18/5/08

Reflexiones evangélico-gastronómicas

Si tuviese que escoger algún personaje de los Evangelios que representase mi estado corporal tras pasar un domingo en casa, me quedaría sin duda con el ternero de la parábola del hijo pródigo...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hummm... Pero el pobre animal acabó mal, sacrificado, ¿no?

Espero que no fuera tu caso, anoche.

Un saludo.

F.