7/9/10

Cosas que se encuentra uno por Lund

Hay cosas que se encuentra uno por el Campus que aparecen de la noche a la mañana, como esta bicicleta blanca y desmembrada, suspendida por mil cuerdas entre unos árboles...
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6/9/10

"Mal aría" en no haber ido

Como os contaba ayer, la semana pasada de miércoles a viernes participé en la 1st Nordic Malaria Conference. La idea, que comenzó a fraguarse durante mi estancia aquí el año pasado, consistía en reunir a toda la gente que trabaja con temas de malaria humana y animal en los países escandinavos para que pudiesen aprender todos unos de otros. A primeros de este año recibí la información referente a fechas, inscripción y demás; pero no tenía pensado ir, Ni siquiera cuando supe que finalmente vendría de estancia a Lund, ya que además de no tener mucho que contar, estaba el hecho de la estratosférica cuota de inscripción. Pero finalmente, unos días antes Staffan me dijo que fuera a las charlas, que invitaba la casa. Y como justo coincidió en un parón del laboratorio, pues como para no ir...
Y bueno, ha estado bien, pero sinceramente no le acabo de ver el sentido a juntar a toda esta gente. Seguro que los médicos disfrutaron con nuestras (pocas) charlas con un enfoque ecológico y evolutivo de los parásitos, pero las suyas (muchísimas más, incluyendo trece -¡trece!- de proteínas de membrana de los eritrocitos) eran, como poco, difíciles de digerir... Lo mejor fue volver a ver a mucha gente de nuestro ambiente que, aunque fuera ya de Lund, como todos han ido pasando por aquí pues se acercaron al congreso.
Y un último detalle, que al parecer es norma en todo simposio o similar que se celebre por estas tierras. En las cenas, los sitios en las mesas se deciden por sorteo (sacando un número de una bolsita, por ejemplo), para literalmente “hacer que la gente no se siente con sus amigos y que conozcan a más personas”. No sé a vosotros, pero me parece una solemne tontería: principalmente porque si durante en congreso has conocido a alguien con el que sí tienes interés en contrastar ideas o establecer una colaboración querrás sentarte y charlar con él, y no con cuatro perfectos desconocidos sin puntos en común contigo a los que no vas a volver a ver... Y así me pasé la cena, interpretando el ¿inglés? del japonés que tenía delante mientras a mi lado tres doctores nórdicos que sí se conocían de antes hablaban de sus cosas en su lingua franca.

5/9/10

Semana de aniversarios

Muchas cosas suceden a caballo entre agosto y septiembre... El domingo pasado celebraba yo mi cumpleaños, y el jueves BiólogoyBecario cumplía también tres añitos (casi 4, si nos remontamos a la época de Intercambio...). De nuevo, si no hubiese nadie al otro lado del cable de red esta página apenas tendría sentido, así que gracias por seguir estando ahí :-)
Además, hoy se cumplen también dos años de mi incorporación como becario a la Complutense, en el seno del Grupo de Biología y Conservación de Vertebrados. Y para celebrar tan señalada efeméride, el Ministerio me cambia mi beca por un contrato en prácticas para los próximos dos años (contrato que “prefirmé” hace unos meses, por cierto). Empiezo así a cotizar para mi futura jubilación, y de paso mis ingresos descienden (creo, ya lo comprobaré a finales) por debajo del umbral del mileurismo...
Finalmente, hoy cruzo también otro Ecuador: el de mi estancia en Suecia. Se ha pasado ya un mes sin apenas resultados; a ver lo que depara éste... Me llegaron las nuevas muestras que me mandó Sofía y el martes por la tarde las dejé listas para secuenciar; y a ver qué sale. Sin nada que hacer en el laboratorio el resto de la semana, pude acudir tranquilamente a la “1st Nordic Malaria Conference”; pero eso ya mejor os lo cuento mañana... que hay que ir racionando las entradas, para poder cumplir un año más.

3/9/10

"Se hace saber..."

No se le caerá la cara de vergüenza, no... Ligeramente relacionado con el tema, recomiendo si lo podéis conseguir la lectura del artículo de Juan José Ferrero García La conservación de las aves en la España de la Restauración, aparecido en el número de Quercus del pasado agosto. Parece mentira que una labor de educación social tan antigua parezca dar todavía tan pocos frutos...

2/9/10

Estocasticidad

Cuando a uno le cuentan en Biología los problemas involucrados en la conservación de especies amenazadas, siempre termina saliendo a la palestra la estocasticidad; esto es, la probabilidad de que, por puro azar, una población pequeña y localizada geográficamente se vea gravemente afectada por alguna catástrofe natural (estocasticidad ambiental) o por un vaivén demasiado marcado de la variación habitual del número de individuos (estocasticidad demográfica). Y como además las desgracias nunca vienen solas, un evento estocástico de estos puede dar la puntilla a una población que ya esté lidiando con problemas anteriores.
Y el petrel de Madeira Pterodroma madeira nos ofrece un ejemplo muy práctico y reciente: como tantas otras especies de aves marinas acostumbradas a no esconderse mucho en tierra al acudir a criar a las islas oceánicas libres de depredadores terrestres, al llegar los colonos y sus amigos (ratas y gatos) a la isla portuguesa se convirtió en candidato ideal a engrosar la lista de especies que se han ido. En efecto, y pese a que recientemente su número parece ir aumentando, este petrel es el ave más amenazada de Europa, con una población de apenas 80 parejas acantonadas en época de cría en las cumbres más inhóspitas de la isla que le da nombre. ¿Y que ha pasado este año? Pues que un incendio fortuito este verano se ha llevado por delante varios adultos y más de la mitad de los pollos de este año... Estocasticidad.

1/9/10

Hacerse el sueco (XI): pinceladas de la vida en Escania

Hay un par de cosas de la casa donde vivo ahora que no me gustan, aunque no tienen culpa de ello mis amigos, benditos ellos; sino el diseño y clima suecos. Una es que los pisos no tienen lavadora, sino que hay un par de ellas comunitarias en el sótano del edificio. Parece una tontería, pero llega a fastidiar bastante no poder lavar el día y a la hora que quieras, sino depender de un horario en el que siempre los mejores huecos están reservados a perpetuidad. La otra es que tampoco hay tendederos, sino un par de secadoras. Nunca me han gustado las secadoras: noto que estropean los colores y desgastan excesivamente la ropa; pero es lo que hay, y que no se quejen mis camisas, que más me duele a mí...
Lo que peor llevo, de todas maneras, es tener que planchar con una plancha de viaje encima de una mesa; máxime cuando en Madrid en el piso nuevo tenemos una plancha nueva también que va de maravilla. Nada que ver con esta tortura de pasar este aparato minúsculo una y otra y otra vez para que apenas se note el resultado.