31/01/10

Robur, -oris

Pudo haber sido tantas veces... Pudo haber sido de chaval, cuando en España los críos caían como moscas sin que la gente llegase a lamentarlo. Pudo haber sido en la guerra, el día de San Antonio de Padua en que una bomba explotó a su lado dejándolo medio enterrado pero sin causarle ningún mal, milagro que siempre atribuyó a la intercesión de su santo Patrón. Pudo haber sido cualquiera de los días en que las cosas se le tuercen a un Policía Nacional estando de servicio. Ya mayor, pudo haber sido el corazón, que tantas veces le operaron; o la vesícula, o cualquiera de las operaciones de cadera, o el cáncer de próstata... Pero mi abuelo, gente de otra pasta, con una voluntad de vivir que desafía lo humanamente comprensible; fue tirando admirablemente bien hasta que hace unas horas, a los noventa y ocho años y medio, el Señor se lo ha llevado a encontrarse de nuevo con mi abuela...
Y aquí nos quedamos nosotros. Tristes, pero con la esperanza cristiana en la Resurrección. En un par de horas subo a Orense a participar mañana en el entierro; y como hace tres meses se agradecen las oraciones, que es lo mejor que podéis hacer. Muchas gracias a todos :-)

1 comentarios:

Javi Pato dijo...

Lo siento muchísimo Antón. Mis más sentidas condolencias para los tuyos y para ti. En este momento mandaros a todos un fuerte abrazo.
Descanse en paz.