4/4/14

El negativo de un dálmata

Los ventanales de los baños de la planta 9 se prestan a hacer alguna observación ornitológica que otra, mientras está uno mayoritariamente a otras cosas: ya sea ver a qué andan los cernícalos, distinguir entre las palomas posadas en la fachada alguna zurita o hacer lo propio con las cotorras de Kramer entre las más abundantes argentinas, mientras vuelan de un árbol a otro del Botánico. Y a entretenerse con el deambular de las grajillas de acá para allá, claro. Una de ellas, aparecida (¿nacida aquí?) el año pasado, pero que éste se está dejando ver mucho más, es la que motiva esta entrada: es una grajilla leucística. Y preciosa. Lo que la hace tan bonita es que el blanco se distribuye sobre su plumaje enhollinado de una manera muy regular, casi casi como si no fuese en realidad una anormalidad, sino un ave de alguna especie distinta (una grajilla dáurica tal vez; estaría bien, jeje): la mancha "gris" de la nuca es blanca, y blanco es el obispillo, como el de un arrendajo. Y todo el vientre lo tiene salpicado de plumillas blancas bien graciosas... sólo unas cuantas plumotas blancas del ala derecha que le salieron negras en la izquierda rompen la simetría, afeándola un tanto. Se parece bastante a la de la derecha de la cuarta foto, pero se la distingue fácil: está viva. Y es más bonita.

6 comentarios:

Sergio de Carabias dijo...

Queremos fotos de la susodicha en carne y hueso, Antón!!!

Antón Pérez dijo...

Uf... con el móvil, complicado. Y si además contamos con que el 99% de las veces en que la veo tengo las manos ocupadas....

Javi Pato dijo...

Sí... mejor no fotos. Más en estas circunstancias que cualquier descuido... :P

Aunque no venga al cuento no hay cosa más penosa que esas autofotos en el baño con el wc de fondo, las baldosas con dibujitos la bañera o lo que sea xD

Antón Pérez dijo...

Ehhhhh...fectivamente no viene a cuento en absoluto, jajaja...

Ramón J. dijo...

Yo tengo en mis dominios algo muy parecido pero es un mirlo, con la nuca blanca y algunas plumas blancas despistadas por las alas... Creo que es descendiente de otro que hace dos o tres años se dejaba ver por el jardín y que era mitad blanco y mitad negro
Curioso

Antón Pérez dijo...

El leucismo es bastante común en los mirlos urbanos también, sí :-)