9/9/09

¿Cómo se dirá “la he liao parda” en sueco...?

... porque les vendría al pelo a unos de los de aquí. El lunes pasado estaba yo todo entretenido haciendo cuantificaciones de ADN (cosa que es apasionante, por cierto; no lo cambiaría ni por siete bimbos juntos...) cuando empecé a notar revuelo a mi alrededor: Había un chico y una chica más, que hablaban en sueco a toda pastilla entre ellos diciendo “fynol, fynol” de vez en cuando mientras revoloteaban haciendo aspavientos por todo el laboratorio... Yo, mientras, a lo mío. En una de éstas el chico me preguntó que si tenía fenol (vaya pregunta, como si tuviese fuego; ni que llevase yo una petaca de fenol en el bolsillo). “No” “¿Y no te huele?” “Pues la verdad es que no huelo nada...” Cambiaron al inglés; y a decir que aquello apestaba a fenol, que comenzaban a sentirse muy mareados y que no deberíamos estar allí. Total que abrieron todas las ventanas y poco menos que me echaron de allá.
El supuesto olor a fenol venía del lavavajillas (repito que yo no olía nada; pero de tanto poner caras los otros me estaban haciendo doler la cabeza a mí también), así que lo pusieron en marcha y fueron luego revoloteando por toda la planta, hablando con cualquiera que se encontraban; vamos, que era el momento ideal para quitarse de en medio e ir a tomarse un cafecito...
Al volver a subir parece que ya a nadie le olía a fenol, que nunca había habido una fuga de fenol de ninguna parte y que a nadie le dolía ya la cabeza. Lo que sí pasó, y no sé cómo, es que se petó el lavavajillas y empezó a echar agua por debajo... En fin; la socorrista, creando escuela en todo el mundo...

8/9/09

El “lundboratorio”

Bonita palabreja; espero que os guste, porque me la voy a quedar... Ya llevo una semanita trabajando en la Facultad y estoy en condiciones de contaros algo; ¡no mucho, que me quedo sin entradas! :-)
No os voy a engañar; de entrada el laboratorio me decepcionó algo: Ciertamente tiene más recursos y algunos aparatos que nos vendrían muy bien en Madrid; pero está igual de superpoblado y de manga por hombro que cualquiera de los laboratorios que he pisado, y cada vez estoy más convencido de que todos los laboratorios del mundo vienen a ser iguales... Por lo demás la gente es bastante normal; maja incluso, y dispuesta a ayudar en lo que se les pregunta. Me da sin embargo algo de reparo ahora al principio tener que estar importunándoles de continuo preguntando cosas; pero es que algunas maneras de hacer las cosas cambian bastante y no me queda otra (algunos protocolos y medidas de seguridad creo que los desarrollamos mejor en España, por cierto; aquí nadie lleva bata, y cómo trabajan con el bromuro de etidio es de juzgado de guardia...).

Hay sin embargo dos cosas que no me gustan de ninguna manera...
1. Hay una centrífuga de vacío, para secar tubos... ¡¡¡con 40 huecos!!! ¡¡¡40!!! ¡¿Pero a quién se le ocurre semejante disparate?!
2. En frente de la ventana, frente a la que me paso las horas sentado por estar allí la poyata, medra en el jardín un pequeño bosquete de robles y muchos arbustos. Y hoy, que hace objetivamente sol y bastante calorcito, no paraban de moverse bichos en paso saltando de una rama a otra; que los colirrojos reales enseguida se reconocen por la cola, claro, pero todas las demás historias estaban a la distancia justa como para escaparse a ser identificados (y, en su caso, tachados); ¡es una tortura!

7/9/09

District 9, fila 9

Ya he comentado alguna vez los reparos que me da ir al cine por si luego la película no está a la altura de la millonada que se ha pagado por ella. Comprenderéis pues que el viernes pasado estuviese más que mosca con una película que había costado mucho más que en España (9’5 €) y de la que no sabía ni que existía hasta un par de horas antes. Y bueno, no sabría deciros si District 9 me ha gustado o no; creo que todavía estoy digiriéndola...
El argumento es bastante original: 20 años antes del momento en que se sitúa la acción de la película una enorme nave alienígena se estaciona sobre Johanesburgo. Como no sucede nada durante días, las autoridades deciden enviar gente dentro; gente que se encuentra a miles de extraterrestres en pésimas condiciones, hambrientos y enfermos. Total, que deciden darles asilo; pero a lo largo de los años los extraterrestres (que ser son algo maleducados, pero no más que muchos de nuestros adolescentes) van sufriendo el rechazo de la población, que no quiere que se mezclen con la gente; y acaban viviendo hacinados en chabolas a las afueras de la ciudad, junto con otros despojos humanos de la sociedad. La película trata del plan del gobierno sudafricano de realojarlos a todos en una especie de bonito campo de refugiados alejado varios Km. de allí, donde no estorben...
Como ya digo, el argumento está bien, pero cuesta seguir una película en la que la mitad de los diálogos es en un inglés con un complicado acento sudafricano y la otra mitad en “marcianés” con subtítulos en sueco... En fin; ¿la han estrenado en España también? Pasaos a verla y ya me comentáis algo...


