26/11/12

Luis

Luis no es un profesor, pero es igualmente conocido por los alumnos y antiguos alumnos de la Facultad. Luis es uno de los chóferes de Autocares Chaos; uno en concreto que ha llevado a promociones y promociones de estudiantes de Biológicas de un rincón a otro de la geografía española, siguiendo pacientemente las indicaciones de los profesores de mil asignaturas distintas, de profesores agradables y razonables y de los que no lo son tanto.
Luis, pelo blanco aunque no muy mayor, parco en palabras, lucense de Samos de acento irrenunciable, prematuramente viudo; está triste. El día en que uno sube al autocar le atiende amable, mas sus acuosos ojos azules parecen mirar sin ver; y en el reproductor del coche se suceden los discos recopilatorios de los éxitos más melancólicos de la canción española de os años 60 y 70... Pero con el transcurso de los días Luis se va animando: los alumnos que le conocen desde primero le saludan y sonríen, las anécdotas de viajes pasados comentadas con los profesores le arrancan una sonrisa; y yo creo que en el fondo se alegra de ganarse las lentejas con nosotros y no con una excursión de jubilados.
Luis me llevó como alumno por vez primera hace seis años, y me sigue llevando ahora. Luis nos llevó a Santoña la semana pasada; y me pregunto si nos llevará hoy en el viaje de Vertebrados a Extremadura y Andalucía. Hoy me vuelvo a marchar de excursión con los alumnos; el sábado intentaré responderos...

25/11/12

"Señores, esto se acaba"

Eso nos dijo, no sin razón, el cura en Misa el pasado domingo. Comienza hoy la última semana del año litúrgico; y desde hace un par las lecturas, acordes con el mes, nos recuerdan lo que antes la gente tenía tan presente con toda naturalidad como ahora evita nombrar: que llegará un día, dentro de años o esta misma tarde, en que nos moriremos. Y la semana pasada el cura usó una imagen bastante elocuente, comparándolo a las vacaciones; preguntándose en voz alta que quién lloraba cuando le decían que en una semana empezaban las vacaciones, que qué niño llegaba a casa todo triste el día en que comenzaba el verano... con tal de no tener nada pendiente para septiembre, todo irá bien ;-)

En fin, yo ya volví de Santoña ayer por la tarde; muy contento, pero demasiado cansado como para dedicarme a bajar fotos y demás historias. Otro día de estos en que haya tiempo...

23/11/12

Dumb ways to die...

Una melodía pegadiza y muñequitos graciosos, ¿qué más se puede pedir? Por cortesía de Tania; aunque puede que lo hayáis visto en prensa ya...

22/11/12

Seis años más tarde, al norte

No es la mejor foto que tengo de mi primera visita a Santoña; pero puede valer. Hace seis años fui como alumno, y vuelvo hoy como... semiprofe. Al norte, como os dije hace unos días; a la excursión de Conservación de la Fauna, hasta el sábado. Poco más se me ocurre contaros... nos vemos :-)

21/11/12

Pendiente de un hilo...


... o de un "sí", más bien: del sí de una tipa de Chicago que se llama ñandú :-S y es mi editora de Global Change Biology; la revista donde envié el primer capítulo de mi tesis después de que me lo rechazaran sin revisar en la primera por flipado. Lleva allí algo más de un mes "under review"; y desde hace dos días está "pending decision". Pendiente de lo que decida Rhea: de si me manda a la mierda ahora o un poquito más tarde. Y yo entrando en la web de la revista a cada rato; restando siete a la hora para imaginarme qué leches estará haciendo en ese momento la tipa, a ver qué hace que no me escribe...

19/11/12

"¿Navalaqué...?"

 Navalagamella. En la Sierra Oeste de Madrid; a menos de 50 Km de la capital. Hasta allí nos fuimos unos cuantos becarios sensu lato ayer por la mañana, a dar un paseíllo y disfrutar del sol que nos tuvo en vilo durante la tarde del sábado, porque la previsión de lluvias no hacía más que cambiar a cada rato... El monte aquí representa una zona de transición bastante curiosa, entre el piedemonte de encinar puro y duro del resto de la Sierra hacia el noreste y los alcornocales y pinares de pino piñonero del extremo suroeste de la Comunidad. Pero no veníamos aquí buscando tanto el monte, como el agua...
 ... y es que en el límite entre el ayuntamiento de Navalagamella y el de Valdemorillo hay multitud de regatos y pequeños ríos, entre los que nos dimos una vuelta breve, pero bien maja. Bichos la verdad es que no vimos muchos; tampoco les prestamos excesiva atención, entretenidos en la charla.
 El río Perales, que bajaba un tanto seco, dejando ver bien los grandes bloques de piedra de sus márgenes, es el cauce principal de todos ellos; y a su vera se alzan las ruinas de un par de construcciones que dan nombre a la ruta que estábamos haciendo: la ruta de los molinos.
 Aquí veis uno de ellos: un molino de los llamados "de cubo". La acequia de la izquierda lleva el agua represada en algún punto más arriba hacia el sifón o cubo, por el que baja con fuerza, haciendo mover abajo las palas del molino. Podéis ver un gráfico bastante claro de cómo eran estas construcciones aquí.
 Una imagen del sifón desde arriba. Se diferencia del pozo de The Ring por la continuación como un pequeño túnel que se ve en el fondo, y por carecer del fantasma cabreado de una niña...
La tercera prueba, el Salto de Fe...