9/11/11

Un recuerdo borroso

El género americano Campephilus agrupa las especies de pájaro carpintero más grandes y espectaculares del mundo, con sus largas crestas puntiagudas y sus llamativos colores. Por la tele hemos podido ver por ejemplo a Sir David tocándole las narices (el pico, mejor dicho) a una pareja de picamaderos de Magallanes Campephilus magellanicus en los bosques del Cono Sur... y ahora, cincuenta años después de las últimas observaciones de la especie, casi sin duda extinguida, por la tele podemos ver también las imágenes del mayor de todos, el picamaderos imperial, que antaño ocupaba los pinares de ciertas sierras mejicanas, cuando estos aún eran lo bastante extensos como para albergar a este pájaro carpintero del tamaño de una garza... Trascurridos como digo demasiados años sin noticias de la especie, acaban de ver la luz unas grabaciones de la misma tomadas en 1956 por un dentista americano y ornitólogo aficionado. La historia al completo y los vídeos, aquí.

8/11/11

WTF? (What the Fact?): apuntes caledónicos (V)

No sé si en España el problema es menor, si simplemente no se habla del tema, o si es el resultado de la obsesión británica por la seguridad; pero el caso es que los suicidios parecen ser una de las grandes preocupaciones de esta sociedad: en las puertas de todos los baños de la Facultad hay pegatinas con números a los que llamar 24 h si te sientes solo, triste y desesperanzado; en la parroquia piden de vez en cuando voluntarios para atender este tipo de líneas, y los anuncios de las mismas los he visto incluso en los mapas turísticos gratuitos, entre los anuncios de pizzerías y tiendas de ropa...

7/11/11

De campaña

Fin de semana de campaña rabiosa… ¿y el 21-N, Dios mío, el que salga conseguirá que la Plaza de España deje de estar llena de gente que desayuna un cartón de Cumbres de Gredos?

Mucha gente por la calle, casi como si fuese Navidad; pero siempre bien acompañado, por unos y por otros; y los que no he podido ver. Y hoy todavía en la Facultad, antes de irme, compañeros y jefe. Y vosotros otra vez, la guinda de un fin de semana la mar de aprovechado.

Y el viernes, según llego, me entero de que esta tarde no me vuelvo solo a Edimburgo: Sra. Madre y Sr. Hermano se vienen a pasar la semana de vacaciones. Desde a Sofía y a mí no nos dejan tiempo de aburrirnos…

4/11/11

¡¡Peligro: cromañones!!

Una idea que tuve yendo en coche por ahí..... lo peor es que seguro que ya se le habría ocurrido a alguien antes.

3/11/11

Desfiles, lluvias y anuncio

Este pasado fin de semana esperaba ver más gente disfrazada, con la historia de Halloween y todo eso... y sí, había zombis un poco por todas partes, pero no más de lo que me imagino habría en Madrid. La historia grande vino el 31 por la noche, cuando en la ciudad se celebra el milenario y ancestral (la cursiva es irónica, sí) Samhuinn, con un desfile que podríamos llamar la “cabalgata de Halloween”, aunque no tiraran caramelos... Así que por palpar un poco el ambiente, a las nueve menos algo estábamos en a la Royal Mile, la calle en torno a la que se vertebra la Old Town. Y a las nueve en punto, al empezar el desfile, se puso a llover. Ligerito al principio, y enseguida a diluviar; de modo que una vez pasaron todas las comparsas a ritmo de batucada (algo así como lo del enlace, pero pasado por agua) nos volvimos corriendo a casa...

... y a casa voy yo, mañana mismo. Probablemente muchos ya lo sabíais, y los que no os enteráis ahora: este fin de semana lo paso en Madrid, que un pequeño descanso no me va a venir nada mal. Y qué caramba, que os echo mucho de menos :-)

2/11/11

La muerte de Rosa

En La Estila, el colegio mayor donde vivía en Santiago, invitábamos de vez en cuando a “alguien que tuviese algo que contar” (desde guías de viajes de aventuras hasta al alcalde o al arzobispo) para que viniese a comer o a cenar y se quedara luego de charla informal con los colegiales. Estas tertulias me permitieron conocer de primera mano un montón de personas interesantes... y sufrir a unas pocas que no lo eran tanto. Los veteranos del colegio se quejaban por ejemplo cuando la dirección invitaba a nosequién del diario La Voz de Galicia, que siempre alardeaba de que su periódico era el que tenía más ediciones locales. Aunque tener nosecuántas secciones y tener luego que llenarlas de trapalladas... pues para ese viaje no necesitábamos alforjas. Introducido el tema, os dejo sin más con el enlace al obituario de Rosa. De la entradilla a la última línea, no tiene desperdicio.

1/11/11

Céilidh del sábado noche

Tras pasar el día en el Botánico y cenar por ahí, quisimos echar un rato en uno de tantos pubs con música en directo que hay en esta ciudad. El primero en que probamos fortuna estaba lleno, y cuando nos íbamos uno del grupo, señalando un cartel, preguntó que por qué no íbamos al céilidh que estaba allí anunciado. Para gran consternación mía la gente no opuso especial resistencia, y acabamos todos en el Southside Community Center, el local social de nuestro barrio (en una antigua iglesia, cómo no), pagando una pasta por la entrada para sufragar los gastos de las actividades del centro. Cuando entramos, la verdad, se nos cayó un poco el alma a los pies, porque nos encontramos con un polideportivo como de colegio con un grupo tocando en una esquina y apenas tres o cuatro parejas bailando como bailan los viejos en las aldeas... pero el asunto empezó enseguida a animarse: en cada pieza el vocalista del grupo iba pidiendo que saliera la gente, explicaba someramente los pasos y todo el mundo se ponía a la tarea. Como apenas un puñado de los asistentes dominaría los diferentes bailes, girando y taconeando todos tropezábamos continuamente entre nosotros, ofreciendo me imagino un espectáculo bastante lamentable. Salvo un par de vídeos de pros que he visto por ahí, la inmensa mayoría de los céilidh de YouTube, como este que os enlazo, son de gente medio achispada en bodas y demás; y más o menos esto es a lo que nos dedicamos durante cuatro horas el sábado por la noche... no se puede decir que dominemos ya los entresijos del folklore escocés, pero reír nos reímos un rato; y gimnasia yo ya he hecho para lo que me queda de estancia.