18/10/07
17/10/07
Imaginarium y el Nuevo Testamento
16/10/07
Fin de semana (y II): Fochas con matrícula
El sábado, como tenía planeado, volví a la Albufera. Solo esta vez, porque Lalo estaba enfermo; así que tuve que ir en autobús y conformarme con los prismáticos. Pero, como ya había comprobado la semana anterior, la Albufera es un lugar fantástico, y mereció mucho la pena ir.
Desde los años 90 se han llevado a cabo programas de reintroducción de diversas especies de aves que se habían extinguido en la zona; todos con éxito. Dos de ellas, el pato colorado y el calamón común, son especies bastante abundantes en los humedales mediterráneos de la península. La malvasía cabeciblanca, tras casi extinguirse (en 1977 quedaban sólo 22 en España), logró recuperarse y ahora es también relativamente frecuente. Sin embargo, la focha moruna Fulica cristata, de distribución principalmente africana, sigue siendo una especie en peligro crítico de extinción en nuestro país; su población, aunque aumenta muy poco a poco, asciende sólo a alrededor de 30 parejas. Así pues, tenía muchas ganas de verla, y como podéis ver en las doble foto de arriba no me quedé defraudado: Desde un puente sobre el Canal Gran, apenas a un par de metros bajo mis pies, aparecieron primero dos ejemplares de los liberados, con sendos collares blancos de lectura e identificación a distancia... Y al rato, su retoño de este año, éste ya genuinamente mallorquín :-) ¡Qué preciosidad de bichos, tan parecidas y a la vez tan distintas de las fochas comunes, con esos bultos rojos y ese pico azulado...!
Desde los años 90 se han llevado a cabo programas de reintroducción de diversas especies de aves que se habían extinguido en la zona; todos con éxito. Dos de ellas, el pato colorado y el calamón común, son especies bastante abundantes en los humedales mediterráneos de la península. La malvasía cabeciblanca, tras casi extinguirse (en 1977 quedaban sólo 22 en España), logró recuperarse y ahora es también relativamente frecuente. Sin embargo, la focha moruna Fulica cristata, de distribución principalmente africana, sigue siendo una especie en peligro crítico de extinción en nuestro país; su población, aunque aumenta muy poco a poco, asciende sólo a alrededor de 30 parejas. Así pues, tenía muchas ganas de verla, y como podéis ver en las doble foto de arriba no me quedé defraudado: Desde un puente sobre el Canal Gran, apenas a un par de metros bajo mis pies, aparecieron primero dos ejemplares de los liberados, con sendos collares blancos de lectura e identificación a distancia... Y al rato, su retoño de este año, éste ya genuinamente mallorquín :-) ¡Qué preciosidad de bichos, tan parecidas y a la vez tan distintas de las fochas comunes, con esos bultos rojos y ese pico azulado...!
De regalo os pongo aquí abajo la foto de una garceta grande Egretta alba que saqué a través de los prismáticos. Ya he comentado alguna vez que esta ave, escasísima en España hasta los años 90, es cada vez más fácil de ver; e incluso crían ya varias parejas en el Delta del Ebro.
15/10/07
Fin de semana (I): Sóller
Así que, dejando los pájaros para el sábado, salí a hacer turismo del de verdad. Tras consultarlo, decidí ir a pasar el día a Sóller, y después de visto ir a comer a Valldemossa. Desgraciadamente, a causa del festivo no había disponibles los buses necesarios, así que Valldemossa tendrá que esperar... Sóller es un pueblo situado en medio de la Tramuntana, en una especie de circo abierto hacia la costa y rodeado por los picos más altos de la sierra. De esta forma, hasta que en 1912 se inauguró una línea de ferrocarril (transformada ahora en uno de los reclamos turísticos de la isla), la villa estaba prácticamente incomunicada por tierra con el resto de Mallorca.