Igualito igualito que en la Cañada Real...

6/9/09

Sightseeing

Paradisgatan. Una callejuela de casas "típicas", con vigas de madera y tejados a dos aguas
a
Os pongo una serie de fotos que he hecho esta mañana de paseo por el “centro centro” de Lund; sin más, para que vayáis haciendo algo de turismo a través de mis ojos antes de que vengáis a ver todo esto con los vuestros (jeje; esperándoos estoy...). El “centro centro” al que me refiero es básicamente la plaza de la Catedral y el Lundagård; el jardín que hay al norte y donde se encuentran los edificios históricos religiosos y académicos.
Domkyrka; la Catedral. El edificio actual se levanta sobre el mismo lugar donde estaba la iglesia más antigua de Suecia y fue sede de la primera archidiócesis escandinava. Es un edificio del S. XII, de estilo románico renano con una remodelación importante en el S. XVI (y una Reforma también, donde eliminaron estatuas y demás cosas molestas). A las 12 y a las 15 un reloj astronómico situado en el interior da la señal para que las figuras de los tres reyes magos se muevan frente al pesebre, mientras uno de los órganos de la Catedral ejecuta la cadencia In dulci Jubilo.
Frontispicio de la Puerta Oeste; aparecen un Cristo sedente y a sus lados San Lorenzo (al que está dedicada la Catedral) y San Canuto (Canuto IV; rey danés que ordenó construir la Catedral en 1048)

Un detalle del Kungshuset, el antiguo Palacio Real de Lund, ahora parte de la Universidad.

Otra vista del mismo edificio

La Akademiska Föreningest, antiguo edificio de la Universidad transformado en museo.

Ésta es la mejor foto que pude sacar del Universitetshuset; el Rectorado de la Universidad de Lund. La zona de la fachada estaba en obras... Siempre en el Lundagård.

El Kulturhistoriska Museet, un importante museo arqueológico; que incluye además muchas piezas expuestas al aire libre (piedras con runas, reconstrucciones de antiguas viviendas...).

5/9/09

Primer bimbo sueco; de muchos, espero...

El molino que tenemos detrás de casa
a
... Aunque, a decir verdad, el primero de todos fue una liebre europea Lepus europaeus que se encamaba entre la hierba de un parque de Södra Sandby (en adelante y durante estos tres meses, SS) el miércoles pasado. En fin; ésa “no cuenta”. El resto de los días de la semana se han trascurrido apaciblemente, en el laboratorio durante el día y con mis housemates (creo que voy a usar esta palabra también; es más corta) por la tarde. Hoy había planeado acercarme a un lago con bastante fama en cuanto a aves acuáticas que está a unos 10 Km de aquí (el Kranjesjön), pero justo el fin de semana no hay autobuses; peor para él, iré un día entre semana cualquiera...
Así que, como además se ha levantado el día bastante lluvioso, he esperado a que escampara un poquillo para dar simplemente un paseo por el carril bici que, pasando junto a mi casa, va desde SS a Lund. Como ya comenté en la entrada anterior parece que hay en general poco pájaro; me temo que como me comentaba un pajarero en la Facultad la mayoría de los migrantes (y además muchos sedentarios o invernantes en España son aquí migrantes también) se marchan en agosto. y la verdad se hace raro, porque hay montones de hábitat adecuado: Al contrario que en España, donde gusta tanto eso de “limpiar el monte”, aquí todas las lindes poseen unos setos vivos enormes y espesos, donde medra además una variedad increíble de arbustos con bayas... Perfecto para las aves; pero no para verlas, me temo.
a
El carril bici
a
Aunque reclamar sí que reclamaban, y un reclamo “currucoso” de algo que se movía en los arbustos de la foto, nada más comenzar a andar y justo detrás de casa, me puso sobre alerta: Y hubo recompensa; al rato se dejó ver fugazmente mi primera curruca zarcerilla Sylvia curruca. Es un pajarillo bastante abundante desde el centro de Francia “hacia allá”, pero que como migra hacia el este pues apenas se deja ver por España, donde está catalogada como rareza. Y por suerte para mí ésta y otra más que vi al rato no se habían marchado aún a África. Tras haber cumplido continué caminando tan contento. Aquí al lado hay también una microrreserva, que es básicamente un Km. de bosquete de ribera del Sularp; y al llegar para dentro que me metí.

