24/2/14

Mi pequeño drama catalán

¡Ay, Dios! ¿Y si se rompe España, qué vamos a hacer...??? Jeje; igual a alguno os extraña verme preocupado por estos temas, y efectivamente poco me preocupan: aunque en lo personal pienso que el bien que trae la unión gana al mal que también pueda causar, si no cuantitativa, sí cualitativamente; bien sabéis que yo de patriota poco tengo, y que España ocupe más o menos Km2 me da bastante igual. Además, compartan o no carnet de identidad conmigo, no tengo mayor problema con "los catalanes", que así como tales no son ninguna entidad, pues gente encantadora y gilipollas hay en todas partes... y por otra parte, aunque no lo hable, nunca he tenido especial problema en entender el catalán; supongo que será por el entrenamiento inconsciente al que gallego y francés sometieron a mi cerebro... De este modo, mi principal problema con la fractura hispana (por no decir el único), que he discutido en más de una ocasión con otro compañero que se vería mucho más afectado por este tema que yo :-), se reduce a una cuestión de tres nombres propios: los de las tres especies vistas en Cataluña y sólo allí que, en caso de escisión, tendría que restar de mi lista de las aves vistas en España :-/ Y mal que bien el mochuelo boreal y el lagópodo alpino podría verlos en otros sectores pirenaicos, pero ¡voy listo, si pretendo tacharme ahora alcaudones chicos en cualquier otro punto de la Península...! Compañeros del noreste, pues: por compasión, ¡pensároslo dos veces...!

2 comentarios:

Ramón J. dijo...

Lo mismo me pasa a mí pero con la crema catalana, uno de mis postres favoritos, pero bueno, siempre están las natillas que están igual de buenas

Antón Pérez dijo...

¡Ains! Pero la crema catalana, y tantas otras cosas, pueden seguirse comiendo no importa lo que pase; igual que hay restaurantes chinos o italianos. Pero alcaudones...