Uno de los inconvenientes de viajar sin más compañía que tu ángel custodio y el primer catarro de la temporada (leve, eso sí) es que no tienes a quién echarle la culpa cuando te pierdes... y es que, caminando por las calles seguro de ir directo hacia el centro del pueblo, fui a dar directamente al otro extremo. Pero vino bien dada; desde allí arrancaba una ruta de senderismo que, en apenas 2 Km., me permitió rodear Sóller disfrutando de los vergeles que son las fincas de las possessiós, con sus muros invisibles bajo el tapiz de bignonias rosadas; rebosantes ya de fruta otoñal, de petirrojos y demás fauna alada de la estación.
Ya de vuelta en el pueblo callejeé un poco, vi todo lo que había que ver (que tampoco es que sea demasiado), comí tranquilamente, tranquilamente leí un rato en una plaza, distraído con el ir y venir de los trenes cargados de jubilados teutones sonrientes; y volví a Palma muy contento de la visita.
11/10/07
Atúrdido
Muchas mañanas subo hasta Esporles en el coche de Ana (la doctoranda de mi grupo), que como la mayoría de los imedeos vive también en Palma.
Ana suele dejar el coche aparcado en alguna de las calles o explanadas situadas tras los institutos. Y tras los institutos están también los restos del antiguo canódromo de la ciudad; ahora un solar que mantiene una vaga forma elíptica, invadido por malas hierbas y arbustos. Cuando quedo con Ana sobre las nueve de la mañana suelo acudir algo antes y, desde la verja, ver qué se mueve por allí. La mayoría de las especies que más se dejan ver pertenecen a la familia Turdidae: Todavía quedan algunos rezagados del paso postnupcial, como las tarabillas norteñas o los colirrojos reales; pero estos días lo que más se deja ver son sendas familias de tarabilla común y de colirrojo tizón, instalada una entre los rastrojos del recinto, y otra en las ruinas del antiguo graderío.
Ana suele dejar el coche aparcado en alguna de las calles o explanadas situadas tras los institutos. Y tras los institutos están también los restos del antiguo canódromo de la ciudad; ahora un solar que mantiene una vaga forma elíptica, invadido por malas hierbas y arbustos. Cuando quedo con Ana sobre las nueve de la mañana suelo acudir algo antes y, desde la verja, ver qué se mueve por allí. La mayoría de las especies que más se dejan ver pertenecen a la familia Turdidae: Todavía quedan algunos rezagados del paso postnupcial, como las tarabillas norteñas o los colirrojos reales; pero estos días lo que más se deja ver son sendas familias de tarabilla común y de colirrojo tizón, instalada una entre los rastrojos del recinto, y otra en las ruinas del antiguo graderío.
Ya en Esporles, por la ventana se cuelan las voces de petirrojos y mirlos, que sobrepuestos ya del torpor estival y animados porque la lluvia ha hecho que la isla reverdezca, saludan al recién llegado otoño con sus cantos territoriales: como cada año, la historia se repite.
10/10/07
Mataharis
Por los exteriores de Gran Vía, Arturo Soria, el Parque del Oeste, la Castellana...
Por las “aletas de tiburón” del carril bus...
Por los laísmos y los ejques...
Por las “aletas de tiburón” del carril bus...
Por los laísmos y los ejques...
Por Sin documentos y Maneras de vivir...
Por los rombos del Metro...
Porque “Sabeco tiene precios, bajos, bajos”...
Por los vencejos (¿por qué siempre filmarán en primavera/verano...?)
Porque en vez de hacerme a Mallorca, no hago más que echaros de menos.
Por los rombos del Metro...
Porque “Sabeco tiene precios, bajos, bajos”...
Por los vencejos (¿por qué siempre filmarán en primavera/verano...?)
Porque en vez de hacerme a Mallorca, no hago más que echaros de menos.
¿Más razones por las que no deba volver a ver una película ambientada en Madrid...?
9/10/07
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