Una charca entre los árboles
a
Y nada, más paseo mientras se alternaban sol y aguaceros cada cuarto de hora. Y más pajarillos; nada nuevo, pero siempre resulta curioso ver cómo lo que tenemos por el sur se repite por el norte de forma algo más distinta: mosquiteros musicales en vez de ibéricos, agateador norteño en vez de común, la subespecie norteña blanquita del trepador azul, carboneros palustres, bisbitas arbóreos... Vamos, que me queda cuerda y entradas para rato...

4/9/09

Primer día: Alundizando

Tras dormir apaciblemente me levanté cuando ya mis compañeros salían a sus respectivas primeras clases. Desayuné y me entretuve un rato por la casa antes de tirar para Lund... A las 12 había quedado con Staffan, el profesor encargado de recibirme; para saludar, dejar las muestras que llevaba a buen recaudo y ver un poco el laboratorio. Por supuesto Staffan no estaba ni a las 11:50 cuando llegué, ni a las 12 ni a las 12 y cuarto; apareció corriendo a las 12:20, dejamos las muestras en la nevera y hablamos un poco mientras se comía rápido un bocadillo antes de volver a clase. En ese breve tiempo consiguió explicarme que él se iba dos días de excursión con los alumnos y que a la vuelta iba a estar más liado aún; y colocarme con un pobre estudiante noruego del departamento que pasaba por allí para que me explicase él cómo iba todo. La verdad, no sé a quién me recuerda; es como si no hubiese salido nunca de la planta 9...
Total que aunque no pensaba hacer mucho acabé quedándome un rato en el laboratorio. Por lo demás, haciéndome a la vida en Suecia: ya tengo teléfono móvil y tarjeta del autobús; y poco a poco voy vaciando el supermercado y llenando las baldas que me tocan por toda la casa. ¿Pajareo? De momento y estrictamente hablando cero. Me ha llamado la atención que, por comparación con Noruega, aquí hay mucho menos pajarillo (echo en falta los zorzales reales, la verdad) y más córvido; urracas, grajillas, grajas y cornejas cenicientas campan a sus anchas por doquier... Pero bueno, ya irán cayendo los bimbos, ya...

3/9/09

Tierra dorada, tierra verde...

Nota: Creo que me emocioné un poco con la entrada-express anterior; pero la verdad es que esta semana sin Internet recién llegado a Suecia me estaba matando un poco... En fin, os dejo con la que había preparado para el martes pasado; mañana viernes a las 12 la del miércoles y ya actualizaciones normales de ahora en adelante...
a
No sé qué tonterías decía el domingo de “resignación positiva”, porque la verdad es que ayer, ante la perspectiva del viaje y del cambio, estaba totalmente desconsolado; y así me pasé buena parte del día... Por la mañana Jaime fue tan amable de descargarnos a mis fardos y a mí en Barajas y de acompañarme mientras facturaba; el último “contacto humano” antes de despegar. Tres horas de avión más tarde, cuando de los grandes campos de rastrojos agostados en torno a Madrid ya sólo quedaba el recuerdo, el avión se abrió paso a través de las nubes para dejarnos en el brumoso aeropuerto de Copenhague, rodeado de marjales verdes que se extendían por el llano hasta morir a orillas del Báltico. Desde el mismo aeropuerto, tras mordisquear sin hambre un bocadillo (que por el precio debía de estar hecho con pan de oro), salí en el tren que atraviesa a velocidad de vértigo el Öresund camino de Lund.
Una vez en Lund, hubo unos momentos de incertidumbre (por decirlo suavemente) en los que no conseguía contactar con mi casero, que se había ofrecido a pasar a recogerme; y no sabía a dónde ir. Tras rezar un poco por fin funcionó mi móvil y ya nos pusimos de acuerdo (difícilmente, porque habla un inglés algo lioso y además tartamudea) para que yo tomase un taxi hasta casa. Mi casa está en Södra Sandby, un pueblecito a 10 Km. de Lund. Es la antigua casa de mis caseros, que están justo mudándose estos días a otra, de forma que nos quedará a los cinco futuros inquilinos: Jordan (canadiense) y Sofia (sueca) llegaron también ayer; los otros dos en los próximos días. Como la casa respira todavía un aire de provisionalidad esperaré algo hasta enseñárosla por dentro; de momento vaya una vista por fuera: Todo el gran ventanal que tapa el arbolito de la derecha es mi enorme habitación.