como los jacintos Hyacinthoides non-scripta...

 Y flores desconocidas como esta crucífera que crecía abundantemente al borde de los arroyos, con hojas como de berro y espigas de flores amarillas como las de la vara de Santiago. Si algún lector más ducho que yo en estas cosas me quiere decir qué especie es, agradecido le quedo.

 Esta otra crucífera que sí sé cuál es, la aliaria Alliaria petiolata, alfombraba en general todo el suelo de La Herrería. El nombre le viene a la planta por el olor a ajo que desprende al frotarse.

 Las plantas de arriba, aunque comunes, no destacaban mucho; no así los primeros gamones Asphodelus albus del sotobosque, que se elevaban altivos sobre todas las demás hierbas.

 ¡Otra planta que no sé qué es! Una leguminosa de buen porte, de hojas paripinnadas con zarcillos terminales y pequeñas flores de un granate aterciopelado pegadas al tallo. Ea, el lector al que aludía antes, que se moje otra vez...

Pájaros tuvimos unos cuantos, claro, pero sólo le saqué fotos a éste, el primer picogordo Coccothraustes coccothraustes que veo en mano, un pájaro precioso con un pico capaz de partir limpiamente un hueso de aceituna (imaginaos lo que puede hacer con los dedos de los anilladores... sí, e imaginaréis bien; por suerte es bastante timidillo).

Hacía bastante, como dije arriba, que no sufría los madrugones, el frío y el vadear en el barro asociados al anillamiento. Pero demasiado tiempo también sin la emoción como de noche de Reyes de la espera, de ir a revisar las redes, de poder ver de cerca estos preciosos dinosaurios voladores... la verdad es que echo bastante en falta el trabajo de campo con pajaritos. No dejaré de mirar al cielo cuando estemos cogiendo lagartijas.

28/4/15

Instantáneas de Monfragüe

 Tras tantos años yendo asiduamente a Monfragüe y escribiendo las subsiguientes entradas (usad e buscador del blog si aparecéis por aquí de nuevas y no me creéis), yo no me canso, pero ciertamente no sé muy bien qué hacer para no aburridos a vosotros, mis por mí desatendidos lectores... Creo que hoy subiré algunas fotos aleatorias, y a ver qué surge los días venideros. Fotos como ésta del Salto del Gitano pasado por agua y sin visos de querer clarear, como estuvo toda la noche y como nos lo encontramos el domingo por la mañana. Creo que ésta es la vez en que peor tiempo hemos tenido en el Parque, y eso que ya he ido dos veces en enero...

 La lluvia en cualquier caso no nos molestó todo el tiempo. Desde lo alto del castillo, la tarde anterior, se iban arremolinando las nubes sobre el tramo del Tajo inmediatamente anterior al Salto, pero para entonces ya habíamos podido subir hasta allí, y ver antes unos cuantos bichos curiosos.

 E incluso el domingo, alternando con los ratos de tormenta, tuvimos otros de espléndido sol primaveral, sol que aprovechaban los buitres para secarse con las alas extendidas al sol en lo alto de los riscos, cual cormoranes gigantescos.

 Fauna. Fauna a lo tonto tuvimos bastante. Fauna que en Monfragüe parece buscar la compañía humana, como las golondrinas comunes de Villarreal y sus omnipresentes cantos desde faroles y cables.

 O fauna que, si bien igual no busca al hombre, tampoco recela demasiado del mismo. Como estas ciervas en La Tajadilla, un lugar donde estos animales suelen verse bastante más cerca que en el resto del parque.

 Fauna, por fin, de la más emblemática, como esta águila imperial; fauna de la que vienen buscando los turistas llegados de todas partes. Hasta un grupo ¡de japoneses! vimos, que estaban fusilando con sus enormes objetivos... un gorrión. Un gorrión moruno, al menos.

Paisajes, bichos (y plantas, otro día) que vimos los seis expedicionarios, tres de los cuales se estrenaban en nuestras peripecias campestres. César, Arturo, Cris... espero que os hayan quedado ganas de repetir.

27/4/15

Los útiles comentarios

 Pronto, cuando descargue las fotos y tal, os contaré qué tal se nos dio el fin de semana por Monfragüe: un fin de semana donde como esperábamos llovió a mares, pero donde tampoco faltaron sol, plantas y bichos. Pronto, como digo, pero de momento vamos a ir rellenando hueco con esto, real como la vida misma:

De aquí