22/2/14

Retraso y descontrol

Estoy cabreado con febrero, y me consta que no soy el único: comentaba con Vero el fin de semana pasado (y es una discusión ya "de viejo", repetitiva) que en febrero, mes de contrastes, siempre hay algún día en el que el mercurio se muestra benigno y uno puede salir objetivamente a la calle de manga corta a mediodía. Pues bien, señor mes, ya a 22 y ¡todavía estamos esperando...! Este año la añorada primavera llega tarde y mal: ¿dónde están los ciruelos y los almendros cuajados de flores? ¿Dónde, los sauces tiñéndose de ese primer verde alimonado del año, casi tan bonito como una flor? ¿Dónde, los verdecillos mariposeando de copa en copa, dónde los primeros vencejos pálidos...? Pues por aquí y por allí, y en general en ninguna parte; todo a la vez: yendo por la calle los ciruelos rojos tienen repartidas al tresbolillo ramas con algunos capullos abiertos; y los pocos verdecillos que se desgañitan en lo alto de algunos pinos casi parecen más bolas olvidadas, recuerdos de la Navidad pasada, que portavoces de lo que ha de venir. Y mis brazos necesitan ya empezar a coger color... En fin, paciencia. Que no por mucho querer correr va a girar la Tierra más deprisa.

5 comentarios:

Ramón J. dijo...

ya dice el refrán, febrerillo el loco, un día peor que otro.
Creo que esta semana ya empieza a primaverear y sin heladas!

Antón Pérez dijo...

Mira qué bien, ése no me le conocía :-)

Antón Pérez dijo...

Jejeje; el "me le" lo he forzado completamente a propósito...

Javi Pato dijo...

Mira tú... En Febrero y demandando manga corta... xD

No habrá cosas por las que cabrearse no, jaja

Pero sí, oye, algo más de solete y menos lluvia no viene mal

Menos mal que no vives aquí al noroeste de la península en estos dos últimos meses sino a ver que entrada hacias jiji :P

Antón Pérez dijo...

Pues, más que una entrada, creo que haría un embarcadero :-)