27/7/12

Coquí

Tan maja que parece... y la lata que da

Harto ayer de laboratorio y demás líos, me distraje un rato con uno de mis pasatiempos más habituales últimamente: buscar lugares atractivos y tropicales donde irme de postdoc :-) Le tocó el turno a Hawái (otra vez...); y me entretuve revisando la lista aparentemente interminable de animales y plantas introducidos por el hombre en esas islas tan aisladas que no tenían antes casi de nada, pero que lo que tenían y están perdiendo a marchas forzadas no existe en ninguna otra parte... 
Pues me sorprendió ver en la lista al coquí Eleutherodactylus coqui; una especie de rana arborícola puertorriqueña. Los Eleutherodactylus son un género numerosísimo de ranas americanas que yo conocía por la curiosa característica que poseen de tener desarrollo directo; es decir, de sus huevos (que pone fuera del agua, entre la vegetación permanentemente húmeda) nacen ranitas perfectamente formadas. El coquí (¿queréis saber por qué se llama así? Pulsad aquí para escuchar un macho cantando) se introdujo accidentalmente en las islas con cargamentos de plantas de jardín, y en las zonas que ha colonizado se ha convertido en un quebradero de cabeza para los vecinos... literalmente. ¿Habéis escuchado ya al único macho cantor del enlace de arriba? Pues imaginaos ahora el ruido que pueden hacer 55.000 ranas por hectárea cantando tooooda la noche. El problema es tal que ha llegado a arruinar antaño pujantes zonas turísticas, y por ley los vendedores de casas están obligados a informar al posible comprador de si hay o no coquíes en la zona... ya veis; de lo que se entera uno gracias a Internet cuando está aburrido.

4 comentarios:

Jorge Torres dijo...

Bueno si te aburres mucho mucho, te puedes pasar por mi nuevo blog, y este prometo de verdad de la buena que va a tener actividad al menos una vez por semana :)

http://www.diariomonitor.blogspot.com.es/

Antón Pérez dijo...

... te tomo la palabra :-)

Sonia dijo...

Jajajaja, qué rica. Pues a mi me parece un canto de lo más cute... Deberían revalorizar las casas de la zona por contar con un hilo musical natural tan relajante.

Antón Pérez dijo...

No sé si dirías lo mismo tras pasar una noche y otra y otra.... desvelada :-p